- Pabellón de Argentina




Desde los primeros contactos mantenidos entre el representante de España en Buenos Aires y el Gobierno Argentino en 1911, la postura del ejecutivo siempre fue favorable; no hemos de olvidar la importante colonia española en aquel país, así como que las relaciones económicas y culturales entre las dos naciones eran fluidas, corroborado con el hecho de que la primera legación diplomática que España envía al Nuevo Mundo la establece en la capital Argentina con lo que se evidencia los magníficos vínculos existentes y la importancia concedida por España al Estado Argentino.

Con la llegada al poder del Presidente Hipólito Irigoyen (1916-1922 y 1928-1930) y su carácter nacionalista y prohispáncio creó un ambiente propicio para la concurrencia al Magno Certamen, apoyado por la opinión pública, la prensa y un gran número de particulares que querían participar en la muestra.

El 20 de junio de 1925, el Comité Ejecutivo da a conocer el propósito en firme de la participación argentina, concediéndole el Ayuntamiento Hispalense, el 31 de marzo del año siguiente, una parcela de 5.638,62 m2 en los terrenos conocidos por “El Naranjal de Bella Flor”, que formaba parte de los antiguamente conocidos como “Los Ejidos”, en lo que se llamaría Avd. de las Delicias; la entrega se hace de forma solemne en presencia de S.M. el Rey Alfonso XIII el 7 de Abril de 1926, escriturándose ante el notario D. Diego Angulo Laguna el 11 de junio de 1927.

El Presidente Alvear designa en 1925 al Ministro de Agricultura para que forme el Comité encargado de ejecución de la representación argentina, en le mes de Diciembre de ese año, es aprobado por dicho comité el proyecto del pabellón diseñado por el Arquitecto y Presidente de la Comisión de Bellas Artes D. Martín San Noel.
Detalle de la fachada

Noel hombre culto y gran conocedor de la obra española en América, tiene tres coordenadas básicas en el arte: SEVILLA-ARGENTINA-PERÚ, unidas por el estilo barroco, que procedente de España, se desarrolla de una forma peculiar en los países americanos, dando lugar a lo que él llamó la cultura “Ibero-andina”. Entusiasta defensor de la unidad de España con la América Hispana y gran pan-hispanista diseñó un magnifico edificio que fundamentalmente se compone de un cuerpo central de dos plantas con patio, dos alas laterales que se acoplan como capillas barrocas añadidas, con brillante ornamentación mestiza, y torreón trasero de cinco plantas, todo ello rodeado de jardines.

La superficie total construida se elevó a 4.500 m2 con un coste superior a 1.500.000 pts, siendo el primero de los pabellones extranjeros en concluirse, hasta tal punto que en noviembre de 1928 ya están llegando mercancías para su exposición.

El edificio central del pabellón representa en su fachada un gran retablo barroco, evocando el edificio una casona sudamericana con patio, ubicando en la planta alta la biblioteca, con 5500 volúmenes de autores iberoamericanos publicados en Argentina, y sala de exposiciones artísticas. En la entrada de este edificio se coloca una reproducción del acta fundacional de las ciudades de Buenos Aires y Rosario y de la Declaración del Día de la Raza como fiesta Nacional argentina firmada por el Presidente Irigoyen el 2 de Octubre de 1917, que fue instalada con motivo de la celebración del 12 de Octubre de 1928, estando presente en Sevilla el Embajador de Argentina, así como la Fragata de guerra “SARMIENTO” en tan señalada fecha.
Fachada del salón de la industria

En cuanto a la volumetría del pabellón vemos como rompe los cánones de la simetría, levantándose, torres y cúpula, sin ninguna relación aparente. La libre expresión de volúmenes, según Noel, tiene relación con la arquitectura mudéjar, romántica y modelos americanos. Noel señala como importante la volumetría de la arquitectura pampeana, valorándolos por su sencillez y peculiaridad.

A lo largo del pabellón se reparten motivos ornamentales altoperuano del siglo XVII y XVIII. En la portada principal encontramos un Escudo Nacional, emblema de la Argentina ilustrada, civilizada y decimonónica. Alrededor del escudo observamos motivos decorativos derivados de la flora indígena

El edificio de la derecha, lo constituye una pieza cuadrada con una cúpula ochavada en la que se albergaba la exposición industrial con hermosos frescos pintados en el interior.

El edificio de la izquierda, utiliza el estilo neobarroco de la Pampa, alojándose en el mismo un anfiteatro de 200 plazas, para conferencia y exhibiciones cinematográficas descriptivas del país.
Fachada del teatro

En la fachada posterior, sitúa la torre y una portada cuyo modelo fue tomado de la ciudad peruana de Arequipa y se instalan la zona residencial y el “grill-room” para expender carnes argentinas.

La construcción se realiza con el sistema convencional, destacando la magnifica utilización de la madera en columnas y artesonados, así como la azulejería en cúpulas, pavimentos y paños ilustrativos de las artes, literatura, música, paisajes, etc. Los grandes lienzos de paredes se enriquecen con pinturas de tonos amarillentos con puntos rojos, azules y negros, sobre fondo blanco, contando para estas labores decorativas con el pintor Gustavo Bacarisas y del ceramista Montalvan para el patio central, y de los americanos Alfredo Guido, Rodolfo Franco y Alfredo Gramejo para la ornamentación general, reuniendo el pabellón una mezcolanza de barroco con elementos indígenas incaicos y colchaquies.


Los contenidos exposicionales se dividieron en tres secciones:

-La Argentina Oficial: con concurrencia de todos los departamentos oficiales del Estado, Subsistencia, Obras Públicas, Guerra, Hacienda, etc.

-La Argentina Productiva: que presentaban muestrarios de las actividades agrícolas, forestales e industriales.

-La Argentina Cultural y Social : donde se recogían aspectos de las Universidades, Museos, Monumentos, obras sociales, etc.

Los productos expuestos eran innumerables ya que había mas de dos mil expositores, como principales productos se destacan perfumería, licores, cueros, calzado y conservas. Había una sala dedicada a la explotación del petróleo y frigoríficos para conservar carnes congeladas traídas de argentina, las cuales eran dadas a probar a los visitantes y se repartieron a instituciones benéficas sevillanas. También participó de forma especial la sociedad española en aquel país, con datos y material gráfico así como la provincia de Buenos Aires y la Iglesia, ésta última aportó importantes obras de arte.
Portada del torreón

Solo Colombia y Argentina construyeron pabellones comerciales. Argentina a los pocos meses de la inauguración la Exposición levantó rápidamente otros tres pabellones, dos de ellos proyectados por Martín S. Noel, uno dedicado a instalaciones industriales y el otro dedicado al diario “La Prensa”; y el tercero lo diseñó Antonio Jiménez dedicado al diario “La Nación”; los dos diarios bonaerenses mas significativos y de mayor difusión en la América del Sur, fueron erigidos junto al edificio principal.
Dibujo del pabellón de la General Motors Argentina

Del tercer pabellón comercial, conocemos que se iniciaron las obras en la 1ª quincena del mes de febrero de 1929; que su estilo era “Neo-renacimiento” español con caracteres coloniales; que su superficie fue de 200 m2 y que su construcción fue debido al gran número de expositores industriales que no tenían cabida en el edificio principal, a pesar de la amplitud de éste, con exhibición entre otros de maquinarias de café a presión y una exposición de la General Motors Argentina. Teniendo constancia de la existencia del mismo por la prensa local, pero desconociendo su emplazamiento exacto, aunque por la fotografía aérea, parece deducirse, que pudiera esta ubicado próximo al torreón del pabellón en la fachada trasera.

El 30 de enero de 1935, el edificio pasó al Estado Español por cesión de Argentina, que lo destinó a diversos usos, como almacén o dependencias de la Organización Femenina en le régimen de Franco. En 1949 el Catedrático D. Vicente Genovés Amores, tras innumerables gestiones consigue la creación del segundo instituto de la ciudad, después del de S. Isidoro y primero femenino, en las instalaciones del Pabellón de la R. Argentina, conociéndose desde entonces como Instituto Murillo; desde 1957 también fue utilizado el vecino Pabellón de Guatemala como anexo al mencionado Instituto.

Después de cuarenta años de uso como centro docente, las transformaciones internas sufridas son innumerables, alterando considerablemente su primitiva composición.

Desde 1994, es sede de la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza, después de una profunda actuación en el edificio.
Vista aérea del edificio
Galerias del piso superipor en caoba tallada. Postal de la época
Reja de acceso al patio

Vista de patio, foto de la época



Distintas vistas del patio en la actualidad.

Detalles del patio

Dibujo del zócalo cerámico


Detalle de la forja de una ventana


Lienzos pintados por Gustavo Bacarisas en la cúpula del salón de la industria


Detalles ornamentales de las columnas que sostienen la cúpula


Vista de una de las salas del pabellón y frisos pintados para el mismo por Gramajo Gutiérrez.

LA FILMOTECA ESPAÑOLA HA EDITADO UNA OBRA TITULADA "LAS EXPOSICIONES DE 1929", EN LA QUE SE RECOGEN IMAGENES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA Y LA INTERNACIONAL DE BARCELONA


A CONTINUACIÓN SE HA INSERTADO UNA RECOPILACION DE DISTINTOS CORTES RELACIONADOS CON EL PABELLON DE ARGENTINA QUE APARECEN EN DICHA OBRA


FUENTES:
- EL PABELLON DE ARGENTINA, José Maria Cabeza Méndez
Revista APAREJADORES núm. 29 / MARZO 1989
- HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, Eduardo Rodríguez Bernal
- LOS PABELLONES DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA, Alberto Villar Movellán
La Exposición Iberoamericana “Fondos de la Hemeroteca Municipal”
- EL RECINTO DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA, AREA URBANIZABLE, PABELLONES Y CONSERVACION, José María Cabeza Méndez
Andalucía y América en el Siglo XX, Actas de las VI Jornadas de Andalucía y América 1987
- GUIA DE LA EXPOSICION IBERO AMERICANA 1929-1930
- ARGENTINA EN LA EXPOSICION IBEROAMERICANA “EL NOTIECIERO SEVILLANO” 26 de Julio de 1929
- LA EXPOSICION IBEROAMERICANA - EL PABELLON DE ARGENTINA- “LA UNION” 21 de Julio de 1929
- LA IMAGEN AEREA DE LA SEVILLA DE ALFONSO XIII (formas y perspectivas del recinto urbano 1920-1930), Alfonso Braojos Garrido.
- PABELLONES COMERCIALES DE LA EXP. IBEROAMERICANA, Amparo Graciani García
Revista APAREJADORES nº 39/ 4º TRIMESTRE 1991.
-www.sevillasigloXX.com

4 comentarios:

  1. Tuve la suerte de estudiar en el Murillo cuando estaba en el Pabellón Argentina, y recuerdo con especial cariño la Biblioteca y el Teatro, ambos con unos magníficos artesonados. El Teatro tenía también unos magníficos tapices como telón de boca, pero para el IB era muy costosa su conservación. Me gustaría saber en qué estado se encuentra actualmente la Biblioteca, que era realmente muy bonita.

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  2. Efectivamente, la Biblioteca era preciosa, con sus artesonados de madera. Yo también estudié allí por suerte. Espero que se siga conservando. Todo el edificio me encanta. En este pabellón se rodó la película "Las tres espadas del Zorro", recuerdo que la Biblioteca era una especie de Salón de Baile y que había garitas con soldados en la Puerta principal.

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  3. En el momento en que vi la portada de la Feria de 2016 reconocí "mi" Instituto Murillo. Que magnifico edificio, que suerte tuvimos de pasar parte de la niñez y la adolescencia entre sus muros, que entorno extraordinario frente al parque de Mª Luisa... como me recuerda la Glorieta de Ofelia Nieto, don Ramón Ferreira, doña Angustias y doña Pura, la señorita Lissen... y tantos otros profesores que nos hacia estudiar de lo lindo. Que maravilla que a la vez que miremos la portada, podamos alejar la vista y verla en vivo y en directo.
    Todas las portadas de Feria me parecen bonitas, pero esta, si Dios quiere voy a mirar más a lo lejos que a lo cerca. Me encanta el Pabellón de Argentina. Cuantos buenos recuerdos de la Exposicion Iberoamericana de 1929 tenemos en Sevilla. Que afortunados somos todos lo sevillanos.

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  4. En el momento en que vi la portada de la Feria de 2016 reconocí "mi" Instituto Murillo. Que magnifico edificio, que suerte tuvimos de pasar parte de la niñez y la adolescencia entre sus muros, que entorno extraordinario frente al parque de Mª Luisa... como me recuerda la Glorieta de Ofelia Nieto, don Ramón Ferreira, doña Angustias y doña Pura, la señorita Lissen... y tantos otros profesores que nos hacia estudiar de lo lindo. Que maravilla que a la vez que miremos la portada, podamos alejar la vista y verla en vivo y en directo.
    Todas las portadas de Feria me parecen bonitas, pero esta, si Dios quiere voy a mirar más a lo lejos que a lo cerca. Me encanta el Pabellón de Argentina. Cuantos buenos recuerdos de la Exposicion Iberoamericana de 1929 tenemos en Sevilla. Que afortunados somos todos lo sevillanos.

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