- Pabellón Renacimiento




El Pabellón o Palacio de las Bellas Artes o Arte Antiguo, que es el actual Museo Arqueológico de Sevilla, fue proyectado en 1910 dentro del primer diseño para la Exposición Ibero-Americana, entonces Hispano Americana, y se inscribe formando parte del conjunto de la Plaza de América y del Parque de Maria Luisa. El primer concurso para su construcción, quedó desierto por lo que hubo que esperar hasta 15 de junio de 1912, para que se publicara nuevamente en el Boletín Oficial del Comité Ejecutivo, junto al Palacio de Industrias y Artes Decorativas - actual Pabellón Mudéjar -, con un presupuesto, modificado del primero, por un total de 746.328,08 pts., a pesar que al final casi duplicara esta cantidad. Finalizándose siete años mas tarde en 1919.

La ciudadanía se encontraba en un estado de crispación debido a que, a falta de un año y medio de la fecha, entonces prevista para la inauguración 1914, solo se encontraban redactados los planos generales del recinto, y los proyectos de los pabellones permanentes, Bellas Artes e Industrias, y se estaba replanteando su ubicación por lo que se cuestionaba la propia celebración del Certamen y por tanto la construcción de los edificios. Por ello se aceleraron los trámites, y poco después de la fecha fijada para la finalización del plazo, para la presentación de ofertas – el 15 de Julio – se inician las obras.

Diseñado por Aníbal González y bautizado como Palacio del Renacimiento, fue el edificio mas caro de la Plaza de América duplicando el presupuesto del Pabellón Mudéjar, desde un primer momento se decidió que la futura utilización del mismo tuviera funciones museísticas. Por ello Aníbal Gonzáles estudió los principales museos de Europa antes de disponer el espacio, procurando ante todo alcanzar dos objetivos, según expuso su autor en la correspondiente memoria, un museo debe estar pensado para las obras que en el se exhiben: uno la buena circulación de los visitantes por la distintas salas y la mínima ornamentación, y la segunda la iluminación cenital de las mismas.

Para ello se aplican los criterios de numerosas salas de reducido tamaño, para así evitar la aglomeración de obras en una misma sala, y la utilización de paramentos lisos de color neutro preferentemente en color gris, con una ornamentación en la parte superior para evitar distracciones del espectador, recibiendo una iluminación cenital indirecta.
Planta de techos
En relación a este último objetivo, fue el que mas problemas acarreó a los arquitectos conservadores que mas tardes intervinieron en la conservación de edificio. Desde un principio se había intentado respetar la luz central con que se había dotado al edificio, pero en la práctica se ha demostrado los inconvenientes que ello conlleva, primero las inevitables goteras ya que, por falta de un equipo permanente de mantenimiento, el enmasillado de los cristales, que constituían la cubierta, no fuera renovado en el tiempo adecuado produciéndose el endurecimiento y por tanto al filtración de agua en la época de lluvia y por otro lado debido al clima extremo sevillano en verano, las altas temperara que se tenían que soportar en las distintas salas, hasta la instalación del sistema de aire acondicionado.

Con respecto al primer objetivo de la buena circulación de los visitantes por las salas, ha de tenerse en cuenta que fue un acierto la disposición longitudinal del edificio jalonado de cuerpos transversales, conectando la circulación interior de las salas, con las galerías abiertas, que ponen al visitante en contacto con el paisaje ajardinado exterior que rodea al edificio, esta solución tiene antecedentes en la Galería inglesa de Dilwich. Y la rotonda oval central del conjunto, está inspirado en los Museos Vaticanos, así mismo otros detalles recuerdan los modelos alemanes en Munich.

Detalle de una galería abierta que comunica con todo el edificio.

El estilo neoplateresco esta claramente marcado tanto en su fachada como en sus interiores. Como se ha comentado antes, el espíritu romano y culto de la Sevilla occidental, le cabe la gloria del Descubrimiento y Colonización de América, así los valores estéticos mas queridos por la Academia se basan en el Renacimiento que inundan todo el edificio, y éste visto desde todas los ejemplos posibles.

El arquitecto estructura el edificio con un bloque longitudinal atravesado por cinco cuerpos tomando como muestra el Palacio salmantino de Monterrey, así como las Universidades de Salamanca y Alcalá, con sus patios de columnas sacados al exterior por las galerías porticadas, con un aspecto intencionadamente sobrio.
Fachada principal
Fachada trasera, los huecos de los dos arcos fueron cerrados y colocaron las ventanas gemelas. Sustituyendo a unas vidrieras originales.

Acceso al vestíbulo y puerta principal, bellamente tallada
Galería exterior delantera.

En el exterior, su imponente fachada culminado por un bello frontón acompañado de una delicada crestería que recorre toda la cubierta del edificio. A través de su pórtico, nos introducimos a un pequeño hall, donde nos encontramos con la monumental puerta de caoba de su entrada principal, con temas alegóricos y expresa indicación de nombre de artistas, músicos, literatos y pintores; en especial al sevillano Murillo, dentro de cartelas en relieve.

También en el exterior encontramos múltiples elementos decorativos, como frisos y estatuas, entre éstas las personificaciones de las arte, mediante estatuas en hornacinas, así podemos apreciar la Cerámica, la Historia, y la mas curiosa la Arqueología; representada por una hermosa dama de pie, reposando sobre su pierna derecha, con la mano izquierda apoyada en un astil de un enorme pico, y la derecha, que falta, elevada hasta la altura de la cabeza sujeta una pieza para contemplarla.
Rotonda oval central vista desde la puerta principal, al fondo se puede apreciar las vidrieras que daban a la fachada posterior, que mas tarde fueron cegadas.

Para proveerse de las esculturas necesarias para la ornamentación, fue convocado un concurso nacional fallado en 1913, consistentes en: ocho estatuas de las hornacinas exteriores (la Arquitectura, la Pintura, la Escultura, la Música, la Literatura, la Historia, la Arqueología y las Artes Industriales); cuatro “tutti” con escudos para el remate de las cuatro esquinas; y cuatro grupos escultóricos alegóricos (el Arte, la Ciencia, el Trabajo y el Genio) para las cuatro hornacinas del Salón Elíptico, que luego se colocaron en la Glorieta de Covadonga. Obtuvo el premio Lorenzo Coullant Valera, que estaba asociado con Manuel Delgado Brackembury.
Detalle de la reja de acceso y puerta principal.

El proyecto fue ejecutado prácticamente sin modificaciones esenciales, salvo la eliminación de las puertas laterales y posterior, que pasaron a ser galerías abiertas, similares a las que rodean el edificio, donde los visitantes podrían descansar entre sala y sala, dando lugar a uno de los elementos más desconocidos y a la vez mas bellos del exterior del pabellón, sus balconeras, de estilo renacentista clásico, sus esquinas son adornadas con escudos acompañados de Dragones.


Balconera en el extremo del edificio, donde se suprimió del proyecto los accesos laterales, vistas exterior e interior.

El edificio se diseñó con dos plantas, actualmente el interior esta dispuesto en tres; la planta sótano se creó con funciones de aislar de la humedad el piso expositivo y servir para que las canalizaciones de servicios (agua, electricidad, calefacción, alcantarillado, etc.) estuvieran visibles.
Como museo, hoy día esta planta sótano sirve como exposición de prehistoria, la baja como exposición Romana hasta la época Árabe, y el planta superior alberga distintas dependencias del museo arqueológico, esta última de nueva construcción. Sin duda la sala más impresionante es la sala oval, situada tras la entrada principal y adornada en mármol, alberga una de las mejores colecciones de escultura clásica extraída en suelo español, de esta sala parten las dos alas laterales.


La distribución en pequeñas salas muy poco decoradas, para que no distraigan la atención sobre las obras expuestas con haces de luz indirectas y cenitales. Algo que hoy en día es normal en los edificios para estos usos, pero que en aquella época fue una gran novedad, así mismo fue la construcción del sótano para aislar el edificio de las humedades.

Las obras sufrió grandes retrasos por problemas económicos, otro factor que influyó en la tardanza de su construcción fueron las disensiones que produjeron al poco de iniciarse las obras entre Aníbal González y el contratista Hijo de Miguel Fernández Palacios. Cuando la empresa se comprometió a la construcción del edificio, no sabia las dificultades que entraba el vaciado de los motivos ornamentales en piedra artificial, así como otras cuestiones, lo que dio lugar a la dimisión de José Gómez Millán como arquitecto de la empresa y la rescisión del contrato en 1915 por el Comité, adjudicándose mas tarde la construcción a Antonio Granado Olier; cuando se inauguró la Plaza de América aún no se habían finalizado las obras, concluyéndose estas en 1919.




Balconada en el extremo del Pabellón y distintos detalles ornamentales, como frontón con el escudo de Sevilla, crestería, putti y escudo con dragón y león en las esquinas

El Pabellón es una muestra del eclecticismo de Aníbal González, obsesionado por renovar la arquitectura Sevillana, reinventando los estilos anteriores.

El Pabellón de Bellas Artes, es sin duda uno de los edificios mas impresionantes de siglo XX en Sevilla, además de ser un museo en si mismo con múltiples esculturas, artesonado, mármoles, etc a lo largo de todo el edificio, y por supuesto una de las mejores mezclas del eclecticismo en Sevilla, eso si alejado de lo neomudejar y el ladrillo que tan característica hacen a la obra de Aníbal González.
Dibujo del proyecto de edificio.

Las obras que se exhibían eran cesiones gratuitas de instituciones y particulares, en numero superior a quinientas, por lo que la Comisión se vio obligada a rechazar múltiples ofrecimientos ante la falta de espacio, en el reportage fotográfico se puede apreciar este extremo.

La procedencia de las piezas expuestas era muy variada, sobre todo de iglesias de Andalucía y Extremadura y se componían de pinturas, esculturas, muebles, orfebrería, ornamentos sagrados, armas, joyas y un largo etc. La calidad era muy variada, pero muchas eran realmente muy valiosas, con autores como Rafael, Alejo Fernández, Tiziano, El Greco, Zurbarán, Caravaggio, Murillo, Valdés Leal y Goya. La instalación resultó abigarrada y sin orden cronológico por falta de espacio.



Detalle de distintas salas del Palacio de las Bellas Artes, entre ellas el Salón Elíptico.

Después de la clausurada de la muestra internacional, siendo de propiedad municipal, parece que quedó sin finalidad alguna, hasta los años de la guerra civil, en que habría de servir como hospital para soldados italianos, de lo cual quedan algunos testimonios gráficos en las paredes exaltando la figura del Duce.

Pasada la guerra, el edificio quedó de nuevo sin actividad, hasta que el 31 de diciembre de 1941, fecha en que el alcalde de Sevilla D. Miguel Ibarra y Lasso de la Vega cede al Ministerio de Educación Nacional con la exclusiva finalidad de instalar el Museo Arqueológico Provincial.

En la fachada trasera del edificio se construyó en 1921 la glorieta de la Virgen de los Reyes, en la que se podía disfrutar de un precioso conjunto escultórico consistente en un muro semicircular de ladrillo agramillado y molduras entalladas, al que se adosaban seis grandes bancos con azulejos en respaldar y asiento, sobre estos pescantes de hierro forjado que sostenían con cadenas macetas con flores naturales.


En el centro del muro sobre un gran pedestal y al mismo tiempo fuente, diseñado por Aníbal González, se encontraban tres hornacinas separadas por pilastras jónicas, todo ello rematado por crestería plateresca. La hornacina central, de mayor tamaño que las laterales, se inscribía en un arco de medio punto abocinado en el que se podía leer el lema “PER ME REGES REGNANT” (por mi los reyes reinan), cubierto por una venera, y rematado por el escudo de la ciudad sostenido por dos angelotes, en él se cobijaba una imagen de la Virgen de los Reyes. En las hornacinas laterales de forma mixtilínea, se encontraban representados a la izquierda, el escudo de la ciudad, con las figuras de San Fernando, San Isidoro y San Leandro y a la derecha las Santas Justa y Rufina, protegiendo una reproducción de la Giralda, todas ellas obras de Adolfo López Rodríguez, realizadas en la trianera fábrica de cerámica Montalván.
Glorieta de la Virgen de los Reyes, en la fachada trasera del Pabellón de Bellas Artes.  (Postal de la época gentileza de Martín Carlos Palomo García.)
La imagen de la Virgen de los Reyes fue modelada y vidriada en cerámica blanca y azul por el citado autor en 1919. Se desconoce las causas que motivaron la destrucción de esta monumental fuente a final de los años treinta o principio de los cuarenta del pasado siglo, y el destino de las figuras, aunque se piensa que fueron retiradas con anterioridad para evitar su deterioro, excepto la de la Virgen de los Reyes que gracias a la investigación realizada por Martín Carlos Palomo García, sabemos que fue trasladada primeramente al entonces Seminario Diocesano instalado en el Palacio de San Telmo, mas tarde al Hogar San Fernando en la calle Don Fadrique hasta el 2004, para pasar por último a la Residencia de Sacerdotes de la calle Becas, donde actualmente se encuentra.

Hoy día la glorieta esta muy transformada, por lo que en 2006 se iniciaron una obras de rehabilitación para conseguir su incorporación al Parque y su utilización como espacio escénico y la devolución del simbolismo que en su momento le dio nombre, pero fueron paralizadas por la Comisión Provincial de Patrimonio por una incidencia en proyecto. Superado este escoyo, nuevamente en 2013 se van a iniciar estos trabajos de rehabilitación.
Fotografía de la Virgen de los Reyes en su actual ubicación en la Residencia de Sacerdotes de la calle Becas. (fotografía de Andrés Martín Angulo)



La Arquitectura - La Literatura - La Música

Detalle de uno de los edificios trasversales y crestería y friso de la galería trasera.


LA FILMOTECA ESPAÑOLA HA EDITADO UNA OBRA TITULADA "LAS EXPOSICIONES DE 1929", EN LA QUE SE RECOGEN IMAGENES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA Y LA INTERNACIONAL DE BARCELONA

A CONTINUACIÓN SE HA INSERTADO UNA RECOPILACION DE DISTINTOS CORTES RELACIONADOS CON EL PABELLON DE ARGENTINA QUE APARECEN EN DICHA OBRA

video
FUENTES:
- EL PABELLON DE BELLAS ARTES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE 1929, Fernando Fernández Gómez. Revista APAREJADORES núm. 24 / DICIEMBRE 1987
- HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, Eduardo Rodríguez Bernal
- LOS PABELLONES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA, Alberto Villar Movellan
La Exposición Iberoamericana “Fondos de la Hemeroteca Municipal”
- EL RECINTO DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA, AREA URBANIZABLE, PABELLONES Y CONSERVACION, José María Cabeza Méndez
Andalucía y América en el Siglo XX, Actas de las VI Jornadas de Andalucía y América 1987
- GUIA DE LA EXPOSICION IBERO AMERICANA 1929-1930
- ARQUITECTURA DEL REGIONALISMO 1900-1935.- Alberto Villar Movellan.- pág. 280
- EL CICERONE DE SEVILLA. MONUMENTOS Y ARTES BELLAS, Alejandor Guichot y Sierra
- LA DESAPARECIDA GLORIETA DE LA VIRGEN DE LOS REYES Y EL RETABLO DE LA VIRGEN DEL MAR EN LA MISERICORDIA. Martín Carlos Palomo García. Boletín de las Cofradías de Sevilla. nº 654. Agosto 2013. Pág. 608 a 610












2 comentarios:

  1. Te felicito por ese blog. Dispongo de un recortable de la época sobre el Palacio de Bellas Artes del a Expo de Sevilla de 1929. Si lo quisieras incluir en tu blog solo tienes que pedirmelo.

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    1. Gracias Francesc por tu ofrecimiento, será para mi un orgullo el poder incluir el recortable en la entrada del Pabellón Renacimiento.
      Si quieres me puedes escribir al correo personal, que te indico.
      jujoca1340@gmail.com
      Recibe un cordial saludo
      Juan José Cabrero

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