-La Plaza de España - Contenidos-I




Para la descripción de los contenidos expuestos en la Plaza de España, nos hemos basado principalmente en el Catálogo y Guía Oficial de la Exposición, Historia de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, de Eduardo Rodríguez Bernal, y en artículos aparecido en prensa y revistas, así como en los folletos editados por algunos de los organismos expositores.














Empezaremos nuestro recorrido por la Torre Norte para finalizar en la Torre Sur, siguiendo la dirección de las agujas del reloj.


MUSEO INDUSTRIAL


El proyecto de instalar una Escuela de Formación Profesional y Aprendizaje, surgió en enero de 1927 durante la visita a Sevilla del Ministro de Trabajo Aunó, cuando se estaba en estudio, con la llegada de la dictadura, de unos nuevos estatutos de formación en 1924, creando escuelas elementales de carácter municipal, donde los obreros obtenían un certificado de aptitud profesional. Para los grandes núcleos de población o concentración industrial, se crearon Escuelas Superiores, como la Real Politécnica de Barcelona, o el Instituto de Formación Profesional de Madrid, para la formación de auxiliares y técnicos industriales, mecánica, química y electricidad.

La formación profesional científico-técnica de oficiales, maestros obrero y peritos industriales, se llevaban a cabo en las Escuelas Industriales, hasta ese momento en Sevilla estas enseñanzas se realizaban en las dependencias de las Escuela de Artes y Oficios Artísticos, del Ministerio de Instrucción Pública situada en el Museo Provincial, en locales inadecuados, sin talleres ni laboratorios con peligro para el tesoro artístico que en ellas encerraban.


Situación del Museo Industrial e imagen del edificio que alojaría el Real Colegio Hispalense de Formación Profesional

            Desde el Ministerio de Trabajo, se iniciaron las gestiones oportunas con al Director de la Exposición, convencidos de la conveniencia de que dicho departamento estuviera representado ante las naciones americanas con una escuela de este género que fuera modelo de lo mas aavanzado en este tipo de enseñanza teórico-práctica.


            La Comisión Permanente del Comité, destinó el cuerpo del edifico que está junto a la Torre Norte de la Plaza de España, a demás de gran parte de los sótanos para este fin. En el verano de 1928 se iniciaron las obras de adaptación los diferentes locales, siendo dirigidas por el arquitecto José Gómez Millán, y las de las instalaciones de la Escuela por el Comisario Regio de la Escuela de Artes e Industrias Leandro Sequeiros, estando terminadas en marzo de 1929.


Imagen de una de las aulas con asientos unipersonales y dotadas de pantalla y proyector para las explicaciones.

Por R.O de 21 de marzo de 1929, se crea el Real Colegio Hispalense de Formación Profesional, en sustitución de la antigua Escuela de Artes y Oficios, y que habría de ocupar, una vez concluida la Exposición, dicho edificio. Estas instalaciones era la aportación que el Ministerio de Trabajo, hacía al certamen sevillano y en la que se exhibían las enseñanzas industriales de todos los grados.

            Constaba esta Escuela de planta principal y dos pisos de altura, además de la planta sótano o de basamento. La distribución de las instalaciones en las distintas plantas era la siguiente:


            En la planta principal, se encontraban las clases grandes de dibujo tanto la general como la especial para delineantes ya formados, las oficinas de dirección y de la secretaría de la Escuela. El pario cubierto con una claraboya, se pensaba utilizar como Salón de Actos, con la instalación de un estrado de fácilmente transportable. En la primera planta se encontraban los despachos del Director y del Secretario General aulas para la enseñanza de matemáticas para alumnos y aprendices, una biblioteca y espacio para seminarios de alumnos. En la segunda plana los laboratorios de análisis especiales y ensayos de materiales para la enseñanza de auxiliares y técnicos industriales; un aula grande para proyecciones, y siete más para la enseñanza teórica de todas las actividades de la formación profesional.
                                                         Taller de fundición

Por último en la planta de basamento ó sótano, se instalaron los talleres-base destinados a las ramas de carpintería mecánica, para carpintero, ebanistas y modelistas. Calderería y forja, con soldaduras autógenas y la hojalatería, con un compresor para la distribución de aire en todos los talleres; el de ajustes y máquinas-herramientas con secciones de torno y fresador. De fundición con maquinaria de moldear a mano y  por aire comprimido; y de electricidad formado por un solo pabellón propio con una central con motor diesel y otro de gasolina y un aula de electrotécnica para la obtención de grado de técnico electricista. También había laboratorios de física y química general y análisis químicos; una cámara oscura fotográfica, bebederos automáticos, secaderos de manos eléctrico por aire caliente, cámaras insonorizadas, botiquín para accidentes, así como aparte de la ventilación natural, otra artificial mediante aspiradores.

            Este Real Colegio Hispalense, reunía tres tipos de formación. La Oficina-Laboratorio de Orientación y Selección Profesional, La Escuela de Trabajo y la Escuela Industrial. En sus talleres, laboratorios y aulas, recibían su preparación los jóvenes procedentes tantos de las enseñanzas primarias y de bachillerato, como los procedentes de fábricas y talleres, adaptándolos a sus peculiaridades y características.


            Constaban todas estas instalaciones con calefacción central, duchas, asientos unipersonales en las aulas, proyectores de imágenes, interfonos de comunicación, en una ambiente de comodidad e higiene, siendo uno de los modelos más avanzados en enseñanza de la época, que pretendía ser modelo para otras instalaciones de este género.


Taller mecánico.

Carteles realizados por el Laboratorio de Orientación Profesional, orientados a la evitar accidentes laborales, que estuvieron instalados en los talleres.

Completaban esta exposición, además de una serie de fotografías y datos estadísticos de la formación industrial en España, de una amplia protección contra incendios con gran número de extintores repartidos por talleres y todas las plantas del edificio, así como de unos paneles cerámicos con mensajes de orientación en la seguridad y prevención de accidentes laborales, que se instalaron por primera vez en España, realizados por la Oficina-Laboratorio de Orientación Profesional, con dibujos e inscripciones originales de Carlos Guturbay, médico de la Constructora Naval de San Fernando.



EXPOSICIÓN DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE ACCION SOCIAL Y EMIGRACIÓN DEL MINISTERIO DE TRABAJO



A continuación de las dependencias del Museo Industrial, en el primer salón de la galería, se instaló otra de las aportaciones del Ministerio de Trabajo y Previsión, como fue la muestra realizada por la Dirección General de Acción Social Agraria y Emigración, en la que alternaba los datos históricos con los pertenecientes a la emigración española en el siglo XX. Se exponían en vitrinas documentos, libros sobre la colonización de América y ficheros con nombres de los españoles que viajaron al Nuevo Mundo durante los siglo XVI, XVII y XVIII, junto a cuadros mapas y gráficos estadísticos de la emigración española comparada con otros países Europeos.
 Constaban estas instalaciones con seis stand o departamentos, patio central y despacho de dirección. 

El acceso a las mismas, se realizaban a través de un vestíbulo, junto al que se encontraba la portería, que daban paso directamente a un gran espacio central o patio, donde se habían instalado unas serie de vitrinas que mostraban manuscritos, entre los cuales se encontraban “Brevísima relación de destrucción de las indias”, de Fray Bartolomé de las Casas, cédulas, provisiones y otros documentos procedentes del Archivo de Indias; además de libros antiguos de la colonización, una bandera de los voluntarios argelinos españoles, y una enorme maqueta de la Universidad Comercial de Deusto, que en esas fechas se estaba construyendo, y del Hospital de la sociedad española de beneficencia de Méjico, así como fotografías del Museo del Emigrante en Olavarría en Argentina.

Justo en el eje opuesto a la entrada, se encontraba el despacho de la dirección de esta instalación, donde se encuentran reglamentos, memorias y publicaciones de sociedades españolas de América, así como un plano de la ciudad de Quito.

Siguiendo la dirección de las agujas del reloj, en la primera sala o stand, se encontraban expuestos, gráficos, mapas y ficheros de las ciudades fundadas por los españoles en los primeros cincuenta años de la colonización, así como la distribución de la población española e indígena, y los nombres de todos los españoles que emigraron a América según los documentos del Archivo de Indas. En el segundo departamento, se exponían datos de la inmigración en 1928, con indicación de los países, instrucción, sexos y edades de estos, además de mapas explicativos.

En el siguiente stand, se exhibían las fundaciones de carácter cultural y benéfico erigidas en España por antiguos emigrantes, con fotografías iluminadas y maquetas de estas fundaciones. En el cuarto se exponían gráficos de la despoblación y repoblación de España desde 1842 hasta 1920. Además mediante planos se podían ver los distintos tipos de colonizaciones llevadas a cabo dentro del país, mediante las parcelaciones realizadas por la Dirección de Acción Social Agraria desde principios de 1900, con los planos de las casas de los colonos, escuelas, bodegas, y el reparto de lotes y clasificaciones de cultivos

El quinto departamento, era una continuación del anterior, pero comparando los datos anteriores con las actuaciones llevadas a cabo por la Dirección en el periodo comprendido entre 1926 y 1928, en la que se demostraba que con menos recursos económicos y de tiempo, había sido mayor la superficie colonizada y el número de colonos instalados. Además de estos datos se completaban con otros sobre seguros agropecuarios, distribución de las tormentas y pedrisco y dos maquetas comparativas del término de Otones de Benjumea, antes y después de la parcelación.

En el último stand denominado Vivienda-Rural, se mostraban proyectos de mejora de la vivienda rural, gráficos de las provincias con datos de las familias numerosas, y la reproducción de un camarote de un barco español para emigrantes después de la intervención del Estado para mejorar las condiciones de los mismos.

El diseño de estas instalaciones fue realizad por el arquitecto Adolfo Blanco, encargándose de la dirección y funcionamiento de la misma Luis Benjumea Director de Acción Social.




Planta y sección de las instalaciones que la Dirección de Acción Social y Emigración, situó en el primer salón de la galería de la Plaza de España. (ilustraciones de la revista La Unión Ilustrada)


EXPOSICIÓN HISTÓRICA Y CARTOGRÁFICA DEL DESCUBRIMIENTO Y COLONIZACIÓN DE AMÉRICA.
En el programa expositivo del Reglamento del Certamen se encontraban enfatizabas en gran medida las exposiciones de Arte Antiguo e Historia, que estaban encomendadas exclusivamente a la Comisión Permanente.

En el caso de la Sección de Historia, habían sido designados para dicho fin Pedro Caravaca, Santiago Montoto y Javier Sánchez Dalp, todo ellos Vocales de la Permanente.

La Sección de Historia se dividía en dos partes, por un lado la correspondiente al Descubrimiento y Colonización de América y por otra parte la que se llamo Historia de Sevilla.


Situación de la Exposición Histórica y Cartográfica del Descubrimiento y Colonización de América.

Para dichas exposición se ocuparon los espacios que comprendían los dos primeros sectores de la Plaza de España, es decir la Historia del Descubrimiento y Colonización de América, ocupaba los salones de la planta noble del primero sector de las galerías de la Plaza de España, entre el edificio donde se encontraba el Museo Industrial y la Puerta de Aragón, siendo inaugurada el 12 de octubre de 1929.

Y la Historia de Sevilla, se ubicaba en el segundo sector de las galerías, entre la Puerta de Aragón y el edificio central de la Plaza de España.
Billete de entrada a la Exposición Histórica y Cartográfica del Descubrimiento y Colonización de América.


En ambos casos los contenidos de esta muestra eran netamente de carácter histórico, y abarcaban los apartados correspondientes al descubrimiento, la colonización, el progreso de la cultura, los principios del Comercio libre, La Madre Patria y las Naciones Americanas, así como poner de manifiesto la importancia que la Ciudad tuvo en la historia de los pueblos americanos.

En todas ellas se mostraban objetos y obras de arte de una enorme importancia histórica, relacionados con el descubrimiento, con documentos del ciclo colombino que se guardaban en el Archivo de Indias de un enorme interés, por ser la primera vez que esos preciados legados históricos se exponían al público, además de trabajos cartográficos demostrativos de los avances de la civilización hispana en América. 
También en esta Sección se instalaron unos dioramas, que eran representaciones escenográficas de los momentos más culminantes del Descubrimiento de América y de la primera circunnavegación de la Tierra.


Estos dioramas representaban una escena histórica, y cada uno de ellos se enmarcaban dentro de unas artísticas urnas de madera tallada en estilos gótico o indígena.


Estas escenas fueron realizadas por el genial artista y escenográfo catalán Salvador Alarma, que no solo trabajó en la Exposición para esta sección de la Plaza de España, sino que algunos pabellones como el de Barcelona, acogieron sus artísticos dioramas.

Estas representaciones estaban formadas por preciosas figuras confeccionadas en escayola o pasta de madera, realizadas con un impresionante realismo y perfección, todo ello aderezado con un insuperable gusto en la decoración de cada hecho histórico que representaba.

Esta exposición estaba distribuida en seis salas que describiremos someramente a continuación:


SALA 1ª.-

En esta sala se encontraba expuesto el diorama titulado “LAS CAPITULACIONES DE SANTA FE”

En esta escena se representaba la entrevista entre la Reina Isabel la Católica con Cristóbal Colón en el Real de Santa Fe en Granada, en cuyo lugar fueron firmadas las famosas Capitulaciones.

Diorama de Las Capitulaciones de Santa Fe.


El cuadro se sitúa en la tienda de audiencias del campamento en la ciudad de Santa Fe, entre cortinajes, colgaduras y banderas, se presenta a la Reina Isabel sentada en su trono, de pié distintos personajes, entre los que podemos distinguir a Luis de Santangel, tesorero real, Cristóbal Colón oyendo las declaración de la soberana autorizando la expedición; junto al trono su hijo el príncipe D. Juan y Fray Diego de Deza, preceptor éste, y al fondo sentado el secretario Juan de Coloma, tomando nota para extender el posterior contrato.


A los pies del diorama se mostraban las espadas de los Reyes Católicos procedentes de la Armería Real. Esta sala también se decoró con un retrato de los Reyes Católicos realizado por Joaquín Domínguez Bécquer en Sevilla en 1859, perteneciente a la pinacoteca del Ayuntamiento de Sevilla.

En las vitrinas veían distintos documentos, pero sin duda el más interesante, era las famosas Capitulaciones de Santa Fe, acordadas entre los Reyes y Cristóbal Colón el 17 de abril de 1492. Este documento como otros de gran importancia por su vinculación con la gesta descubridora, habían pertenecido al duque de Veragua, y habían sido adquiridos por el Estado para que formaran parte de los fondos del Archivo de Indias.

Espada ceremonial de los Reyes Católicos .


Retratos de los Reyes Católicos pintados por Joaquín Domnguez Bécquer propiedad del Ayuntamiento de Sevilla.


SALA 2ª.-


Presidiendo esta sala se encontraba el cuadro pintado por Eduardo Cano de la Peña en 1856 “Cristóbal Colón en el Convento de la Rábida”, esta obra propiedad del Museo Nacional del Prado, se encuentra depositada en el palacio del Senado. La obra fue galardonada con primera medalla en la Exposición Nacional de Pintura de 1856.

El cuadro escenifica los esfuerzo de Cristóbal Colón por convencer de sus hipótesis a los monjes del monasterio de La Rábida y algunos pilotos del puerto de Palos, transmitiéndoles la seguridad que alberga de que a la parte de Occidente, a donde su actitud señala, está el camino más corto para ir a la India.
Cristóbal Colón en el Convento de la Rábida, de Eduardo Cano, obra depositada en el palacio del Senado.


En una de las vitrinas de esta sala, se encontraban los Privilegios concedidos al Almirante por los Reyes Católicos, así como cartas de mercedes, privilegios y confirmaciones que tenían los Almirantes de Castilla y que le pertenecerían como Almirante de las Indias fechadas en 1497.


SALA 3ª.-

En esta sala se encontraba el diorama que representaba “EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA. 12 de Octubre de 1492.”


El diorama representa el momento histórico en el que Cristóbal Colón desembarca en la isla Guanahani, una de las islas del archipiélago de las Bahamas.

En primer plano se nos presenta la isla Guanahaní, representada por una exuberante vegetación y sus habitantes, mujeres y niños con sus cuerpos desnudos, saliendo de los frondosos bosques. Al fondo sobre el mar las tres carabelas, de uno de los botes ya han saltado a tierra Cristóbal Colón y sus capitanes los hermanos Pinzón. Otros botes con marineros van aproximándose a tierra firme. Entre ellos podemos reconocer a Juan de la Cosa y a Diego de Arana el médico.


 Diorama del Descubrimiento de América.

Es el momento en que el descubridor a puesto pie en tierra firme, y de rodillas enarbolando el pendón de Castilla y León, alza su vista al cielo y da gracias al Todopoderoso con un fervoroso “Te Deum”.
El diorama del Descubrimiento de América desde otro ángulo.

En diversas vitrinas de esta sala se mostraban atlas y planos, como el Mapamundi dibujado en Goa por Fernando Vaz Dourado en 1568, propiedad del Duque de Alba, o el plano topográfico de Santo Domingo fechado en 1795 del Archivo General de Simancas. Pero el documento más importante expuesto era el Diario de a bordo de Cristobal Colón.

SALA 4ª.-

Las bellísimas pinturas del retablo de la Virgen de los Mareantes de Alejo Fernández, destacaba de forma singular en las paredes de esta sala.

Esta obra actualmente en el Alcázar hispalense, perteneció a la Casa de Contratación de Sevilla, y estaba situada en la Sala de Audiencias de dicha institución sirviendo a la vez de capilla.

En el cuerpo central del retablo se representa a la Virgen María cubriendo en con manto a personaje relacionados con el descubrimiento, protegiendo a barco, tripulaciones y cargaras de las peligrosas travesías.
Retablo de la Virgen de los Mareantes de Alejo Fernández

Estaban representados bajo su manto reyes como Fernando el Católico y el emperador Carlos V; junto a Cristóbal Colón, Américo Vespucio y uno de los Hermanos Pinzón, que se muestran arrodillados, y ya próximos a la Virgen se reúnen figuras de indígenas americanos, convertidos al cristianismo.

En las calles laterales, junto al tema principal se acompañan pinturas que representan a San Telmo y San Juan Evangelista a la derecha y San Sebastián y Santigo, a la izquierda. Se cree que estas obra son de otro artista, quizá de algún miembro de su taller. 

Las vitrinas de esta sala contenían numerosos planos de las islas antillanas, la mayoría procedentes del Archivo de Indias, como los firmados por Luis Huet en 1776 de las costas de Cuba o de la bahía de Matanzas, del fuerte de Cojimar o del rio Nimania, en la misma isla.

SALA 5ª

En esta sala estaba el diorama: “ENTRADA DE HERNAN CORTES EN MEJICO – MOCTEZUMA RECIBE A HERNAN CORTES TENOXTITLIAN (MEJICO). 08 de Noviembre de 1519.”
Diorama de la Entrada de Hernán Cortés en Méjico.

Este diorama representa en momento histórico en que Hernán Cortés, acompañado de jinetes, soldados españoles de infantería, y algunos indios, hacen su entrada en la capital por su calzada meridional, defendida esta por la fortaleza de Xoloc. Le acompañan sus capitanes Cristóbal de Olid, Pedro Alvarado y Diego de Ordaz, así como Fray Bartolomé de Olmedo.

Hernán Cortés, descabalgado se dirige para abrazar al emperador Moctezuma, lo cual es impedido por dos de los príncipes que lo rodean, consintiendo solo que Cortés ofreciera al emperador azteca un collar de perlas y diamantes.

Del momento que reproduce este cuadro habría que destacar los pequeños detalles como el dosel de finísimo plumaje y flecos de plata, y la figura de Moctezuma vistiendo un timatli blanco y azul festoneado de oro y recamado con perlas y piedras preciosas, luciendo en su cabeza una faja de brocado con penacho de plumas verde del “Quetzal”.


Otro detalla a tener en cuenta, es la escena representada en el lado derecho del diorama, frente al espectador se despliega el fastuoso séquito del emperador azteca, entre los que destacaban los uniformes de brocados de oro de los tres guerreros que preceden el sillón ceremonial, así como los interesantes elementos de la arquitectura azteca que sirven de fondo a este cuadro.

Diorama de la entrada de Hernán Cortés en Méjico desde dos ángulos distintos.


A los pies del diorama se encontraba la espada de Hernán Cortes, traída desde la Armería Real

Contaba esta sala también con doce preciosas tablas realizadas en óleo con incrustaciones de conchas de nácar, realizadas en 1698 por Miguel González que narraban mediante distintas escenas la conquista de Méjico por Hernán Cortés. Estas tablas pertenecían al Museo Arqueológico Nacional, y hoy día pueden ser admiradas en el Museo de América de Madrid.

Por su parte la Real Academia de la Historia, había cedido para la exposición, planos de los ríos que convergen en la ciudad de Méjico, y otros sobre la orografía mejicana.

Una de las tablas realizadas en oleo y nácar sobre la conquista de Méjico.


SALA 6ª.-

En esta sala se expusieron tres dioramas, dos a modo de dípticos que representaban la primera vuelta al mundo. En el primero de ellos con la salida de Hernando de Magallanes del puerto de Sevilla, y el segundo, el regreso de la expedición al mando de Juan Sebastián Elcano.

El tercero era la representación de una escena de la fundación de Buenos Aires por Juan de Garay.


SALIDA DE MAGALLANES DEL PUERTO DE SEVILLA. 10 de Agosto de 1519.

Este pasaje se desarrolla en el puerto de Sevilla, junto a la Torre del Oro, bajo un cielo azul se recortan los mástiles de las cinco naves cuyos nombres son “Trinidad”, “San Antonio”, “Concepción”, “Santa María de la Victoria” y “Santiago” prestas para iniciar su histórico viaje a las islas de las especias.

En el muelle el navegante portugués Hernando de Magallanes, que había concebido la idea de dirigirse hacia su destino bordeando el sur del continente americano, doblando el Cabo de Buena Esperanza, en lugar de realizar el viaje por el Este, dicta sus últimas ordenes a la tripulación.

Sebastián El Cano y Magallanes, saludan al público que los despiden en el muelle y a lo largo de las orillas del río, estrechando efusivamente la mano de Sancho de Matienzo, personaje noble y buen amigo del navegante portugués.
Diorama de la Salida de Magallanes del puerto de Sevilla.


RETORNO DE JUAN SEBASTIÁN ELCANO A SEVILLA DESPUÉS DE DAR LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO. 08 de Septiembre de 1522.

La escena que representa este diorama se ubica en el puerto de Triana llamado Las Mulas, al fondo a la derecha se ve la Torre del Oro, y delante de ésta, se recorta la única nao que regresó de la expedición que tan alegremente había partido tres años antes.

Nadie grita ni ríe, no regresan todos los que partieron, ni siquiera Magallanes que murió en las islas Filipinas. De las cinco naves cuatro quedaron sepultadas en el fondo del mar, solo la nao Victoria consiguió llegar al lugar de partida.

El color del crepúsculo aumenta la melancolía del momento, Juan Sebastián Elcano en el muelle eleva su mirada al cielo y los curiosos ven como vuelve sensiblemente mermada, demacrada y astrosa la expedición que había partido tres años antes tan animosa.
Diorama del Retorno de Juan Sebastián Elcano a Sevilla después de dar la vuelta al mundo.


FUNDACIÓN DE BUENOS AIRES. 11 de Junio de 1580.
Diorama de la Fundación de Buenos Aires.

Este cuadro representa la fundación de la ciudad de Buenos Aire por Juan de Garay, para ello el autor Salvador Alarma, se inspiró en el cuadro “La Segunda Fundación de Buenos Aires” de José Moreno Carbonell.

La primera fundación de Buenos Aires, realizada por el adelantado Pedro de Mendoza en los primeros días de febrero de 1536, había fracasado. El asedio de los indígenas hizo estragos entre los primeros colonizadores, por lo que la corona decidió despoblarla en 1541.

El 9 de marzo de 1580 el adelantado Juan de Garay partió de Asunción para fundar una nueva ciudad ubicada en un punto estratégico del mapa sudamericano en la confluencia de los grandes ríos.

El 11 de junio Garay fundó la ciudad con el nombre de Trinidad, en referencia al día en que fondearon en el Riachuelo, domingo de la Santísima Trinidad en el calendario católico, dejando la denominación de Santa María de los Buenos Ayres para el puerto.

El cuadro del pintor malagueño José Moreno Carbonell, en el que inspira Santiago Alarma, representa la fundación de la Ciudad de Buenos Aires frente al árbol de la justicia en donde hoy está la plaza de Mayo. En el centro se observa a Juan de Garay tomando posesión del territorio y el tronco o rollo de justicia.
Segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay, del pintor José Moreno, en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno de Buenos Aires.

Esta imagen se reprodujo en el reverso del billete de 50 pesetas desde 1927 hasta 1939 que dejó de circular.

La obra fue donada por el rey Alfonso XIII en 1910 con ocasión del centenario de la Revolución de Mayo. Actualmente este cuadro se encuentra en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno de Buenos Aires.

En esta sala también se expuso una reconstrucción de la Ciudad de los Reyes (Lima), capital de Virreinato del Perú, en 1687, siglo y medio después de su fundación por Francisco Pizarro. Esta reconstrucción fue realizada por el Dr. Ern Schaefer entre 1927 y 1929, basándose en una estampa contemporánea de fraile mercedario Pedro Nolasco

Una vez finalizada la Exposición, estos dioramas fueron instalados en Pabellón de Exhibiciones, como complemento del contiguo Teatro Escolar Juan de la Cueva antiguo edificio del cinematógrafo, ambas instalaciones del Pabellón de Estados Unidos.


Derribado el Teatro Juan de la Cueva en 1964, lo fue también el Pabellón de Dioramas, como se le llegó a conocer, y según declaraciones realizadas por el Sr. Macías Míguez en la Sección Casco Antiguo del diario ABC, entre los materiales de derribo podían verse las figuras hechas pedazos de estos dioramas.

Salvador Alarma, además de ser contratado para la realización de los citados dioramas, también lo fue para la decoración de cuatro de las salas de esta exposición histórica, cobrando solo por la decoración 70.000 pts., consistente ésta en pintar un escudo central y distintos emblemas en los velarium que instaló en los techos, a la vez que realizó mediante pintura estampada, anagramas alusivos a los distintos motivos históricos en las paredes según se tratase.


HISTORIA DE SEVILLA, CASA ROMANTICA SEVILLANA Y LA SALA DE CERVANTES.

La segunda parte de la Sección de Historia, trataba sobre la Historia de Sevilla, que a su vez se fraccionó en dos partes más, una la llamada Casa Romántica Sevilla, y la Sala de Cervantes.

Situación y billete de entrada a la Exposición Historia de Sevilla.

Estas exhibición se ubicaban en el segundo sector de las galerías, entre la Puerta de Aragón y el edificio central de la Plaza de España, como todo lo relacionado con la Sección de Historia, habían sido encargada su dirección a los mismos Vocales del Comité Pedro Caravaca, Luis Montoto y Javier Sanchez Dalp y al joven arquitecto Pedro Sánchez Núñez los proyectos.

La exposición, de carácter histórico, se dividía en tres partes. La primera se desarrollaba en diez salas y se mostraban desde yacimientos arqueológicos de la provincia, hasta el Siglo XVIII.

La segunda reconstruía una mansión señorial decimonónica sevillana, que se le denominó como Casa romántica sevillana, decorada con muebles isabelinos del siglo XIX con cuadros y grabados de la época, incluyendo el Museo de la Tauromaquia en dos salas. Por último se encontraba la Sala dedicada a Cervantes.

Apoyándonos en los artículos aparecidos en la prensa de la época, procuraremos hacer un breve recorrido por esta exposición, iniciando nuestra ruta por la Sala Prehistórica, donde se había reunido en vitrinas objetos de esa periodo de distintos yacimientos arqueológicos de la provincia, como esculturas y trabajos en piedra, hierro y otros restos; en el centro de la sala se había colocado un león de piedra propiedad del Duque de Alba.


Distintos documentos que se expusieron en la exposición Historia de Sevilla. Privilegios de la ciudad, Las Partidas de Alfonso X El Sabio y concesión del título de Muy Leal.

En la Sala Romana, se exhibían esculturas, columnas, pórticos, mosaicos, cerámicas y monedas; procedentes también de las excavaciones realizadas en la provincia, como una estatua de Diana, y bustos colosales de Adriano, Trajano y Augusto.

La sala tercera estaba dedicada al arte visigodo, en ella había capiteles, lápidas con inscripciones, una de ellas relativas a San Hermenegildo, sepulcros bizantinos, bordados y monedas, que se mostraban en vitrinas.

En la Sala Árabe, se encontraban brocales, ánforas y detalles de arquitectura típicas de ese arte, fue la sala mas evocadora y decoración colorista, reuniendo recuerdos de todos los siglos de la dominación árabe.

A continuación, se pasaba a varias salas dedicadas a los siglos XIII al XV, entre las que encontraban la de Alfonso X El Sabio y la de Pedro I El Cruel, donde en una vitrina central se exponía la espada del Rey Santo Fernando III, así como un trozo de su manto. También se podían admirar las llaves de la ciudad de Sevilla cuando la reconquista, cotas de maya, casco y guantelete.



Sala de San Fernando, en la vitrina central, la espada del Rey Santo, de la Armería Real y trozo del manto.

En estas salas se mostraban básicamente documentos de las distintas épocas, destacando en lugar de honor, la vitrina con dos tomos de los Tumbo de los Reyes Católicos, donde se copiaron todos los despachos y provisiones reales, donde se podían leer dos documentos relacionados con la época colombina como era uno de 1489 para que se le diera posada en la corte a Cristóbal Colón, y otro para la armada de Indias al mando del Almirante.


En estas salas también se mostraban las Partidas de Alfonso X, privilegios medievales concedidos a la ciudad, como sus títulos de Muy Noble y Muy Leal, colecciones de monedas, cuadros, tapices, planos, etc.

En otras salas se encontraban reproducciones en maqueta de castillos de la provincia y de las puertas de la ciudad en tiempos de la reconquista. Según la prensa se habían instalado las siguientes maquetas de las Puertas de Sevilla realizadas por el escultor José Ordoñez Rodríguez, Puerta de Jerez, Carmona, San Fernando, de la Carne, Sol, Arenal y Triana, y el Postigo del Aceite, por lo que recibió la Medalla de Oro de la Exposición. Las demás no se realizaron por no poseerse ni dibujos ni datos de ellas y los existentes eran de dudosa autenticidad; en otra llamada Sevilla de Cervantes, se encontraban documentos de este insigne escritor.

La Sala del siglo XVII, también llamada de los Caballeros Veinticuatro o Sala de la Ciudad, reproducía fielmente la Sala Capitular de la planta alta del Ayuntamiento de Sevilla, con el artesonado del techo ejecutado en escayola, siendo copia del archivo de la Casa Consistorial, Además de pintarse imitando a piedra vieja la cornisa.
Para su decoración se contrató al pintor Eloy Zaragoza, y la casa Rodríguez Hermanos de Madrid, confeccionó el entelado de las paredes, realizado en damasco rojo y pana brillante del mismo color, cosidos en tramos paralelos y tiras alternas de damasco y terciopelo; además del alfombrado rojo del suelo. En las paredes colgaban retratos de regidores y destacadas figuras de la ciudad.

Maqueta de dos puertas de la ciudad de Sevilla.



Reproducción de sala de los Caballeros Veinticuatro del Ayuntamiento de Sevilla, que se hizo para la Sección Historia de Sevilla en la Plaza de España.


Para el amueblamiento de la Sección de la Historia de Sevilla, se contrató a la casa de muebles Martínez Martín, con despacho en la calle Alfonso XII, 18, la cual construyó unas 30 vitrinas, de diferentes tamaños y cometidos, en caoba según modelo de los siglos XV y XVI, además de sillones, mesas, banquetas, etc. por un importe de más de 70.000 pts.
Modelos de las vitrinas que fueron realizadas por la casa Martínez Martín de Sevilla. (Archivo Municipal de Sevilla)

En la sesión celebrada por la Comisión Permanente el 26 de octubre de 1928, los Vocales Pedro Caravaca y Santiago Montoto, presentaron una moción para la realización una reproducción de una Casa Sevillana, donde se instalaría el Museo Romántico, según sus palabras “o sea la Historia de Sevilla en tan interesante época”, además de una muestra de objetos de la Fiesta Nacional.

El proyecto y presupuesto de esta Casa romántica sevillana, fue realizado por el arquitecto Pedro Sánchez Núñez, por un importe de 89.070 pts., siendo aprobada por unanimidad, contratándose a Manuel Castellanos para su ejecución, con un plazo para su entrega que finalizaba el 15 de enero de 1929.

El importe del proyecto, fue ampliamente superado, debido a continuas adiciones al presupuesto inicial, tanto al correspondiente a Casa Sevillana como al de Historia de Sevilla, que estimamos podría haber ascendido a casi las 200.000 pts., cuyos importes habían sido aprobados para ambos proyectos en unas 180.000 pts. después de varios aumentos.

En ambos proyectos llama la atención, que la primera partida esté destinada a la instalación de vigas de hormigón y de hierro, planchas del mismo metal y columnas de fundición en la cubierta de la planta de basamento, al objeto de soportar la parte pesada de la construcción. Además de otras importantes para el pago de jornales a los operarios por horas nocturnas.

Estas salas históricas y la “Casa romántica sevillana”, estaban comunicadas por un camino que reproducía el Callejón del Agua del Barrio de Santa Cruz, constituido como una pequeña encrucijada con rejas, balcones, flores y azulejos, en la que se había copiado los más mínimo detalle como el pavimento de aceras con enchinado y losa de Tarifa y el color de las paredes. Al franquear una de los portales que reproduce esta calle, se entraba en la llamada “Casa romántica”.

Reproducción de la callejón del Agua y portal de acceso a la “Casa Romántica Sevillana”

Ésta reproducción de una casa señorial sevillana a tamaño natural, hacía parecer retroceder en el tiempo, hasta la mitad del siglo XIX, con gran fidelidad se habían reproducidos todos los motivos y adornos, su autor fue Pedro Sánchez Núñez, que recibió grandes elogios por lo acertado de su trabajo, supo plasmar en su obra, de líneas sobrias y sencillas, el espíritu romántico de una época.

Nos adentramos en la casa, y en el vestíbulo encontramos dos cuadros con vistas de la ciudad de la primera mitad del siglo XIX, un bargueño y un banco de dos metros, realizados por la Casa Martínez Martín para la ocasión.

A la derecha queda la portería, y una vez traspasado el cancel de hierro, situado entre dos columnas, en el que se puede leer la fecha de 1830, encontramos a la izquierda el primer salón o despacho cuyas paredes estaban revestidas de seda isabelina, en el testero principal se encuentra colgad un cuadro del pintor romántico Esquivel, procedente de la Casa Real, que representa a Isabel II y a la Infanta María Luisa, como homenaje a la donación del Parque. En las otras paredes, cuadros de temática romántica, un autorretrato de Esquivel y un retrato del poeta sevillano, Bécquer, que era la primera vez que se exponía en público. Este salón sencillo y elegante, se decoraba con sillería tapizada en sedas bordada de amarillo, procedentes también de la Casa Real.

Desde este salón se accedía a dos grandes salas que acogían el Museo de la Tauromaquia, en ellas podía verse una galería de retratos de toreros realizados por pintores del XIX, así como lienzos con escenas de campo o faenas y suertes de la plaza, trofeos, estampas, objetos personales de famosos toreros, etc.
Plano de la Casa Romántica Sevillana. (Archivo Municipal de Sevilla)


Sobresalía uno pintado por Lucas con la cogida de Pepe-Hillo, y una cabeza de toro obra de Goya. De este mismo autor se exponían en vitrinas los originales de la Tauromaquia, procedentes de la Biblioteca Nacional. También en vitrinas se mostraban trajes antiguos de toreros, documentos referentes a la fiesta nacional como una colección de libros y bibliografía estética, técnica e histórica alusiva a la misma. Se mostraban carteles de toros de los siglos XVII y XVIII aportados por la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y el conde de Miraflores.

A continuación se encontraba el comedor, donde en preciosos armarios se exponía una valiosa vajilla y cristalería y un precioso cuadro de García Ramos titulado “!Hasta verte, Cristo mío!”. El dormitorio se adornaba con muebles antiguos de época y una espectacular araña procedente del Alcázar sevillano. Más adelante se situaba la biblioteca con grabados y litografías de la ciudad, con vistas panorámicas antiguas, edificios y de carácter costumbristas, con diez y nueve láminas procedentes de la Biblioteca Nacional.

El patio de la casa situado en el centro, se enlosaba con enchinado y losas de Tarifa, y estaba dotado de una fuente y doce columnas de mármol que sostenían arcos de medio punto, al igual que la galería alta. Esta pieza servía de distribución a las distintas salas. Fue considerado un verdadero acierto y muy elogiado el diseñador Sánchez Núñez. Se decoraba con cuadros pintados por Manuel Cabral y Rafael Benjumea, con representaciones del Corpus y escenas de corte en el palacio de San Telmo, así como un cuadro perteneciente a la familia Ybarra que representa la Feria el año que se inauguró.
Cabeza de de toro atribuida a Goya.




Patio e interior de una de las salas de la “Casa Romántica Sevillana”, que acogía el Museo de Tauromaquia.

Los paramentos de las salas de la casa, estaban confeccionado con maderas, cañizo y yeso, cubriéndose algunas partes con el patio y algunas salas, con zócalos de azulejos; los techos con artesonados fingidos o raso de escayola

Por último se encontraba la cochera de la casa, donde se exponía el coche que la ciudad de Sevilla, regaló a la Reina Isabel II, con motivo de una visita. Desde este espacio se salía de la Casa Sevillana, y se accedía a la Sala de Cervantes.

De la Dirección e instalación de esta sala se encargó al gran estudioso de la obra de Cervantes, y en ese momento Director de la Biblioteca Nacional,  Francisco Rodríguez Marín que dicho motivo tiene una glorieta en la Plaza de América.

En esta Sala donde se rendía culto al príncipe de las letras Miguel de Cervantes, se podía admirar en hermosas vitrinas un ejemplar de la primera edición del Quijote que posee la Biblioteca Nacional y las ediciones príncipe de esta misma obra.

También se exponían la partida de rescate y servicios así como documentos autógrafos, lienzos de Muñoz Degraín y Moreno Carbonero, obras de los escultores Mariano Benlliure y de Lorenzo Coullaut Valera y así como recuerdos del insigne escritor. Esta sala estaba decorada con tapices de la Real Casa, representando escenas del Quijote.
Ejemplar de la primera edición del Quijote que se expuso


MAPA MONUMENTAL DE LA PENINSULA IBERICA

En el último espacio del segundo sector de la galería de la Plaza de España, tras las exposiciones de Historia del Descubrimiento y de Sevilla, se encontraba instalado un mapa monumental de la Península Ibérica y Baleares.

Este gran mapa en relieve de la Península Ibérica, fue realizado por el Instituto Cartográfico Artístico Hypsos S.A., y en el que se reproducía todas las características geográficas, incluida las divisiones territoriales de las regiones y provincias con indicación de las capitales y pueblos más importantes.
Dicho Instituto comercializaba los trabajos realizados mediante una máquina de construcción nacional, que basándose en los datos precisos del Instituto Geográfico y Estadístico, y mediante un sistema de pantógrafo de modo que los punzones con que estaba dotado, modelaban un vaciado de escayola con la curvas de nivel correspondiente a la orografía y demás accidentes; de este molde y del relleno con cemento que se hacía, se obtiene el mapa policromado con un acabado perfecto.
Para las exposiciones de Sevilla y Barcelona, se habían pensado construir dos de tamaño pequeño, uno para cada ciudad, y otro de gran tamaño para instalarlo también en la Iberoamericana.

Para el pequeño la escala utilizada en horizontal sería de 1:100.000 y en vertical, 1:10.000 a fin de enfatizar la altura de cordilleras y montes para que destacasen más sobre la superficie. Por ejemplo el Mulhacén tendría una altura de 35 cm., y los Pirineos entre 30 y 35 cm.

El mapa instalado en esta sala era de los de pequeñas dimensiones, teniendo un diámetro de 15 m. aproximadamente, que es la distancia que habría entre los Pirineos y Gibraltar, este mapa como el instalado en la Exposición de Barcelona, se componían de 120 piezas de 90 x 90 cm., estando previsto que una vez se clausuraran ambas exposiciones, fueran regalados a los Ayuntamientos de Sevilla y Barcelona, para que tuvieran su aprovechamiento en la enseñanza.

El público desde una galería podía contemplar este mapa, que se le había instalado un sistema eléctrico mediante el cual, y por indicaciones realizadas por personal responsable, se iban situando en el mapa, iluminándose con bombillas de distintos colores, ciudades, pueblos, ríos y cordilleras, impartiéndose autenticas lecciones de geografía.

El mapa de gran tamaño, tendría un diámetro de 100 m, y las escalas serían de 1:15.000 para la horizontal y 1:1.000 para la vertical. Como ejemplo diremos que el Mulhacén tendría una altura de 3,5 m y 2,25 m, Monserrat, y la distancia entre Barcelona y Sevilla, sería de unos 80 m. Y el casco de la población de Madrid ocuparía un metro, pudiéndose apreciar sus principales calles y el Parque del Retiro.

Su coste se estimaba en millón y medio de pesetas. Este mapa tendría indicada todas las poblaciones, carreteras, caminos, ríos con agua, e incluso las líneas de ferrocarriles con trenes en movimiento. Las carreteras con un ancho mayor, se utilizarían como vías para los visitantes.

No hay constancia que este grandioso mapa llegara a construirse, pero si hay del intento que hubo por parte del Patronato Nacional de Turismo, de instalar un mapa en relieve monumental de España, en una parcela situado en el Sector Sur, en la calle trasera de los pabellones regionales de Canarias y Aragón. En el que se colocaría, sobre una base de 50 m, maquetas de los monumentos más importantes de cada población.



Planta y secciones de la instalación del Mapa Monumental de España. (Archivo Municipal de Sevilla)

Sobre el mapa irían unas pasarelas de modo que se podría recorrer cualquier circuito turístico de los que se indican en las guías que editaba dicho Patronato. Pero al final no llegó tan poco a realizarse. 


Además de estas exposiciones, en las salas 4 y 5 de la planta de basamento del primer sector, se instaló una oficina de intervención de Aduanas, dotada de almacén y despachos, además de balanzas y báscula de 3.000 kg. para el pesaje. Constaba de un Jefe Delegado del Administrador de la Aduana de Sevilla al mando de esta ofician y personal auxiliar, que se encargaban exclusivamente de los productos extranjeros con destino a los pabellones y stands, que estaban sometidos al pago de los aranceles correspondientes que, excepcionalmente se habían tarifado de forma especial, quedando exceptuados de estos pagos aduaneros los folletos y la propaganda de productos extranjeros expuestos en el Certamen.

Además de estas dependencias, junto al Pabellón de la Marina, se encontraba el edificio de Servicios de Carabineros y Aduanas, próximo al puerto y a un apeadero del ferrocarril, para el control y verificación de las mercancías en entraban el recinto exposicional.

FUENTES
- GUIA OFICIAL DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA
- HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, Eduardo     Rodríguez Bernal.

- LA INSTALACION DE LA DIRECCION DE ACCION SOCIAL Y EMIGRACIÓN. La Unión ilustrada. 21 julio 1929, páginas 8 y 9.
- CASCO ANTIGUO. ABC Sevilla 02 diciembre de 1983.
- CASCO ANTIGUO. ABC Sevilla 03 diciembre de 1983.
- La historia del Descubrimiento y colonización de América por los españoles a través de los “Dioramas históricos” presentándose en la Exposición Ibero-Americana de Sevilla.- LA ILUSTRACION IBEROAMERICANA Nº 5 VOL.1 NOV1930
- Evocaciones sevillanas- ABC Sevilla, 21 de Junio  de 1930 págs. 5 y 6
- CASA ROMANTICA SEVILLANA - LA ILUSTRACION IBEROAMERICANA Nº 5 VOL.1 NOVIEMBRE 1930.
- Los Reyes visitan las instalaciones.  EL IMPARCIAL de 10 Mayo de 1929
- El Rey en la Exposición. EL SOL de 10 Mayo de 1929
- LO QUE FUE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA. Fernando Real. EL CORREO DE ANDALUZIA. Entregas 2º a 4ª. Agosto 1963.

-Guía de la Exposición Histórica y Cartográfica del Descubrimiento y Colonización de América. 1929. Biblioteca Municipal de Sevilla ref.- 30/142
-ARCHIVO MUNICIPAL DE SEVILLA.- Exp. Plaza de España. Rollo 676, fotogramas 436 a 580
- La Correspondencia militar. 14 de septiembre de 1929  página 4
- La Época. 05 de octubre 1929 página 6
- Lo que fue la Exposición. Fernando Real. EL CORREO DE ANDALUCIA, Agosto 1963
- La labor del Patronato de Turismo. La Época, 08 de enero de 1929, página 1.
-Grandiosos mapas en relieve de la Península Ibérica. Nuevo Día, 11 de marzo de 1929,  pág. 6



FIN DE LA PRIMERA PARTE DE LOS CONTENIDOS DE LA PLAZA DE ESPAÑA

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