-La Plaza de España - Contenidos-I




Para la descripción de los contenidos expuestos en la Plaza de España, nos hemos basado principalmente en el Catálogo y Guía Oficial de la Exposición, Historia de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, de Eduardo Rodríguez Bernal, y en artículos aparecido en prensa y revistas, así como en los folletos editados por algunos de los organismos expositores.














Empezaremos nuestro recorrido por la Torre Norte para finalizar en la Torre Sur, siguiendo la dirección de las agujas del reloj.


MUSEO INDUSTRIAL


El proyecto de instalar una Escuela de Formación Profesional y Aprendizaje, surgió en enero de 1927 durante la visita a Sevilla del Ministro de Trabajo Aunó, cuando se estaba en estudio, con la llegada de la dictadura, de unos nuevos estatutos de formación en 1924, creando escuelas elementales de carácter municipal, donde los obreros obtenían un certificado de aptitud profesional. Para los grandes núcleos de población o concentración industrial, se crearon Escuelas Superiores, como la Real Politécnica de Barcelona, o el Instituto de Formación Profesional de Madrid, para la formación de auxiliares y técnicos industriales, mecánica, química y electricidad.

La formación profesional científico-técnica de oficiales, maestros obrero y peritos industriales, se llevaban a cabo en las Escuelas Industriales, hasta ese momento en Sevilla estas enseñanzas se realizaban en las dependencias de las Escuela de Artes y Oficios Artísticos, del Ministerio de Instrucción Pública situada en el Museo Provincial, en locales inadecuados, sin talleres ni laboratorios con peligro para el tesoro artístico que en ellas encerraban.


Situación del Museo Industrial e imagen del edificio que alojaría el Real Colegio Hispalense de Formación Profesional

            Desde el Ministerio de Trabajo, se iniciaron las gestiones oportunas con al Director de la Exposición, convencidos de la conveniencia de que dicho departamento estuviera representado ante las naciones americanas con una escuela de este género que fuera modelo de lo mas aavanzado en este tipo de enseñanza teórico-práctica.


            La Comisión Permanente del Comité, destinó el cuerpo del edifico que está junto a la Torre Norte de la Plaza de España, a demás de gran parte de los sótanos para este fin. En el verano de 1928 se iniciaron las obras de adaptación los diferentes locales, siendo dirigidas por el arquitecto José Gómez Millán, y las de las instalaciones de la Escuela por el Comisario Regio de la Escuela de Artes e Industrias Leandro Sequeiros, estando terminadas en marzo de 1929.


Imagen de una de las aulas con asientos unipersonales y dotadas de pantalla y proyector para las explicaciones.

Por R.O de 21 de marzo de 1929, se crea el Real Colegio Hispalense de Formación Profesional, en sustitución de la antigua Escuela de Artes y Oficios, y que habría de ocupar, una vez concluida la Exposición, dicho edificio. Estas instalaciones era la aportación que el Ministerio de Trabajo, hacía al certamen sevillano y en la que se exhibían las enseñanzas industriales de todos los grados.

            Constaba esta Escuela de planta principal y dos pisos de altura, además de la planta sótano o de basamento. La distribución de las instalaciones en las distintas plantas era la siguiente:


            En la planta principal, se encontraban las clases grandes de dibujo tanto la general como la especial para delineantes ya formados, las oficinas de dirección y de la secretaría de la Escuela. El pario cubierto con una claraboya, se pensaba utilizar como Salón de Actos, con la instalación de un estrado de fácilmente transportable. En la primera planta se encontraban los despachos del Director y del Secretario General aulas para la enseñanza de matemáticas para alumnos y aprendices, una biblioteca y espacio para seminarios de alumnos. En la segunda plana los laboratorios de análisis especiales y ensayos de materiales para la enseñanza de auxiliares y técnicos industriales; un aula grande para proyecciones, y siete más para la enseñanza teórica de todas las actividades de la formación profesional.
                                                         Taller de fundición

Por último en la planta de basamento ó sótano, se instalaron los talleres-base destinados a las ramas de carpintería mecánica, para carpintero, ebanistas y modelistas. Calderería y forja, con soldaduras autógenas y la hojalatería, con un compresor para la distribución de aire en todos los talleres; el de ajustes y máquinas-herramientas con secciones de torno y fresador. De fundición con maquinaria de moldear a mano y  por aire comprimido; y de electricidad formado por un solo pabellón propio con una central con motor diesel y otro de gasolina y un aula de electrotécnica para la obtención de grado de técnico electricista. También había laboratorios de física y química general y análisis químicos; una cámara oscura fotográfica, bebederos automáticos, secaderos de manos eléctrico por aire caliente, cámaras insonorizadas, botiquín para accidentes, así como aparte de la ventilación natural, otra artificial mediante aspiradores.

            Este Real Colegio Hispalense, reunía tres tipos de formación. La Oficina-Laboratorio de Orientación y Selección Profesional, La Escuela de Trabajo y la Escuela Industrial. En sus talleres, laboratorios y aulas, recibían su preparación los jóvenes procedentes tantos de las enseñanzas primarias y de bachillerato, como los procedentes de fábricas y talleres, adaptándolos a sus peculiaridades y características.


            Constaban todas estas instalaciones con calefacción central, duchas, asientos unipersonales en las aulas, proyectores de imágenes, interfonos de comunicación, en una ambiente de comodidad e higiene, siendo uno de los modelos más avanzados en enseñanza de la época, que pretendía ser modelo para otras instalaciones de este género.


Taller mecánico.

Carteles realizados por el Laboratorio de Orientación Profesional, orientados a la evitar accidentes laborales, que estuvieron instalados en los talleres.

Completaban esta exposición, además de una serie de fotografías y datos estadísticos de la formación industrial en España, de una amplia protección contra incendios con gran número de extintores repartidos por talleres y todas las plantas del edificio, así como de unos paneles cerámicos con mensajes de orientación en la seguridad y prevención de accidentes laborales, que se instalaron por primera vez en España, realizados por la Oficina-Laboratorio de Orientación Profesional, con dibujos e inscripciones originales de Carlos Guturbay, médico de la Constructora Naval de San Fernando.



EXPOSICIÓN DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE ACCION SOCIAL Y EMIGRACIÓN DEL MINISTERIO DE TRABAJO





A continuación de las dependencias del Museo Industrial, en el primer salón de la galería, se instaló otra de las aportaciones del Ministerio de Trabajo y Previsión, como fue la muestra realizada por la Dirección General de Acción Social Agraria y Emigración, en la que alternaba los datos históricos con los pertenecientes a la emigración española en el siglo XX. Se exponían en vitrinas documentos, libros sobre la colonización de América y ficheros con nombres de los españoles que viajaron al Nuevo Mundo durante los siglo XVI, XVII y XVIII, junto a cuadros mapas y gráficos estadísticos de la emigración española comparada con otros países Europeos.
 Constaban estas instalaciones con seis stand o departamentos, patio central y despacho de dirección. 

El acceso a las mismas, se realizaban a través de un vestíbulo, junto al que se encontraba la portería, que daban paso directamente a un gran espacio central o patio, donde se habían instalado unas serie de vitrinas que mostraban manuscritos, entre los cuales se encontraban “Brevísima relación de destrucción de las indias”, de Fray Bartolomé de las Casas, cédulas, provisiones y otros documentos procedentes del Archivo de Indias; además de libros antiguos de la colonización, una bandera de los voluntarios argelinos españoles, y una enorme maqueta de la Universidad Comercial de Deusto, que en esas fechas se estaba construyendo, y del Hospital de la sociedad española de beneficencia de Méjico, así como fotografías del Museo del Emigrante en Olavarría en Argentina.

Justo en el eje opuesto a la entrada, se encontraba el despacho de la dirección de esta instalación, donde se encuentran reglamentos, memorias y publicaciones de sociedades españolas de América, así como un plano de la ciudad de Quito.

Siguiendo la dirección de las agujas del reloj, en la primera sala o stand, se encontraban expuestos, gráficos, mapas y ficheros de las ciudades fundadas por los españoles en los primeros cincuenta años de la colonización, así como la distribución de la población española e indígena, y los nombres de todos los españoles que emigraron a América según los documentos del Archivo de Indas. En el segundo departamento, se exponían datos de la inmigración en 1928, con indicación de los países, instrucción, sexos y edades de estos, además de mapas explicativos.

En el siguiente stand, se exhibían las fundaciones de carácter cultural y benéfico erigidas en España por antiguos emigrantes, con fotografías iluminadas y maquetas de estas fundaciones. En el cuarto se exponían gráficos de la despoblación y repoblación de España desde 1842 hasta 1920. Además mediante planos se podían ver los distintos tipos de colonizaciones llevadas a cabo dentro del país, mediante las parcelaciones realizadas por la Dirección de Acción Social Agraria desde principios de 1900, con los planos de las casas de los colonos, escuelas, bodegas, y el reparto de lotes y clasificaciones de cultivos

El quinto departamento, era una continuación del anterior, pero comparando los datos anteriores con las actuaciones llevadas a cabo por la Dirección en el periodo comprendido entre 1926 y 1928, en la que se demostraba que con menos recursos económicos y de tiempo, había sido mayor la superficie colonizada y el número de colonos instalados. Además de estos datos se completaban con otros sobre seguros agropecuarios, distribución de las tormentas y pedrisco y dos maquetas comparativas del término de Otones de Benjumea, antes y después de la parcelación.

En el último stand denominado Vivienda-Rural, se mostraban proyectos de mejora de la vivienda rural, gráficos de las provincias con datos de las familias numerosas, y la reproducción de un camarote de un barco español para emigrantes después de la intervención del Estado para mejorar las condiciones de los mismos.

El diseño de estas instalaciones fue realizad por el arquitecto Adolfo Blanco, encargándose de la dirección y funcionamiento de la misma Luis Benjumea Director de Acción Social.




Planta y sección de las instalaciones que la Dirección de Acción Social y Emigración, situó en el primer salón de la galería de la Plaza de España. (ilustraciones de la revista La Unión Ilustrada)


EXPOSICIÓN HISTÓRICA Y CARTOGRÁFICA DEL DESCUBRIMIENTO Y COLONIZACIÓN DE AMÉRICA.
En el programa expositivo del Reglamento del Certamen se encontraban enfatizabas en gran medida las exposiciones de Arte Antiguo e Historia, que estaban encomendadas exclusivamente a la Comisión Permanente.

En el caso de la Sección de Historia, habían sido designados para dicho fin Pedro Caravaca, Santiago Montoto y Javier Sánchez Dalp, todo ellos Vocales de la Permanente.

La Sección de Historia se dividía en dos partes, por un lado la correspondiente al Descubrimiento y Colonización de América y por otra parte la que se llamo Historia de Sevilla.


Situación de la Exposición Histórica y Cartográfica del Descubrimiento y Colonización de América.

Para dichas exposición se ocuparon los espacios que comprendían los dos primeros sectores de la Plaza de España, es decir la Historia del Descubrimiento y Colonización de América, ocupaba los salones de la planta noble del primero sector de las galerías de la Plaza de España, entre el edificio donde se encontraba el Museo Industrial y la Puerta de Aragón, siendo inaugurada el 12 de octubre de 1929.

Y la Historia de Sevilla, se ubicaba en el segundo sector de las galerías, entre la Puerta de Aragón y el edificio central de la Plaza de España.
Billete de entrada a la Exposición Histórica y Cartográfica del Descubrimiento y Colonización de América.


En ambos casos los contenidos de esta muestra eran netamente de carácter histórico, y abarcaban los apartados correspondientes al descubrimiento, la colonización, el progreso de la cultura, los principios del Comercio libre, La Madre Patria y las Naciones Americanas, así como poner de manifiesto la importancia que la Ciudad tuvo en la historia de los pueblos americanos.

En todas ellas se mostraban objetos y obras de arte de una enorme importancia histórica, relacionados con el descubrimiento, con documentos del ciclo colombino que se guardaban en el Archivo de Indias de un enorme interés, por ser la primera vez que esos preciados legados históricos se exponían al público, además de trabajos cartográficos demostrativos de los avances de la civilización hispana en América. 
También en esta Sección se instalaron unos dioramas, que eran representaciones escenográficas de los momentos más culminantes del Descubrimiento de América y de la primera circunnavegación de la Tierra.


Estos dioramas representaban una escena histórica, y cada uno de ellos se enmarcaban dentro de unas artísticas urnas de madera tallada en estilos gótico o indígena.


Estas escenas fueron realizadas por el genial artista y escenográfo catalán Salvador Alarma, que no solo trabajó en la Exposición para esta sección de la Plaza de España, sino que algunos pabellones como el de Barcelona, acogieron sus artísticos dioramas.

Estas representaciones estaban formadas por preciosas figuras confeccionadas en escayola o pasta de madera, realizadas con un impresionante realismo y perfección, todo ello aderezado con un insuperable gusto en la decoración de cada hecho histórico que representaba.

Esta exposición estaba distribuida en seis salas que describiremos someramente a continuación:


SALA 1ª.-

En esta sala se encontraba expuesto el diorama titulado “LAS CAPITULACIONES DE SANTA FE”

En esta escena se representaba la entrevista entre la Reina Isabel la Católica con Cristóbal Colón en el Real de Santa Fe en Granada, en cuyo lugar fueron firmadas las famosas Capitulaciones.

Diorama de Las Capitulaciones de Santa Fe.


El cuadro se sitúa en la tienda de audiencias del campamento en la ciudad de Santa Fe, entre cortinajes, colgaduras y banderas, se presenta a la Reina Isabel sentada en su trono, de pié distintos personajes, entre los que podemos distinguir a Luis de Santangel, tesorero real, Cristóbal Colón oyendo las declaración de la soberana autorizando la expedición; junto al trono su hijo el príncipe D. Juan y Fray Diego de Deza, preceptor éste, y al fondo sentado el secretario Juan de Coloma, tomando nota para extender el posterior contrato.


A los pies del diorama se mostraban las espadas de los Reyes Católicos procedentes de la Armería Real. Esta sala también se decoró con un retrato de los Reyes Católicos realizado por Joaquín Domínguez Bécquer en Sevilla en 1859, perteneciente a la pinacoteca del Ayuntamiento de Sevilla.

En las vitrinas veían distintos documentos, pero sin duda el más interesante, era las famosas Capitulaciones de Santa Fe, acordadas entre los Reyes y Cristóbal Colón el 17 de abril de 1492. Este documento como otros de gran importancia por su vinculación con la gesta descubridora, habían pertenecido al duque de Veragua, y habían sido adquiridos por el Estado para que formaran parte de los fondos del Archivo de Indias.

Espada ceremonial de los Reyes Católicos .


Retratos de los Reyes Católicos pintados por Joaquín Domnguez Bécquer propiedad del Ayuntamiento de Sevilla.


SALA 2ª.-


Presidiendo esta sala se encontraba el cuadro pintado por Eduardo Cano de la Peña en 1856 “Cristóbal Colón en el Convento de la Rábida”, esta obra propiedad del Museo Nacional del Prado, se encuentra depositada en el palacio del Senado. La obra fue galardonada con primera medalla en la Exposición Nacional de Pintura de 1856.

El cuadro escenifica los esfuerzo de Cristóbal Colón por convencer de sus hipótesis a los monjes del monasterio de La Rábida y algunos pilotos del puerto de Palos, transmitiéndoles la seguridad que alberga de que a la parte de Occidente, a donde su actitud señala, está el camino más corto para ir a la India.
Cristóbal Colón en el Convento de la Rábida, de Eduardo Cano, obra depositada en el palacio del Senado.


En una de las vitrinas de esta sala, se encontraban los Privilegios concedidos al Almirante por los Reyes Católicos, así como cartas de mercedes, privilegios y confirmaciones que tenían los Almirantes de Castilla y que le pertenecerían como Almirante de las Indias fechadas en 1497.


SALA 3ª.-

En esta sala se encontraba el diorama que representaba “EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA. 12 de Octubre de 1492.”


El diorama representa el momento histórico en el que Cristóbal Colón desembarca en la isla Guanahani, una de las islas del archipiélago de las Bahamas.

En primer plano se nos presenta la isla Guanahaní, representada por una exuberante vegetación y sus habitantes, mujeres y niños con sus cuerpos desnudos, saliendo de los frondosos bosques. Al fondo sobre el mar las tres carabelas, de uno de los botes ya han saltado a tierra Cristóbal Colón y sus capitanes los hermanos Pinzón. Otros botes con marineros van aproximándose a tierra firme. Entre ellos podemos reconocer a Juan de la Cosa y a Diego de Arana el médico.


 Diorama del Descubrimiento de América.

Es el momento en que el descubridor a puesto pie en tierra firme, y de rodillas enarbolando el pendón de Castilla y León, alza su vista al cielo y da gracias al Todopoderoso con un fervoroso “Te Deum”.
El diorama del Descubrimiento de América desde otro ángulo.

En diversas vitrinas de esta sala se mostraban atlas y planos, como el Mapamundi dibujado en Goa por Fernando Vaz Dourado en 1568, propiedad del Duque de Alba, o el plano topográfico de Santo Domingo fechado en 1795 del Archivo General de Simancas. Pero el documento más importante expuesto era el Diario de a bordo de Cristobal Colón.

SALA 4ª.-

Las bellísimas pinturas del retablo de la Virgen de los Mareantes de Alejo Fernández, destacaba de forma singular en las paredes de esta sala.

Esta obra actualmente en el Alcázar hispalense, perteneció a la Casa de Contratación de Sevilla, y estaba situada en la Sala de Audiencias de dicha institución sirviendo a la vez de capilla.

En el cuerpo central del retablo se representa a la Virgen María cubriendo en con manto a personaje relacionados con el descubrimiento, protegiendo a barco, tripulaciones y cargaras de las peligrosas travesías.
Retablo de la Virgen de los Mareantes de Alejo Fernández

Estaban representados bajo su manto reyes como Fernando el Católico y el emperador Carlos V; junto a Cristóbal Colón, Américo Vespucio y uno de los Hermanos Pinzón, que se muestran arrodillados, y ya próximos a la Virgen se reúnen figuras de indígenas americanos, convertidos al cristianismo.

En las calles laterales, junto al tema principal se acompañan pinturas que representan a San Telmo y San Juan Evangelista a la derecha y San Sebastián y Santigo, a la izquierda. Se cree que estas obra son de otro artista, quizá de algún miembro de su taller. 

Las vitrinas de esta sala contenían numerosos planos de las islas antillanas, la mayoría procedentes del Archivo de Indias, como los firmados por Luis Huet en 1776 de las costas de Cuba o de la bahía de Matanzas, del fuerte de Cojimar o del rio Nimania, en la misma isla.

SALA 5ª

En esta sala estaba el diorama: “ENTRADA DE HERNAN CORTES EN MEJICO – MOCTEZUMA RECIBE A HERNAN CORTES TENOXTITLIAN (MEJICO). 08 de Noviembre de 1519.”
Diorama de la Entrada de Hernán Cortés en Méjico.

Este diorama representa en momento histórico en que Hernán Cortés, acompañado de jinetes, soldados españoles de infantería, y algunos indios, hacen su entrada en la capital por su calzada meridional, defendida esta por la fortaleza de Xoloc. Le acompañan sus capitanes Cristóbal de Olid, Pedro Alvarado y Diego de Ordaz, así como Fray Bartolomé de Olmedo.

Hernán Cortés, descabalgado se dirige para abrazar al emperador Moctezuma, lo cual es impedido por dos de los príncipes que lo rodean, consintiendo solo que Cortés ofreciera al emperador azteca un collar de perlas y diamantes.

Del momento que reproduce este cuadro habría que destacar los pequeños detalles como el dosel de finísimo plumaje y flecos de plata, y la figura de Moctezuma vistiendo un timatli blanco y azul festoneado de oro y recamado con perlas y piedras preciosas, luciendo en su cabeza una faja de brocado con penacho de plumas verde del “Quetzal”.


Otro detalla a tener en cuenta, es la escena representada en el lado derecho del diorama, frente al espectador se despliega el fastuoso séquito del emperador azteca, entre los que destacaban los uniformes de brocados de oro de los tres guerreros que preceden el sillón ceremonial, así como los interesantes elementos de la arquitectura azteca que sirven de fondo a este cuadro.

Diorama de la entrada de Hernán Cortés en Méjico desde dos ángulos distintos.


A los pies del diorama se encontraba la espada de Hernán Cortes, traída desde la Armería Real

Contaba esta sala también con doce preciosas tablas realizadas en óleo con incrustaciones de conchas de nácar, realizadas en 1698 por Miguel González que narraban mediante distintas escenas la conquista de Méjico por Hernán Cortés. Estas tablas pertenecían al Museo Arqueológico Nacional, y hoy día pueden ser admiradas en el Museo de América de Madrid.

Por su parte la Real Academia de la Historia, había cedido para la exposición, planos de los ríos que convergen en la ciudad de Méjico, y otros sobre la orografía mejicana.

Una de las tablas realizadas en oleo y nácar sobre la conquista de Méjico.


SALA 6ª.-

En esta sala se expusieron tres dioramas, dos a modo de dípticos que representaban la primera vuelta al mundo. En el primero de ellos con la salida de Hernando de Magallanes del puerto de Sevilla, y el segundo, el regreso de la expedición al mando de Juan Sebastián Elcano.

El tercero era la representación de una escena de la fundación de Buenos Aires por Juan de Garay.


SALIDA DE MAGALLANES DEL PUERTO DE SEVILLA. 10 de Agosto de 1519.

Este pasaje se desarrolla en el puerto de Sevilla, junto a la Torre del Oro, bajo un cielo azul se recortan los mástiles de las cinco naves cuyos nombres son “Trinidad”, “San Antonio”, “Concepción”, “Santa María de la Victoria” y “Santiago” prestas para iniciar su histórico viaje a las islas de las especias.

En el muelle el navegante portugués Hernando de Magallanes, que había concebido la idea de dirigirse hacia su destino bordeando el sur del continente americano, doblando el Cabo de Buena Esperanza, en lugar de realizar el viaje por el Este, dicta sus últimas ordenes a la tripulación.

Sebastián El Cano y Magallanes, saludan al público que los despiden en el muelle y a lo largo de las orillas del río, estrechando efusivamente la mano de Sancho de Matienzo, personaje noble y buen amigo del navegante portugués.
Diorama de la Salida de Magallanes del puerto de Sevilla.


RETORNO DE JUAN SEBASTIÁN ELCANO A SEVILLA DESPUÉS DE DAR LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO. 08 de Septiembre de 1522.

La escena que representa este diorama se ubica en el puerto de Triana llamado Las Mulas, al fondo a la derecha se ve la Torre del Oro, y delante de ésta, se recorta la única nao que regresó de la expedición que tan alegremente había partido tres años antes.

Nadie grita ni ríe, no regresan todos los que partieron, ni siquiera Magallanes que murió en las islas Filipinas. De las cinco naves cuatro quedaron sepultadas en el fondo del mar, solo la nao Victoria consiguió llegar al lugar de partida.

El color del crepúsculo aumenta la melancolía del momento, Juan Sebastián Elcano en el muelle eleva su mirada al cielo y los curiosos ven como vuelve sensiblemente mermada, demacrada y astrosa la expedición que había partido tres años antes tan animosa.
Diorama del Retorno de Juan Sebastián Elcano a Sevilla después de dar la vuelta al mundo.


FUNDACIÓN DE BUENOS AIRES. 11 de Junio de 1580.
Diorama de la Fundación de Buenos Aires.

Este cuadro representa la fundación de la ciudad de Buenos Aire por Juan de Garay, para ello el autor Salvador Alarma, se inspiró en el cuadro “La Segunda Fundación de Buenos Aires” de José Moreno Carbonell.

La primera fundación de Buenos Aires, realizada por el adelantado Pedro de Mendoza en los primeros días de febrero de 1536, había fracasado. El asedio de los indígenas hizo estragos entre los primeros colonizadores, por lo que la corona decidió despoblarla en 1541.

El 9 de marzo de 1580 el adelantado Juan de Garay partió de Asunción para fundar una nueva ciudad ubicada en un punto estratégico del mapa sudamericano en la confluencia de los grandes ríos.

El 11 de junio Garay fundó la ciudad con el nombre de Trinidad, en referencia al día en que fondearon en el Riachuelo, domingo de la Santísima Trinidad en el calendario católico, dejando la denominación de Santa María de los Buenos Ayres para el puerto.

El cuadro del pintor malagueño José Moreno Carbonell, en el que inspira Santiago Alarma, representa la fundación de la Ciudad de Buenos Aires frente al árbol de la justicia en donde hoy está la plaza de Mayo. En el centro se observa a Juan de Garay tomando posesión del territorio y el tronco o rollo de justicia.
Segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay, del pintor José Moreno, en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno de Buenos Aires.

Esta imagen se reprodujo en el reverso del billete de 50 pesetas desde 1927 hasta 1939 que dejó de circular.

La obra fue donada por el rey Alfonso XIII en 1910 con ocasión del centenario de la Revolución de Mayo. Actualmente este cuadro se encuentra en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno de Buenos Aires.

En esta sala también se expuso una reconstrucción de la Ciudad de los Reyes (Lima), capital de Virreinato del Perú, en 1687, siglo y medio después de su fundación por Francisco Pizarro. Esta reconstrucción fue realizada por el Dr. Ern Schaefer entre 1927 y 1929, basándose en una estampa contemporánea de fraile mercedario Pedro Nolasco

Una vez finalizada la Exposición, estos dioramas fueron instalados en Pabellón de Exhibiciones, como complemento del contiguo Teatro Escolar Juan de la Cueva antiguo edificio del cinematógrafo, ambas instalaciones del Pabellón de Estados Unidos.


Derribado el Teatro Juan de la Cueva en 1964, lo fue también el Pabellón de Dioramas, como se le llegó a conocer, y según declaraciones realizadas por el Sr. Macías Míguez en la Sección Casco Antiguo del diario ABC, entre los materiales de derribo podían verse las figuras hechas pedazos de estos dioramas.

Salvador Alarma, además de ser contratado para la realización de los citados dioramas, también lo fue para la decoración de cuatro de las salas de esta exposición histórica, cobrando solo por la decoración 70.000 pts., consistente ésta en pintar un escudo central y distintos emblemas en los velarium que instaló en los techos, a la vez que realizó mediante pintura estampada, anagramas alusivos a los distintos motivos históricos en las paredes según se tratase.


HISTORIA DE SEVILLA, CASA ROMANTICA SEVILLANA Y LA SALA DE CERVANTES.

La segunda parte de la Sección de Historia, trataba sobre la Historia de Sevilla, que a su vez se fraccionó en dos partes más, una la llamada Casa Romántica Sevilla, y la Sala de Cervantes.

Situación y billete de entrada a la Exposición Historia de Sevilla.

Estas exhibición se ubicaban en el segundo sector de las galerías, entre la Puerta de Aragón y el edificio central de la Plaza de España, como todo lo relacionado con la Sección de Historia, habían sido encargada su dirección a los mismos Vocales del Comité Pedro Caravaca, Luis Montoto y Javier Sanchez Dalp y al joven arquitecto Pedro Sánchez Núñez los proyectos.

La exposición, de carácter histórico, se dividía en tres partes. La primera se desarrollaba en diez salas y se mostraban desde yacimientos arqueológicos de la provincia, hasta el Siglo XVIII.

La segunda reconstruía una mansión señorial decimonónica sevillana, que se le denominó como Casa romántica sevillana, decorada con muebles isabelinos del siglo XIX con cuadros y grabados de la época, incluyendo el Museo de la Tauromaquia en dos salas. Por último se encontraba la Sala dedicada a Cervantes.

Apoyándonos en los artículos aparecidos en la prensa de la época, procuraremos hacer un breve recorrido por esta exposición, iniciando nuestra ruta por la Sala Prehistórica, donde se había reunido en vitrinas objetos de esa periodo de distintos yacimientos arqueológicos de la provincia, como esculturas y trabajos en piedra, hierro y otros restos; en el centro de la sala se había colocado un león de piedra propiedad del Duque de Alba.


Distintos documentos que se expusieron en la exposición Historia de Sevilla. Privilegios de la ciudad, Las Partidas de Alfonso X El Sabio y concesión del título de Muy Leal.

En la Sala Romana, se exhibían esculturas, columnas, pórticos, mosaicos, cerámicas y monedas; procedentes también de las excavaciones realizadas en la provincia, como una estatua de Diana, y bustos colosales de Adriano, Trajano y Augusto.

La sala tercera estaba dedicada al arte visigodo, en ella había capiteles, lápidas con inscripciones, una de ellas relativas a San Hermenegildo, sepulcros bizantinos, bordados y monedas, que se mostraban en vitrinas.

En la Sala Árabe, se encontraban brocales, ánforas y detalles de arquitectura típicas de ese arte, fue la sala mas evocadora y decoración colorista, reuniendo recuerdos de todos los siglos de la dominación árabe.

A continuación, se pasaba a varias salas dedicadas a los siglos XIII al XV, entre las que encontraban la de Alfonso X El Sabio y la de Pedro I El Cruel, donde en una vitrina central se exponía la espada del Rey Santo Fernando III, así como un trozo de su manto. También se podían admirar las llaves de la ciudad de Sevilla cuando la reconquista, cotas de maya, casco y guantelete.



Sala de San Fernando, en la vitrina central, la espada del Rey Santo, de la Armería Real y trozo del manto.

En estas salas se mostraban básicamente documentos de las distintas épocas, destacando en lugar de honor, la vitrina con dos tomos de los Tumbo de los Reyes Católicos, donde se copiaron todos los despachos y provisiones reales, donde se podían leer dos documentos relacionados con la época colombina como era uno de 1489 para que se le diera posada en la corte a Cristóbal Colón, y otro para la armada de Indias al mando del Almirante.


En estas salas también se mostraban las Partidas de Alfonso X, privilegios medievales concedidos a la ciudad, como sus títulos de Muy Noble y Muy Leal, colecciones de monedas, cuadros, tapices, planos, etc.

En otras salas se encontraban reproducciones en maqueta de castillos de la provincia y de las puertas de la ciudad en tiempos de la reconquista. Según la prensa se habían instalado las siguientes maquetas de las Puertas de Sevilla realizadas por el escultor José Ordoñez Rodríguez, Puerta de Jerez, Carmona, San Fernando, de la Carne, Sol, Arenal y Triana, y el Postigo del Aceite, por lo que recibió la Medalla de Oro de la Exposición. Las demás no se realizaron por no poseerse ni dibujos ni datos de ellas y los existentes eran de dudosa autenticidad; en otra llamada Sevilla de Cervantes, se encontraban documentos de este insigne escritor.

La Sala del siglo XVII, también llamada de los Caballeros Veinticuatro o Sala de la Ciudad, reproducía fielmente la Sala Capitular de la planta alta del Ayuntamiento de Sevilla, con el artesonado del techo ejecutado en escayola, siendo copia del archivo de la Casa Consistorial, Además de pintarse imitando a piedra vieja la cornisa.
Para su decoración se contrató al pintor Eloy Zaragoza, y la casa Rodríguez Hermanos de Madrid, confeccionó el entelado de las paredes, realizado en damasco rojo y pana brillante del mismo color, cosidos en tramos paralelos y tiras alternas de damasco y terciopelo; además del alfombrado rojo del suelo. En las paredes colgaban retratos de regidores y destacadas figuras de la ciudad.

Maqueta de dos puertas de la ciudad de Sevilla.



Reproducción de sala de los Caballeros Veinticuatro del Ayuntamiento de Sevilla, que se hizo para la Sección Historia de Sevilla en la Plaza de España.


Para el amueblamiento de la Sección de la Historia de Sevilla, se contrató a la casa de muebles Martínez Martín, con despacho en la calle Alfonso XII, 18, la cual construyó unas 30 vitrinas, de diferentes tamaños y cometidos, en caoba según modelo de los siglos XV y XVI, además de sillones, mesas, banquetas, etc. por un importe de más de 70.000 pts.
Modelos de las vitrinas que fueron realizadas por la casa Martínez Martín de Sevilla. (Archivo Municipal de Sevilla)

En la sesión celebrada por la Comisión Permanente el 26 de octubre de 1928, los Vocales Pedro Caravaca y Santiago Montoto, presentaron una moción para la realización una reproducción de una Casa Sevillana, donde se instalaría el Museo Romántico, según sus palabras “o sea la Historia de Sevilla en tan interesante época”, además de una muestra de objetos de la Fiesta Nacional.

El proyecto y presupuesto de esta Casa romántica sevillana, fue realizado por el arquitecto Pedro Sánchez Núñez, por un importe de 89.070 pts., siendo aprobada por unanimidad, contratándose a Manuel Castellanos para su ejecución, con un plazo para su entrega que finalizaba el 15 de enero de 1929.

El importe del proyecto, fue ampliamente superado, debido a continuas adiciones al presupuesto inicial, tanto al correspondiente a Casa Sevillana como al de Historia de Sevilla, que estimamos podría haber ascendido a casi las 200.000 pts., cuyos importes habían sido aprobados para ambos proyectos en unas 180.000 pts. después de varios aumentos.

En ambos proyectos llama la atención, que la primera partida esté destinada a la instalación de vigas de hormigón y de hierro, planchas del mismo metal y columnas de fundición en la cubierta de la planta de basamento, al objeto de soportar la parte pesada de la construcción. Además de otras importantes para el pago de jornales a los operarios por horas nocturnas.

Estas salas históricas y la “Casa romántica sevillana”, estaban comunicadas por un camino que reproducía el Callejón del Agua del Barrio de Santa Cruz, constituido como una pequeña encrucijada con rejas, balcones, flores y azulejos, en la que se había copiado los más mínimo detalle como el pavimento de aceras con enchinado y losa de Tarifa y el color de las paredes. Al franquear una de los portales que reproduce esta calle, se entraba en la llamada “Casa romántica”.

Reproducción de la callejón del Agua y portal de acceso a la “Casa Romántica Sevillana”

Ésta reproducción de una casa señorial sevillana a tamaño natural, hacía parecer retroceder en el tiempo, hasta la mitad del siglo XIX, con gran fidelidad se habían reproducidos todos los motivos y adornos, su autor fue Pedro Sánchez Núñez, que recibió grandes elogios por lo acertado de su trabajo, supo plasmar en su obra, de líneas sobrias y sencillas, el espíritu romántico de una época.

Nos adentramos en la casa, y en el vestíbulo encontramos dos cuadros con vistas de la ciudad de la primera mitad del siglo XIX, un bargueño y un banco de dos metros, realizados por la Casa Martínez Martín para la ocasión.

A la derecha queda la portería, y una vez traspasado el cancel de hierro, situado entre dos columnas, en el que se puede leer la fecha de 1830, encontramos a la izquierda el primer salón o despacho cuyas paredes estaban revestidas de seda isabelina, en el testero principal se encuentra colgad un cuadro del pintor romántico Esquivel, procedente de la Casa Real, que representa a Isabel II y a la Infanta María Luisa, como homenaje a la donación del Parque. En las otras paredes, cuadros de temática romántica, un autorretrato de Esquivel y un retrato del poeta sevillano, Bécquer, que era la primera vez que se exponía en público. Este salón sencillo y elegante, se decoraba con sillería tapizada en sedas bordada de amarillo, procedentes también de la Casa Real.

Desde este salón se accedía a dos grandes salas que acogían el Museo de la Tauromaquia, en ellas podía verse una galería de retratos de toreros realizados por pintores del XIX, así como lienzos con escenas de campo o faenas y suertes de la plaza, trofeos, estampas, objetos personales de famosos toreros, etc.
Plano de la Casa Romántica Sevillana. (Archivo Municipal de Sevilla)


Sobresalía uno pintado por Lucas con la cogida de Pepe-Hillo, y una cabeza de toro obra de Goya. De este mismo autor se exponían en vitrinas los originales de la Tauromaquia, procedentes de la Biblioteca Nacional. También en vitrinas se mostraban trajes antiguos de toreros, documentos referentes a la fiesta nacional como una colección de libros y bibliografía estética, técnica e histórica alusiva a la misma. Se mostraban carteles de toros de los siglos XVII y XVIII aportados por la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y el conde de Miraflores.

A continuación se encontraba el comedor, donde en preciosos armarios se exponía una valiosa vajilla y cristalería y un precioso cuadro de García Ramos titulado “!Hasta verte, Cristo mío!”. El dormitorio se adornaba con muebles antiguos de época y una espectacular araña procedente del Alcázar sevillano. Más adelante se situaba la biblioteca con grabados y litografías de la ciudad, con vistas panorámicas antiguas, edificios y de carácter costumbristas, con diez y nueve láminas procedentes de la Biblioteca Nacional.

El patio de la casa situado en el centro, se enlosaba con enchinado y losas de Tarifa, y estaba dotado de una fuente y doce columnas de mármol que sostenían arcos de medio punto, al igual que la galería alta. Esta pieza servía de distribución a las distintas salas. Fue considerado un verdadero acierto y muy elogiado el diseñador Sánchez Núñez. Se decoraba con cuadros pintados por Manuel Cabral y Rafael Benjumea, con representaciones del Corpus y escenas de corte en el palacio de San Telmo, así como un cuadro perteneciente a la familia Ybarra que representa la Feria el año que se inauguró.
Cabeza de de toro atribuida a Goya.




Patio e interior de una de las salas de la “Casa Romántica Sevillana”, que acogía el Museo de Tauromaquia.

Los paramentos de las salas de la casa, estaban confeccionado con maderas, cañizo y yeso, cubriéndose algunas partes con el patio y algunas salas, con zócalos de azulejos; los techos con artesonados fingidos o raso de escayola

Por último se encontraba la cochera de la casa, donde se exponía el coche que la ciudad de Sevilla, regaló a la Reina Isabel II, con motivo de una visita. Desde este espacio se salía de la Casa Sevillana, y se accedía a la Sala de Cervantes.

De la Dirección e instalación de esta sala se encargó al gran estudioso de la obra de Cervantes, y en ese momento Director de la Biblioteca Nacional,  Francisco Rodríguez Marín que dicho motivo tiene una glorieta en la Plaza de América.

En esta Sala donde se rendía culto al príncipe de las letras Miguel de Cervantes, se podía admirar en hermosas vitrinas un ejemplar de la primera edición del Quijote que posee la Biblioteca Nacional y las ediciones príncipe de esta misma obra.

También se exponían la partida de rescate y servicios así como documentos autógrafos, lienzos de Muñoz Degraín y Moreno Carbonero, obras de los escultores Mariano Benlliure y de Lorenzo Coullaut Valera y así como recuerdos del insigne escritor. Esta sala estaba decorada con tapices de la Real Casa, representando escenas del Quijote.
Ejemplar de la primera edición del Quijote que se expuso


MAPA MONUMENTAL DE LA PENINSULA IBERICA

En el último espacio del segundo sector de la galería de la Plaza de España, tras las exposiciones de Historia del Descubrimiento y de Sevilla, se encontraba instalado un mapa monumental de la Península Ibérica y Baleares.

Este gran mapa en relieve de la Península Ibérica, fue realizado por el Instituto Cartográfico Artístico Hypsos S.A., y en el que se reproducía todas las características geográficas, incluida las divisiones territoriales de las regiones y provincias con indicación de las capitales y pueblos más importantes.
Dicho Instituto comercializaba los trabajos realizados mediante una máquina de construcción nacional, que basándose en los datos precisos del Instituto Geográfico y Estadístico, y mediante un sistema de pantógrafo de modo que los punzones con que estaba dotado, modelaban un vaciado de escayola con la curvas de nivel correspondiente a la orografía y demás accidentes; de este molde y del relleno con cemento que se hacía, se obtiene el mapa policromado con un acabado perfecto.
Para las exposiciones de Sevilla y Barcelona, se habían pensado construir dos de tamaño pequeño, uno para cada ciudad, y otro de gran tamaño para instalarlo también en la Iberoamericana.

Para el pequeño la escala utilizada en horizontal sería de 1:100.000 y en vertical, 1:10.000 a fin de enfatizar la altura de cordilleras y montes para que destacasen más sobre la superficie. Por ejemplo el Mulhacén tendría una altura de 35 cm., y los Pirineos entre 30 y 35 cm.

El mapa instalado en esta sala era de los de pequeñas dimensiones, teniendo un diámetro de 15 m. aproximadamente, que es la distancia que habría entre los Pirineos y Gibraltar, este mapa como el instalado en la Exposición de Barcelona, se componían de 120 piezas de 90 x 90 cm., estando previsto que una vez se clausuraran ambas exposiciones, fueran regalados a los Ayuntamientos de Sevilla y Barcelona, para que tuvieran su aprovechamiento en la enseñanza.

El público desde una galería podía contemplar este mapa, que se le había instalado un sistema eléctrico mediante el cual, y por indicaciones realizadas por personal responsable, se iban situando en el mapa, iluminándose con bombillas de distintos colores, ciudades, pueblos, ríos y cordilleras, impartiéndose autenticas lecciones de geografía.

El mapa de gran tamaño, tendría un diámetro de 100 m, y las escalas serían de 1:15.000 para la horizontal y 1:1.000 para la vertical. Como ejemplo diremos que el Mulhacén tendría una altura de 3,5 m y 2,25 m, Monserrat, y la distancia entre Barcelona y Sevilla, sería de unos 80 m. Y el casco de la población de Madrid ocuparía un metro, pudiéndose apreciar sus principales calles y el Parque del Retiro.

Su coste se estimaba en millón y medio de pesetas. Este mapa tendría indicada todas las poblaciones, carreteras, caminos, ríos con agua, e incluso las líneas de ferrocarriles con trenes en movimiento. Las carreteras con un ancho mayor, se utilizarían como vías para los visitantes.

No hay constancia que este grandioso mapa llegara a construirse, pero si hay del intento que hubo por parte del Patronato Nacional de Turismo, de instalar un mapa en relieve monumental de España, en una parcela situado en el Sector Sur, en la calle trasera de los pabellones regionales de Canarias y Aragón. En el que se colocaría, sobre una base de 50 m, maquetas de los monumentos más importantes de cada población.



Planta y secciones de la instalación del Mapa Monumental de España. (Archivo Municipal de Sevilla)

Sobre el mapa irían unas pasarelas de modo que se podría recorrer cualquier circuito turístico de los que se indican en las guías que editaba dicho Patronato. Pero al final no llegó tan poco a realizarse. 


Además de estas exposiciones, en las salas 4 y 5 de la planta de basamento del primer sector, se instaló una oficina de intervención de Aduanas, dotada de almacén y despachos, además de balanzas y báscula de 3.000 kg. para el pesaje. Constaba de un Jefe Delegado del Administrador de la Aduana de Sevilla al mando de esta ofician y personal auxiliar, que se encargaban exclusivamente de los productos extranjeros con destino a los pabellones y stands, que estaban sometidos al pago de los aranceles correspondientes que, excepcionalmente se habían tarifado de forma especial, quedando exceptuados de estos pagos aduaneros los folletos y la propaganda de productos extranjeros expuestos en el Certamen.

Además de estas dependencias, junto al Pabellón de la Marina, se encontraba el edificio de Servicios de Carabineros y Aduanas, próximo al puerto y a un apeadero del ferrocarril, para el control y verificación de las mercancías en entraban el recinto exposicional.






EL EDIFICIO CENTRAL DE LA PLAZA DE ESPAÑA Y LAS EXPOSICIONES DE LOS ORGANISMOS OFICIALES.

El edificio central de la Plaza, consta de cuatro plantas, la de basamento, de honor, principal y segunda planta, con dos grandes entradas, la principal que sirve de acceso desde el interior de la propia Plaza de España, y la posterior con ingreso desde la avenida de la Borbolla; ésta última entrada está dotada de un bello vestíbulo donde se encuentran instaladas las amplias escalinatas de mármol rojo que dan acceso a la primera planta. En el centro del edificio, se sitúa un hermosísimo patio de 245 m2, rodeado de una bellísima galería soportada por columnas de mármol blanco, donde el arte de la filigrana del ladrillo y la cerámica alcanza su cenit.

Planta y distribución de la planta baja del Edificio Central de la Plaza de España. (Archivo Municipal de Sevilla)

En el piso principal se ubica el magnífico Salón de Actos, que se destinaba a congresos y asambleas, y que actualmente se utiliza como teatro de la Capitanía General. En la cúpula de este pequeño pero bello salón de forma circular, se encuentra una magnífica vidriera en cuyo centro se reproduce el escudo de armas de Alfonso XIII, rodeado de los escudos de los reinos de Aragón, Castilla, León y Navarra. La decoración corrió a cargo de la madrileña casa Crowner S.A. con mobiliario de caoba y cortinajes de damasco para el estrado, así como divanes, tresillos y mesas para las salas anexas de fumador y antesala. Contaba este Salón de Actos con una capacidad para 456 butacas que también instalo la casa madrileña, cuyos trabajos importaron la suma de 75.000 pts.


 

Planta y sección del Salón de Actos en la Planta Principal del edificio central.











Vista del Salón de Actos y de la vidriera de la cúpula


En esta planta se encuentra también, el acceso a la espaciosa terraza que soportan las columnas del pórtico de la entrada principal, desde la que se puede contemplar una espléndida panorámica y la grandiosidad de la Plaza, así como despachos y salones para las distintas ponencias.

Durante la Exposición, en la planta segunda estuvieron situadas las oficinas del Comité Ejecutivo además de habitaciones para miembros de este. El edificio estaba dotado de tres ascensores, situados en dos de patios de luces de los cuatro con que cuenta el edificio; además de calefacción central mediante radiadores de agua y se habían instalado persianas en los huecos de ventanas.


Para amueblar el edificio incluida la biblioteca, el Salón de Plenos, además de las habitaciones y los despachos de los Vocales del Comité, del Comisario Regio, del Secretario y de las oficinas, de Secretaría, Caja y las cuatro secciones de la Organizadora, fueron utilizados parte de los muebles procedentes de la representación Española en la Exposición Internacional de la Prensa de Colonia, celebrada el año anterior, de los cuales aún se conservan algunos en dependencias de Capitanía, y los adquiridos también a las casas Crowner por 45.435 pts., y Manuel Fernández-Palacio Barrau por 74.625 pts.

Los salones de la planta de honor estuvieron ocupados por exposiciones de organismos e instituciones oficiales, entre ellos se pueden citar el Instituto Nacional de Previsión, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, así como aportaciones del Ministerio de Instrucción Pública, y Gobernación. 

En el salón de actos del edificio, se celebró del 1 al 7 de Mayo de 1929, un Congreso Internacional de Oceanografía, Hidrografía e Hidrología Continental, en el que estuvieron representadas 33 naciones con casi 150 delegados, instalándose en los salones de la planta baja una exposición de instrumentos empleados por las asociaciones francesa e italiana.

Especial mención merece la edición en dos tomos sobre dicho Congreso que realizado por el Instituto Español de Oceanografía, que constituyó, con figuras, láminas y cartas, un verdadero alarde de claridad y bien hacer.

El Servicio de Correos y Telégrafos, también instaló en un salón una muestra de aparatos y material de comunicaciones, con una oficina postal y otra telegráfica para congresistas y demás representaciones de países acreditados en el Certamen.

           
Otro acontecimiento expositivo, tuvo lugar el 17 de octubre de 1929, cuando se inauguró una Exposición Nacional de Trabajo Femenino, organizado por la Unión de Damas Españolas para la Protección del Trabajo de la Mujer, con la asistencia de S.A.R la Infanta Doña Luisa.

Dicho Salón de Labores, se encontraba instalado en la planta baja del edificio central, y los trabajos se exhibían en tres secciones, la primera se trataba de labores de costura a mano de mujeres pobres, otra sección mostraba otros cedidos por miembros de la nobleza, de gran valor histórico, como el manto que llevaba puesto Isabel II cuando fue herida a la salida de la Basílica de Atocha, otro manto regalo de dicha reina a la Inmaculada de San Francisco el Grande y un sillón bordado por Emilia Pardo Bazán, entre otros. La tercera sección la constituían representaciones de una serie de firmas comerciales de Madrid y Sevilla, que exponían sus labores a la venta, contribuyendo con la benéfica organización mediante un porcentaje de los beneficios. Entre ellas estaba la casa madrileña Regium, que presentaba una colección de muñecas vestidas de trajes regionales, y otra con flores artificiales.


El vestíbulo y las galerías del patio principal, así como el primer piso, estuvieron decorados con bancos, sillones, jamugas, mesas, arcones, armarios, etc., diseñados y confeccionados para la ocasión por la Casa Manuel Fernández-Palacio Barrau por 35.540 pts.





Modelo de distintos muebles que decoraron galerías y vestíbulos del Edificio Central de la Plaza de España (Archivo Municipal de Sevilla)



A continuación trataremos algunos de los stands instalados por organismos oficiales en los salones del edificio central de la Plaza de España. Empezaremos por el montado por el Instituto Nacional de Previsión y sus Cajas Asociadas, que se encontraba situado en una de las salas de la izquierda de la planta baja del patio principal, con una superficie de 120 m2, y que había sido cedida gratuitamente por la Comisión Permanente con fecha 28 de Junio de 1928, atendiendo a los fines sociales de dicha institución. Éste stand estaba decorado con sobriedad, con tonos neutros en paredes y un tapizado oscuro servía de fondo a la colección gráfica que exponía.

     Vista general del salón del Instituto Nacional de Previsión en la Plaza de España.

Presidiendo esta instalación, se encontraba un mapa con el desarrollo de la Previsión en España, y la división del país en veinte departamentos con sus correspondientes Cajas colaboradoras, todo ello acompañado de grandes cuadros con gráficos explicativos.

También mediante gráficos se plasmaba otra de las facetas del Instituto como era el Retiro Obrero de Vejez, en estos cuadros se mostraban datos económicos e inversiones sociales llevadas a cabo como la construcción de escuelas, casa baratas, sanatorios, obras municipales, parcelación de tierras para la creación de pequeñas propiedades rústicas, etc.

En estas instalaciones, también se podía admirar una sección de carteles con una colección de artísticas litografías teniendo como tema el homenaje a la vejez.

En la zona central del salón se colocaron una serie de maquetas de distintas obras e instalaciones levantadas por el Instituto, entre ellas se encontraban el Sanatorio de Tuberculosos de Tarrasa, unas escuelas extremeñas, casa construidas en levante, galicia y vascongadas, y una enorme maqueta de una barriada levantada en la Huerta de la Pintada, junto a la Avenida de Miraflores en Sevilla, más conocidas como Retiro Obrero, que fueron diseñadas por el arquitecto José Gómez Millán.

Visita al stand del Instituto Nacional de Previsión por parte de Juntas Directivas Infantiles de las Mutualidades Escolares, alrededor de la maqueta de la barriada del Retiro Obrero. (Ilustración revista la Hormiga de Oro)

Visita de obreros previsores, a las instalaciones del Instituto Nacional de Previsión


Por último habría que destacar de esta exhibición, una colección de fotografías con distintos aspectos de la vida del Instituto y sus Cajas, así como un servicio de información y publicidad para los visitantes.

SALON DEL SUBMARINO “PERAL”
Justo al lado del stand del Instituto Nacional de Previsión, se instaló el llamado Salón del Submarino Peral o Archivo Peral, debido a la tenacidad de sus hijos para que no se perdiera el recuerdo de este insigne personaje, hizo que a pocos días de la inauguración del Certamen, el 16 de abril de 1929, su hijo Isaac Peral Cencio, solicitara a Cruz Conde, la cesión a título gratuito del local 160 en el edificio central de la Plaza de España, para exponer el Museo del Submarino Peral, siendo aprobada tal petición en la sesión celebrada el 26 de dicho mes.

El archivo personal del gran marino e inventor español Isaac Peral, era propiedad de la familia Peral, y contenía todo lo relacionado con su vida y obra, principalmente con lo relacionado con las pruebas realizadas en la bahía de Cádiz el 7 de Julio de 1890 cuando Isaac Peral a plena luz del día y en presencia de las Escuadras inglesa e italiana, y de más de cuarenta mil personas, consistentes en el ataque y defensa del puerto gaditano, navegando durante una hora a diez metros de profundidad.

Este ejercicio resultó un éxito rotundo, siendo la primera vez en la historia que se llevaba a cabo. Por ello la Reina Regente Dña. María Cristina, le regaló un sable de honor y las Cortes acordaron en sesión extraordinaria felicitarle en nombre de la nación.
La Infanta Isabel y Cruz Conde visitando el Salón del submarino de Isaac Peral.

En la exposición, se mostraban al visitante todos los planos originales del submarino, más de trescientos, así como la correspondencia, telegramas de felicitación, o múltiples obsequios, etc., que el inventor había recibido en su día de sus más diversos admiradores, entre los que se encontraban infinidad de personas de todas las clases sociales y de cualquier ámbito, ya fuese del mundo del arte y la cultura, de la ciencia o de la política, etc.

También se exponían vitrinas con los trofeos obtenidos, medallas, títulos y condecoraciones, y con especial dedicación la bandera que con el submarino se sumergió el señalado día de la prueba submarina.

Despacho con objetos personales de Isaac Peral . (Museo Naval de Cartagena)

Como objeto principal figuraba, un modelo reducido del submarino, suspendido en le aire como si se hallase entre el fondo del mar y la superficie. En un ángulo de la sala de dispusieron distintos muebles del despacho del inventor, como los armarios y la mesa utilizada para realizar sus trabajos.

Este salón dedicado al insigne inventor, fue inaugurado por los reyes el mismo día de la inauguración de la Exposición, llegando a alcanzar más de veinticinco mil visitas. Las tripulaciones de distintos buques extranjeros que fondearon tanto en Sevilla como en puertos próximo con motivo del Certamen, visitaron y rindieron distintos homenajes al ilustre marino e inventor de la navegación submarina.
Aspecto general de la Sala Peral

La entrada a esta exposición tenía un coste de una peseta, con la cual se regalaba un pequeño libreto de cuatro hojas con un resumen explicativo del contenido del salón, libreto cuyo texto había sido redactado por los dos hijos mayores del malogrado inventor, Antonio e Isaac Peral Cencio.



Folleto explicativo del Salón, con plano de situación y entrada al mismo.



El Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, expuso en dos salas, una serie de trabajos de cerámica, esculturas, pinturas, tapices, artes gráficas y bordados, realizados por las Escuelas de Artes y Oficios de Madrid, Sevilla, La Coruña, Valladolid, Barcelona entre otras ciudades.

La Escuela de Cerámica de Madrid concurrió con más de 250 trabajos realizados por sus alumnos con una colección muy variada de cerámicas en porcelana, hierro, baldosas y ladrillos refractario. Figuraban jarrones con esmaltes que representaban tipos de las distintas regiones española. También presentaron un trabajo muy especial de invención de la escuela, consistente en un retablo de porcelana con incrustaciones de oro y plata con raras combinaciones de esmaltes.

Entre las esculturas expuestas sobresalió de forma muy especial, un crucificado presentado por el entonces alumno de la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla Antonio Illanes Rodríguez, tal fue la maestría demostrada, y los elogios recibido que el rey Alfonso XIII mostró su deseo de protegerlo pues prometía ser un gran artista, imponiéndole la condecoración de la Orden Civil. La escultura referida, se trataba del Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada de la hermandad sevillana del mismo nombre.

La Dirección General de Bellas Artes gestionó también la exposición objetos artísticos, así como documentos y piezas históricas que se mostraban en las diferentes salas de la Plaza de España, por los que el Director del Museo de los Ángeles, solicitó parte de las colecciones de Historia del libro, Arqueología Historia y Arte de España, para le exposición que se llevaría a cabo en 1931 en dicha ciudad Americana, con motivo del 150 aniversario de su fundación.

El imaginero Antonio Illanes, tallando al Stmo. Cristo de la Lanzada.


CANAL ISABEL II
El salón destinado a la exposición del Canal de Isabel II, tenía una superficie de unos 200 m2, y estaba presidido por un cuadro de la reina iniciadora de la gran obra de ingeniería y abastecimiento de la capital, se instalaron maquetas y fotografías donde se explicaban todas las obras desde un principio para la traída de aguas a Madrid hasta esos momentos, con representaciones de la presa de Santillana y del enorme filtro del paseo de Santa Engracia. Esta exhibición se completaba con planos de la construcción de dicho canal y cuadros estadísticos.

 Salón del Canal de Isabel II. (Ilustración del Catálogo del Canal de Isabel II impreso para la E.I.A.)

Otro de los organismos oficiales que estuvo presente en este edificio, fue el Ministerio de Fomento, en el se exponían maquetas de las últimas grandes obras realizadas en el territorio nacional, así como proyectos en ejecución como el del puerto de Sevilla, que estaba prevista su finalización para 1933, con una maqueta de una de las esclusas en miniatura con movimiento, y las de las obras de los puerto de Gijón, Huelva, Algeciras y Las Palmas y de cómo se encontraban en ese momento el de Alicante.



Fotografías que se expusieron de los pantanos del Tranco y de Cala

Portada del folleto editada por la Confederación Sindical Hidrográfica del Guadalquivir para la Exposición.

En la sala dedicada a la Confederación Sindical Hidrográfica del Guadalquivir y su Sociedad de Canalización y Fuerza, se exhibían las obras realizada para el riego del valle inferior del Guadalquivir con canalizaciones y pantanos que se habían proyectado. Para ilustrarlo se instaló una colección de fotografías y maquetas del pantano cordobés de Gudalmellato y la presa del Carpio, esta última con gran profusión de detalles.

Tanto el Ministerio de Fomento, como el de Instrucción Pública y Bellas Artes, tuvieron salones para albergar otras exposiciones de sus actividades en espacios mas amplios en las galerías de los sectores 3º y 4º de la Plaza de España.

LAS EXPOSICIONES DE ARTE MODERNO, DEL MINISTERIO DE FOMENTO, Y LA SECCION DEL LIBRO.

La Comisión de Arte Moderno formada por Gonzalo Bilbao como Director de la misma, y Sánchez Pineda, Santiago Martínez, Alfonso Grosso, Manuel Delgado Brackembury y Gustavo Bacarisas como Vocales, entre otros, presentó el proyecto de Reglamento para dicha Exposición en diciembre de 1927, siendo aprobada por el Comité el 28 de enero de 1928. Con ello se pretendía atraer la atención de artistas de todo el mundo principalmente americanos.

A su vez, la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1929, estaría incluida dentro de esta exhibición de Arte Moderno, con muestras tanto en Sevilla como en la Ciudad Condal, por lo que hubo de compaginarse en ambas sedes, teniendo prevista su celebración durante los meses de septiembre y octubre en Sevilla y entre noviembre y diciembre de 1929 en Barcelona. 

El lugar previsto para la instalación tanto de la Exposición de Arte Moderno como de la Muestra Nacional de Bellas Artes, era en el tercer sector de las galerías, en los salones situados entre el edificio central y la Puerta de Navarra, con la participación además de artistas de todos los países representados en el Certamen. Para ello, el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, seleccionó los salones 11, 12 y 13 de dicho sector para su ubicación, encargando a la Casa Manuel Casana la decoración de los mismos.


Situación de los salones ocupados por las exposiciones de Arte Moderno, Ministerio de Fomento, y de la Sección del Libro divididas en la Sala de la Prensa Iberoamericana, la Feria del Libro y el Museo del Libro.

Según el presupuesto presentado a concurso el 15 de diciembre de 1928, por 48.700 pts., para la decoración de dichos salones, se deduce que ésta era bastante sobria, cubriéndose el piso de esteras, y tanto las paredes divisorias como los muros se forraron con arpillera, instalándose zócalos de madera de 1,5 m. de altura. Las vigas de los techos se recubrieron de madera, y a ambos lados de estas se guarnecieron con molduras.



Sin embargo no llegaron a celebrarse ni la Exposición de Arte Moderno, ni la Nacional de Bellas Artes. La primera porque prácticamente todos los países concurrentes tenían en sus respectivos pabellones muestras de sus artistas contemporáneos, que formaban parte de los contenidos expositivos de las distintas representaciones; y la segunda, que sí se exhibió en la Exposición Internacional de Barcelona, fue pospuesta su celebración primero a la primavera del año siguiente, para más tarde con el cambio de Ministro de Instrucción Pública en febrero de 1930, decretar su celebración en el mes de mayo en Madrid, aduciéndose que hacía más de cinco años que no se celebraba en la Corte y gran número de artista así lo demandaban, además de no ser ya necesario nuevos estímulos de concurrencia para el certamen iberoamericano.

Aspecto de uno de los salones de la Exposición Regional de Bellas Artes celebrada en el Pabellón de Brasil en el mes de abril de 1930. (ABC Sevilla 17/05/1930)

Fracasado el intento de celebrar ambas exposiciones, el Ateneo y el Ayuntamiento de Sevilla organizaron en el Pabellón de Brasil, cuando éste ya había sido desmantelado prematuramente, una exposición regional de autores andaluces, que fue inaugurada el 22 de abril de 1930, dirigida por Gustavo Bacarisas, que había sido elegido Director de esta Comisión, en sustitución de Gonzalo Bilbao que había dimitido por motivos de salud.

SALONES DEL MINISTERIO DE FOMENTO Y OBRAS PUBLICAS.


El Ministerio de Fomento, además de los espacios que ocupó en el edifico central de la Plaza de España, también escogió los salones 16, 17, 18 y 19 del cuarto sector de dicha Plaza, es decir cuatro salones situados entre la Puerta de Navarra y la Torre Sur, que se conoció como Pabellón de Fomento y que ocupaban una superficie de aproximadamente 1.300 m2. Al igual que los salones para la Exposición de Arte Moderno, el tapizado de paredes y la decoración de los artesonados, corrió a cargo de los talleres de carpintería de Manuel Casana. Sin embargo estos espacios estuvieron algo mas decorados que los anteriores, ya que según las facturas de los pintores Eloy Zamora y Manuel de la Cuesta, que actuaron en ellos, se colocaron molduras y adornos patinados así como pilastras estriadas, jambas y frisos todos ellos de escayola pintadas en distintos tonos.

Las exhibiciones de este ministerio se dividían en varias secciones; así tenemos que en la de Obras Públicas y Puertos se exponían maquetas de las grandes obras realizadas durante los años del gobierno de Primo de Rivera, en el territorio nacional para el aprovechamiento del agua, así como proyectos en ejecución como el del puerto de Sevilla, que estaba prevista su finalización para 1933, con una maqueta de una de las esclusas en miniatura con movimiento, y las de las obras de los puerto de Gijón, Huelva, Algeciras y Las Palmas y de cómo se encontraban en ese momento el de Alicante. 

También se instaló una Sección de Montes, donde se mostraban los distintos procedimientos para sacar madera de los bosques y de los medios empleados para mantener la riqueza forestal. Para darle más realismo, se montó un cuadro con figuras iluminadas que presentaban con claridad las técnicas empleadas.

Así mismo el Instituto Geológico y Minero, en la Sección de Minas, realizó una exposición, muy visitada, con una serie de muestras de los yacimientos minerales, canteras, salinas y de aguas minero-medicinales, que se explotaban, así como plomo, cinc, cobre, carbón bismuto y otros, todas ellas colocadas en elegantes vitrinas de caoba. Se acompañaba esta exposición con una serie de muestras de productos metalúrgicos de las fundiciones, antimonio, cadmio, carborundum; una rica colección fósiles, rocas y cuadros demostrativos del trabajo realizado por este Instituto.

Especialmente se realizó una instalación de los ricos minerales de bismuto de la provincia de Córdoba, únicas en Europa, y se completaba esta sección minera con una completa muestra de planos de minas de distintos lugares, especialmente de la cuenca de Bélmez-Adamuz, la gran reserva hullera del sur del país, así como gráficos demostrativos de la gran importancia de las producciones minero-metalúrgicas.


La fuente de mercurio de Alexander Calderen el Pabellón de España de la Exposición de París de 1937, frente al Guernica de Picasso.

Se montó una curiosa exposición de plomo, con un recorrido desde que este mineral se extrae de la mina hasta su transformación en distintos utensilios y objetos.

 También en esta sección se instaló una fuente de mercurio de las minas de Almadén, realizada en mármol, con una cascada accionada por un sistema de bombeo e iluminada con distintos colores que llamó poderosamente la atención a los visitantes, no teniendo especial interés desde el punto de vista artístico. Una fuente similar fue instalada también en el Pabellón del Estado de la Exposición Internacional de Barcelona.

Según los datos contrastados por Sergio David Cansado Valle, parece ser que dicha fuente una vez finalizada la Exposición, fue desmontada y enviada a Madrid. Con motivo de la Exposición Internacional de París, que se iba a celebrar en 1937, se decidió mandarla para decorar el pabellón español, como muestras de la riqueza del país; pero debido a su mal estado de conservación y no adecuarse su estética con el estilo del edificio, se optó por encargar a Alexander Calder, que realizara una nueva aprovechando los elementos de la original, de la cual solo se conserva el depósito, la bomba y las tuberías.

La fuente ocupó un lugar de honor en el pabellón, siendo instalada delante del Guernica de Picasso. Hoy día se puede contemplar en la Fundación Miró de Barcelona, funcionando con agua en vez de mercurio. A pesar de ello no podemos determinar con precisión si la fuente instalada en el Pabellón de España en París fue la que se encontraba en la Plaza de España o en el Pabellón del Estado de Barcelona.
La fuente de mercurio de Calder en su actual emplazamiento en el Museo Miró de Barcelona.

Por último las Confederaciones Sindicales Hidrográficas de varias cuencas como las del Ebro, Segura y Duero, también estuvieron presentes con una serie de maquetas de pantanos entre ellas la del malagueño pantano de El Chorro, fotografías y gráficos de obras realizadas o en proyecto.



SECCIÓN DEL LIBRO

Esta sección ocupaba los salones del extremo del cuarto sector, además del edificio que está junto a la Torre Sur, denominado también como Museo Artístico. Con el subtítulo de “El libro español a través de los siglos”, esta sección pretendía guardar un sitio de honor dentro del Certamen a los libros y a las artes gráficas, contando con el decidido apoyo de la Cámara del Libro de Madrid, con ello se quería ofrecer tanto al visitante curioso como al experto, una visión de la labor desarrollada por las artes de imprimir tanto en nuestra patria como en los países de habla hispana, para ello se logró reunir un importante material fundamentalmente relacionado con la historia de la industria gráfica española, además de gran cantidad de libros curiosos y obras valiosas y desconocidas para el público general.

La dirección de la Sección del Libro le fue encargada al gran historiador y bibliógrafo chileno Fernando Bruner Prieto, que la dividió en tres apartados: El primero era una Exposición Retrospectiva del Libro Español; el segundo El Libro Moderno, y por último la Feria Permanente del Libro de Edición y Exposición de Casas Editoriales.

Como anexo a estas demostraciones gráficas, se incluyó también la prensa gráfica y diaria, con una exposición de prensa iberoamericana ubicada en el cuarto sector de la Plaza de España, junto al salón ocupado por la Feria Permanente del Libro, próximo a la Torre Sur, llamado Salón de la Prensa Iberoamericana. Empezaremos el recorrido por este último salón.

SALON DE LA PRENSA IBEROAMERICANA

Algunos ejemplares de periódicos antiguos.



Se montó esta sección a iniciativa de Torcuato Luca de Tena, con parte del mobiliario y material proveniente del pabellón español de la Exposición Internacional de Prensa de Colina del año anterior, que fue dividió para amueblar tanto en este Salón como en el Pabellón de la Prensa erigido en la Glorieta de Covadonga y algunas dependencias del edificio central de la Plaza de España.

El Conde de los Andes, Ministro de Economía Nacional, lo inauguró el 18 de junio de 1929, en el que se recogía una completa demostración cronológica de la historia del periodismo hispano-americano, así como una muestra de periódicos y revistas publicados en todo el mundo en español y portugués.

Vitrinas con ejemplares antiguos.

Constaba este Salón de la Prensa de dos plantas, dedicadas a la prensa antigua y moderna.

La sección antigua, se situó en la derecha del salón de entrada, estando decorada con sobriedad, se expusieron en mesas y vitrinas más de doscientos valiosos ejemplares procedentes de la Hemeroteca Municipal de Madrid, entre los que figuraban publicaciones de los siglos XVI, XVII y XVIII, como “La Gazeta de los susessos políticos y militares de la mayor parte del mundo” de Madrid primer periódico que se editó en España en 1661, y “La Gazeta nueva de las cosas particulares assí políticas como militares” de Zaragoza de la misma fecha. También hubo un curioso ejemplar de “Las Noticias” de Sevilla de 1691.
             
Entre la prensa antigua editada en América se podía destacar como más antiguos: “Gaceta de literatura de México” de Méjico de 1788, “El telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiógrafo del Rio de la Plata” de 1801, primer de los publicados en Buenos Aires, y “Semanario de Nuevo Reyno de Granada” de Bogotá de 1808.

La sección moderna se situó en el salón de entrada y en la planta alta, acogiendo una muestra de los periódicos actuales nacionales ordenados por provincia, así como de Portugal y de América. En contraste con la sobriedad decorativa de la primera, ésta se realizó de forma innovadora y colorista, con un friso vanguardista en el que se explicaba distintos aspectos de las publicaciones de prensa y de las Artes Gráficas.

Esta parte fue organizada por la Secretaría de Asuntos Exteriores, y en ella aparecían más de diez mil títulos, en la que figuraban los grandes rotativos tantos españoles como iberoamericanos, incluyendo las revistas y todo tipo de publicación tanto en español como en hebrero, y las publicaciones de Constantinopla y Salónica.


Dos vistas de la sala de lectura y exposición de revistas

Completaban estas instalaciones una exhibición de las agencias informativas y demostraciones de la organización corporativa de la prensa española.


Exposición de revistas españolas y diarios que se publicaban en la península.


EXPOSICION RETROSPECTIVA DEL LIBRO ESPAÑOL


Esta exposición histórica del libro en España, se situó en el edificio situado junto a la Torre Sur de la Plaza de España, que también se conoció como Museo del Libro, ocupando la planta noble y la de basamento. Tenía pues dos accesos, uno a través de la puerta que se encontraba en la planta del basamento, en la parte posterior del edificio, y otra por la galería frente a la Torre Sur, este acceso nos introducía directamente en la planta de honor.

La exposición desarrollaba una muestra de la historia del alfabeto en sus distintas formas, caligrafía, paleografía, tipografía, etc., y los elementos que forman el libro, como el papel, la impresión, la decoración y la encuadernación; y la evolución de las distintas técnicas en el transcurso de la historia.  

Edifico de la Sección del Libro con indicación de los accesos al Museo del Libro y a la planta de basamento

En la planta de honor lo primero que llamaba la atención, era la decoración del friso que la recorría, en el que se reproducían todos los alfabetos utilizados en España y países Hispano Americanos. Se podían ver caracteres íberos, iniciales de códigos mozárabes de los siglos IX al XI, y motivos ornamentales de códices rabínicos, escrituras mayas y pinturas mejicanas.
Friso con carácteres íberos. (Fototeca Universidad de Sevilla)

Medallón con la marca tipográfica del impresor Juan de la Cuesta.

En las enjutas de los arcos que sostenían las columnas de mármol blanco, se había dedicado un recuerdo a los maestros impresores de los siglos XV y XVIII por medio de sus marcas de tipografía que habían sido realizadas en medallones circulares de cerámica trianera, entre las que figuraban Juan Hurus de Zaragoza, Juan Cromberger de Sevilla y Juan Rosmbach de Barcelona.

El patio se encontraba abarrotado de vitrinas y expositores en el que de una forma didáctica, se pretendía desarrollar una serie de aspectos sobre la escritura y sus distintas manifestaciones empezando por la epigrafía y la paleografía, así como las distintas escrituras americanas, sin olvidar la miniatura como modalidad decorativa. 

La impresión dividía en tres vertientes, en España con las imprentas cristianas y hebreas del siglo XV, en América con el desarrollo tipográfico en distintas ciudades de ese continente del siglo XVI al XIX, y por último en Filipinas en los mismos siglos en Manila.

Otras secciones eran la de Encuadernación, Alfonso X El Sabio, Los Reyes Católicos y La Música en el códice y en el libro. Esta rica colección de ejemplares únicos, de todos lo estilos de encuadernación, como ejecutorias, privilegios, cartas reales, etc., se mostraban en vitrinas especiales. En ellas so podían contemplar documentos como los Códices Mozárabes de Santo Domingo de Silos, o las Cantigas a Santa María de Alfonso el Sabio.
En dos salas contiguas se mostraban textos españoles impresos en el extranjero, sobre todo en Portugal, Países Bajos y Nápoles. También había una selección de elementos de la antigua oficina del proto-tipógrafo Plantín de Amberes y una muestra de los talleres gráficos del Nuevo Mundo, con paneles explicativos.

Distribución de las vitrinas en la planta de honor.




Algunos de los ejemplares que se mostraban en la exposición. (Fototeca Universidad de Sevilla)


Vista general de la plana de honor. (Fototeca Universidad de Sevilla)
Vitrina de miniaturas. (Fototeca Universidad de Sevilla)
Expositor con material impreso en América. (Fototeca Universidad de Sevilla)

Ángulo de la planta dedicado al material epigráfico. (Fototeca Universidad de Sevilla)
En las galerías del primer piso, se trataba las artes aplicadas al libro, en ella se exponían grabados en madera, cobre y en relieve para impresión en papel, fotograbado, fototipia y otros procedimientos de reproducción.

EL LIBRO MODERNO.

En estas mismas galerías se le dio cabida la Sección del Libro Modernos, con una exhibición de ejemplares escogidos de la producción de impresiones realizadas por particulares, instituciones y entidades, en el que se apreciaban la elegancia y alto nivel alcanzado gracias a las nuevas técnicas, como publicaciones premiadas por la Biblioteca Nacional y ediciones valiosas de bibliófilos. Se incluía una biblioteca con obras de fondo y libros sevillanos referentes a América.

Las galerías altas con una exposición de artes aplicadas al libro y una sección del libro moderno. (Fototeca Universidad de Sevilla)

Bajo las columnas, medallones con las marcas de los impresores en las enjutas. (Fototeca Universidad de Sevilla)



Oficina tipográfica del siglo XV procedente del Museo Gutenberg de Maguncia, con personal vestido de época. (Fototeca Universidad de Sevilla)


En la planta del basamento, con entrada por la puerta posterior del edificio, se encontraba la Exposición Monográfica Retrospectiva, que desarrollaba los temas de “El Papel”, “La Imprenta” y “La Encuadernación”.


En la Sección del Papel se trataba el papel antiguo, las filigranas y el papel sellado desde su origen en 1637 a 1888. Se instaló un molino para papel y maquinaria moderna de papel continuo.

Para la imprenta se reconstruyó una oficina tipográfica del siglo XV consistente en una parte del Museo Gutenberg de Maguncia, que fue el primer taller del inventor Gutenberg en la que personal de dicho museo, cajistas impresores, estaban vestidos con trajes de la época, fundiendo mediante moldes de mano los caracteres, y componiendo e imprimiendo con el tórculo de madera sobre papel de tina hecho a mano, a la vista del visitante.

Asimismo la Sociedad Gutenberg y la Biblioteca Municipal de Maguncia, aportaron a esta sección una exhibición gráfica y objetiva del arte de imprimir y de los progresos desde su origen hasta nuestros días. Se completaba todo ello, con otra imprenta con toda la maquinaria moderna en funcionamiento, para la realización de las artes gráficas y encuadernación.

Para La Encuadernación se realizó una representación, mediante figuras, de un scriptorium y pergaminería monacal española de la edad media, estas figuras articuladas fueron realizadas por el escultor e imaginero sevillano Sebastián Santos por importe de 1.200 pts., completándolo con un taller moderno del arte de encuadernar.
El horno de Gutenberg para la fundición de tipos de imprenta a mano. Sobre la cornisa los auténticos moldes utilizado por el inventor de la imprenta. (Fototeca Universidad de Sevilla)

Maquinaria moderna de impresión. (Ilustración ABC)


Dos vistas del scriptorium y pergaminería monacal, recreado mediante figuras que fueron realizadas por el imaginero Sebastián Santos. (Fototeca Universidad de Sevilla)

FERIA PERMANENTE DEL LIBRO DE EDICION Y EXPOSICION DE CASA EDITORIALES


En una sala situada entre el Salón de la Prensa Iberoamericana y el Museo del Libro, cedida gratuitamente por el Comité, tuvo lugar la llama Feria Permanente del Libro bajo el auspicio de la Cámara Oficial del Libro, que tenía por objeto alcanzar la máxima expansión del libro no solo en España sino en los países iberoamericanos, en la que tomaron parte empresas editoriales de libros, donde se podían vender libros, folletos y revistas. El número de obras expuestas era de 70.000 y se pusieron a la venta sin aumento de precio.

Esta Feria servía de complemento a la Sección dedicada al Libro Moderno que se encontraba en la galería alta, atrayendo a muchos eruditos en la materia. Esta Feria fue sacada a concurso entre todos los editores y libreros del país, siendo adjudicada a la Compañía Iberoamericana de Publicaciones.

La mayor parte de los editores españoles exponían en sus stands su meritoria labor cultural con la edición de bibliotecas populares, técnicas y de agricultura. También fue muy notoria las muestras de las ediciones de lujo, como joyas de gran valor, dando a conocer la situación de las artes gráficas que en esos momentos se realizaba en España.

Vista del Salón de la Feria del Libro.




Planos con la distribución de las exposiciones en el Museo del Libro, Feria del Libro, El Libro Moderno y de la planta basamento con la Exposición Monográfica Retrospectiva

Además de todos estos contenidos, la Plaza de España albergo dos atracciones lúdicas para los visitantes, consistentes en unas góndolas donde poder recorrer la ría y unos ascensores en ambas torres, para poder deleitarse de una vista única hasta entonces de la ciudad y del recinto de la Exposición.


Durante el largo proceso de construcción de la Plaza de España, ya habían sido utilizadas en la ría unas barcas a remo para el disfrute de los visitantes, pero estando ya próxima la inauguración del Certamen, se quiso dar a estas embarcaciones otro aire más acorde con el estilo general del lugar, para ello se solicitó la colaboración del Teniente de Navío Julio Guillén, especialista en historia de la navegación en la época del descubrimiento, y que había diseñado la reproducción de la carabela Santa María para el Pabellón de Marina, para que aportara ideas y se encargara de la realización de dichas embarcaciones. Puesto en contacto el arquitecto general Vicente Traver con Julio Guillén en julio de 1928, este último le sugiere unos bateles de rio utilizados antiguamente en el Guadalquivir. No obstante Vicente Traver le propone que éstos sean elementos de reconstrucción histórica con efectos decorativos muy del agrado de los componentes del Comité, tipo góndola o bote, a los que se le podrían añadir objetos ornamentales que armonizasen con el entorno.
Las cuatro góndolas que estuvieron en servicio en la ría de la Plaza de España durante la Exposición. (Ilustración revista Nuevo Mundo)

Teniendo en cuenta estos comentarios, el Comandante Julio Guillén, diseña una embarcación tipo góndola a la que le añade una serie de elementos relacionados con el descubrimiento de América, como son en la proa la bandera blanca con la cruz verde utilizada por Cristobal Colón en la empresa del descubrimiento americano y llevada en la Santa María; para la popa se utiliza la bandera de castillos y leones, y por último para la lona que cubre la carroza de la cabina, repostero con listas blancas y verdes aludiendo a la primera bandera que tuvo la Casa de Contratación de las Indias en las expediciones americanas. Estas embarcaciones serían de fondo plano y en vez de bogar como las venecianas, fingarían con una percha.
Diseño de las góndolas, trajes de los gondoleros y de los adornos, toldos y banderas realizado por el Teniente de Navío Julio Guillén

Aprobada la propuesta del Vocal Delegado de Obras, sobre la conveniencia de comprar góndolas que sirvieran de ornato y recreo durante la Exposición, le fueron encargadas cuatro embarcaciones de este tipo a los astilleros de la Unión Naval de Levante S.A., con sede en Valencia, con las siguientes características: 8 m. de eslora, 1, 44 de manga y 3,80 de contorno y tres toneladas, por un importe de 3.800 pts. la unidad mas 315 pts. de transporte, por importe total de 16.460 pts., en este precio se incluían todos los adornos como los toldos de la carroza, las banderas, cojines, empavesados y los trajes de los gondoleros. Tres de dichas góndolas tenían camaretas para tres personas y una con cabina para seis personas, siendo el plazo de entrega el 15 de marzo de 1929.
Detalle de una de las góndolas con la bandera de Cristobal Colón en la proa y el repostero de la carroza con la bandera de la Casa de Contratación. (Postal de la época)


Las góndolas fueron recepcionadas el 9 de abril, estando en funcionamiento como un atractivo mas para las visitas a la Plaza de España, como así lo demuestran la publicidad insertada en algunos periódicos locales.


Pasada la Exposición y suponemos que deterioradas estas, fueron nuevamente sustituidas estas embarcaciones por barcas con remos. ¿Qué sevillano no recuerda esos paseos en barca de niño o muchacho?.



En la descripción del proyecto que Aníbal González diseñó para las dos torres que cierran el inmenso espacio que es la Plaza de España, su autor da idea de algunas de las utilidades que dichas construcciones podían tener, así en él se establece como principal la utilidad de servir como estación de radiotelefonía de gran importancia debido a la altura y la gran distancia entre ambas, condiciones éstas extraordinarias para la radiodifusión. Otra de las utilidades que ve el arquitecto, es el de servir de soporte de los reflectores para la iluminación tanto de la plaza como del Parque de María Luisa, además podía servir como contenedor de un enorme depósito de agua que, aprovechando la gran presión que pudiera tener, serviría para abastecer tanto a los edificios de la plaza como al servicio contra incendios.



Sin embargo, el uso más llamativo que se les dio a las torres, aparte de la instalación de un reflector en el cupulín que al girar entre las columnilla asemejaba un faro, fue la de serle instalado unos ascensores, que permitían a los visitantes, previo pago, tener una vista única de la ciudad, el Parque de María Luisa y de la Exposición. 



Así el 12 de agosto de 1927, el Comité aprobó convocar concurso público para la instalación en el edificio central de la Plaza de España de un ascensor en el patio C con capacidad para 10 personas y uso público, y dos en el patio L con capacidad entre 4 ó 5 personas para dar servicio a los Vocales de la Comisión Permanente y miembros del Comité, como ya se comentó cuando se trató este edifico, y uno en la Torre Norte. Ganando el concurso el presupuesto presentado por la casa Boetticher y Navarro por 70.500 pts., el 9 de Septiembre de dicho año.



Este ascensor de uso público podía cargar hasta 10 personas (700 kgs.), y la cabina 2,20 X 1 m., era de hierro perfilado con partes caladas y cancelas plegables, instalándose en el hueco que dejaban las 41 rampas con que interiormente cuenta para su acceso cada torre. Tenía 4 paradas, estando la inicial no en el rasante de la torre, sino en la primera terraza que se encuentra a 11 m. de altura, con un recorrido total de 41 m. a una velocidad de 70 cm. por segundo. La máquina se situaba en la parte inferior

Elevación del hueco del ascensor con indicación de la entrada inicial y las paradas en los distintos pisos.

La empresa de fundiciones Juan Miró fue la encargada de la realización de los elementos de hierros como las cancelas de acceso de las distintas plantas.

Posteriormente, en Diciembre de 1928, se aprueba la instalación de otro ascensor en la Torre Sur, por 21.500 pts., No obstante en la publicidad encontrada en los diarios de la época, solo se refieren estos al ascensor situado en la Torre Norte, que funcionaba diariamente en horario de 9 a 13 y de 14 a 17 ó 18 horas, dependiendo de la época del año.

Planta y alzado de la cabina de hierro del ascensor de la Torre Norte. (Archivo Municipal de Sevilla)


Estado actual de la rampa de subida en el interior de Torre Norte y acceso de una de las paradas del ascensor. (Archivo del autor)



Con la clausura de la muestra, fueron cerrados al público las exposiciones que encerraban este grandioso edificio, siendo trasladadas a sus respectivos lugares de origen los objetos que se habían expuestos. No obstante, también quedaron gran número de estas exhibiciones en los salones que ocuparon, por lo que tras unos años de abandono, y gracias a la tenacidad y amor por Sevilla que siempre demostró el Concejal de Fiestas Sr. Bermudo, en los festejos programados para la Feria de San Miguel de 1935, se volvieron abrir algunas de estas salas como la del mapa monumental de la península Ibérica, los dioramas de la conquista y descubrimiento de América, y las representaciones de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, además de otras instalaciones utilizadas durante la Exposición. Fue el último suspiro del Magno Certamen.


FUENTES
- GUIA OFICIAL DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA
- HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, Eduardo Rodríguez Bernal.

- LA INSTALACION DE LA DIRECCION DE ACCION SOCIAL Y EMIGRACIÓN. La Unión ilustrada. 21 julio 1929, páginas 8 y 9.
- CASCO ANTIGUO. ABC Sevilla 02 diciembre de 1983.
- CASCO ANTIGUO. ABC Sevilla 03 diciembre de 1983.
- La historia del Descubrimiento y colonización de América por los españoles a través de los “Dioramas históricos” presentándose en la Exposición Ibero-Americana de Sevilla.- LA ILUSTRACION IBEROAMERICANA Nº 5 VOL.1 NOV1930
- Evocaciones sevillanas- ABC Sevilla, 21 de Junio  de 1930 págs. 5 y 6
- CASA ROMANTICA SEVILLANA - LA ILUSTRACION IBEROAMERICANA Nº 5 VOL.1 NOVIEMBRE 1930.
- Los Reyes visitan las instalaciones.  EL IMPARCIAL de 10 Mayo de 1929
- El Rey en la Exposición. EL SOL de 10 Mayo de 1929
- LO QUE FUE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA. Fernando Real. EL CORREO DE ANDALUZIA. Entregas 2º a 4ª. Agosto 1963.
-Guía de la Exposición Histórica y Cartográfica del Descubrimiento y Colonización de América. 1929. Biblioteca Municipal de Sevilla ref.- 30/142
-ARCHIVO MUNICIPAL DE SEVILLA.- Exp. Plaza de España. Rollo 676, fotogramas 436 a 580
- La Correspondencia militar. 14 de septiembre de 1929  página 4
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- Lo que fue la Exposición. Fernando Real. EL CORREO DE ANDALUCIA, Agosto 1963
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- Se inaugura en Sevilla el Congreso de Oceanografía. LA CORRESPONDENCIA MILITAR 03 de Mayo 1929.
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- La fórmula económica y el stand de Previsión Social en el certamen. EL IMPARCIAL 06 de Agosto de 1929
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- VISITA OBREROS PREVISORES A LA E.I.A
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- SALA ISAAC PERAL -EPOCA 26 de Abril de 1930
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-La Exposición Nacional de Bellas Artes se va a celebrar en Sevilla. La voz, 18 de diciembre de 1929.
- El Consejo de Ministros de Ayer. El Heraldo de Madrid 11 de Diciembre de 1929 pág. 4
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-Diversos actos en la Exposición. El Telegrama del Rif. 23 de abril de 1930
-El Duque de Alba y los Artistas españoles. La Esfera 8 de Marzo de 1930
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-Se inaugura el Pabellón Real (Barcelona). Diario de Cordoba 06 de Octubre de 1929 pág. 5
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- La Prensa de España y América y la Hemeroteca Municipal de Madrid. ABC Madrid 14 de Ju1io de 1929 págs. 18 y19
- La Exposición Iberoamericana de Sevilla. Colección Interesantísima. La Esfera 27 de Julio de 1929 págs. 21 a 23.
- Catálogo de la SECCION DEL LIBRO SEVILLA 1929-1930.
- En la Exposición de Sevilla. El libro español a través de los siglos. ABC Sevilla 25 de enero 1930. Págs.. 4 a 5
- EXPOSICION IBEROAMERICANA. El Museo de Gutenberg de Maguncia. NUEVO DIA de Cáceres 20 de Julio de 1929
- LAS ARTES GRAFIAS Y DEL LIBRO EN EL CERTAMEN. La Gaceta de las artes gráficas del libro y de la industria del papel. Septiembre 1929, págs. 22 y 23
- Exposición Ibero-Americana Sevilla 1929 - Sección del Libro – reglamentos.
-La interesante labor que realiza la Cámara Oficial del Libro. NUEVO DIA DE Cáceres. 22 de Junio de 1929, pág, 1
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- En la Sección de la Historia del Libro. LA CORRESPONDENCIA MILITAR, 11 de Mayo de 1929
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-En la Instalación del Libro. EL NOTICIERO SEVILLANO. 10 de mayo de 1929
- SE INAGURA OFICIALMENTE LA EXPOSICION. El Sol, 10 de Mayo de 1929
-ARCHIVO MUNICIPAL DE SEVILLA.-
Exp. Embarcaciones para la ría (góndolas) Rollo 675 (fotogramas 237 a 291)
Exp. Ascensores. Rollo 676 Caja 60 (fotogramas 244 a 272, 279 a 361 y 393 a 401)
Exp. Ministerio de Fomento, Rollo 676 (fotograma 581 a 631)
Exp. Sección del Libro. Rollo 711 (fotograma 282 a fin) Rollo 712 (fotograma 179 a 293)
- Las Fiestas de otoño. ABC Sevilla 24 de Septiembre de 1935 pág.25

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