26.- GALERÍAS COMERCIALES NACIONALES


Vista aérea de la Plaza de los Conquistadores, con la avenida de la Raza a la derecha y los dos edificios simétricos de las Galerías Comerciales Nacionales. (Ilustración de La imagen aérea de la Sevilla de Alfonso XIII)
En 1923, Aníbal González redactó el proyecto de la Avenida de los Estados Americanos[1], en la que se situarían los distintos pabellones internacionales y otras instalaciones en el Sector Sur del recinto de la Exposición, en terrenos cedidos por la Junta de Obras del Puerto de Sevilla, que daría paso al año siguiente, a la confección del Plano General de Emplazamiento de la Exposición, que incluía la citada avenida y que más adelante se convertiría en la avenida de la Raza.

En la distribución que hace el autor de este espacio, tras una plaza elíptica que servía de nexo de unión con la avenida de Moliní, y en el inicio de la antes citada Avenida de los Estados Americanos, inserta una plaza cuadrada de 140 m. de lado, en la que ubica la Exposición Comercial e Industrial con unas Galerías Americanas y un Salón del Automóvil, germen de lo que serían las Galerías Comerciales y los Pabellones de Industrias Generales y de Maquinaria.
Plano de la avenida de los Estados Americanos, diseñada por Aníbal González en 1924, con indicación de la situación de la Exposición Comercial e Industrial. (Archivo Municipal de Sevilla)
Pero no es hasta enero de 1927,[2] cuando el Comisario Regio Cruz Conde, en plena facultades de su cargo, comunica al Pleno del Comité, que en acuerdos previos tomados por la Comisión Permanente, se habían aprobado entre otros proyectos, la construcción con carácter provisional de unas Galerías Comerciales, y los pabellones de Turismo y Museo de Arte Moderno, y que por irrealizables, se había revocado el acuerdo tomado con anterioridad, de realizar una Galerías Americanas por su elevado coste, y no ser un edificio de carácter permanente.

En relación a las construcciones de carácter provisional que se iban a realizar en este sector de la Exposición, que tras la muestra debían ser derribadas, como consecuencia de que estos terrenos eran cedidos o arrendados, el Comisario Regio propuso que todas estas construcciones se realizara en serie, preferentemente con hierros de perfil comercial, que estuvieran recubiertas de forma agradable a la vista y que incluso este material fuera alquilado, a fin de reducir costes, asignándoles a dichas Galerías Comerciales un presupuesto de 250.000 pts.

El 9 de junio es aprobado la Comisión Permanente,[3] el plan de conjunto de edificios del Sector Sur, que días antes había presentado el arquitecto general de la Exposición Vicente Trave, [4] en el cual concentraba en la zona central de este Sector las grandes construcciones comerciales, procurando la uniformidad de medidas y estilos con la finalidad de economizar.
Boceto de las Galerías Comerciales y la zona ajardinada que las separaba. (Ilustración de la revista Sevilla y la Exposición Ibero-Americana. E. Piñal)
Habiéndose llegado a un acuerdo para la cesión temporal a la Comisión de los almacenes de depósito nº 4 y 5, con una superficie de 13.750 m2, que construiría la Junta de Obras de Puerto, mientras durara la Exposición, Traver proponía la construcción de dos edificios de 2.400 m2 cada uno, frente a los anteriores, a fin de completar la superficie que se había fijado de 19.000 m2, para exposición comercial, adelantando un presupuesto de 120 pts/m2, que por los 4.800 m2, para la construcción de estos dos edificios, arrojaba un total de 576.000 pts, es decir 288.000 pts. por cada uno de ellos, que constituirían las llamadas Galerías Comerciales Nacionales, formadas por dos instalaciones de construcción provisional y carácter colectivo, que el Comité levantó para la exposición de productos y artículos fabricados por distintas firmas comerciales nacionales, como se establecía en el Reglamento General de la Exposición,[5] diferenciándolas de las exhibiciones del Pabellón de Industrias Generales, en que en éste último, se mostraban separadas por secciones, mientras en las Galería Nacionales, se hacían de forma general, sin ningún tipo de distinción por actividad comercial.

Las galerías fueron diseñadas por el joven arquitecto sevillano, José Granado de la Vega, cuyo proyecto fue presentado el 18 de junio de 1927, con un presupuesto de 244.129 pts, por cada edificio, frente a las 288.000 pts., con que estaban dotadas cada una de ellas en el presupuesto general de la construcciones provisionales del Sector Sur. Además por tratarse de instalaciones provisionales, en opinión del arquitecto general, en el concurso de la obra se debería incluir el derribo con aprovechamiento de materiales, lo que sería más ventajoso evitando así éste proceso una vez clausurada la Muestra. 

En la sesión de la Permanente celebrada el día 24,[6] fue aprobado el proyecto, con un presupuesto por un importe total de 488.258,02 pts., y el 1 de julio[7] las transferencias de créditos, presentada por la Dirección de Hacienda,[8] en la que se daba cuenta de que la asignación prevista en el presupuesto de construcciones del Sector Sur para estas Galerías Comerciales era de solo 250.000 pts., por lo que era necesario proveer fondos de otras partidas a fin de compensar el nuevo gasto, y dado que en el citado plan de conjunto de edificios del Sector Sur, se había acordado no construir el Museo de Arte Moderno, detraer 238.258,02 pts., de las 974.930 pts., con que había sido consignado el referido Museo.

En las bases del concurso publicado en los periódicos locales, se incluía la admisión de proposiciones en el que el licitador se comprometía al derribo de los edificios, con aprovechamiento de los materiales, una vez clausurada la Exposición. La presentación de las propuestas estaba fijada para el 19 de julio,[9] y al no presentarse ninguna, fue declarado desierto, convocándose nuevamente mediante anuncio en la Gaceta de Madrid.[10]

Alzado, planta de la exposición y cubierta de uno de los pabellones de las Galerías Comerciales Nacionales. (Archivo Municipal de Sevilla)
A esta convocatoria, que se había fijado para el 9 de agosto, se presentaron las ofertas para su adjudicación los contratistas de sevillanos, Francisco Jiménez Sánchez, con una baja del 7,35% sobre lo presupuestado, José Buiza y Fernández Palacio al 3,15%; la del cordobés Enrique Vázquez Nieto, al 11,97 %, y la de los hermanos bilbaínos José y Eduardo de Anduiza, que lo hacían al 2,01%. Juan Alarcón de la Lastra y José Sánchez Laulhé la hacían al 4,70% comprometiéndose también al derribo y aprovechamiento de materiales con una entrega de 36.000 pts., 

Estudiada las cinco propuestas presentadas al concurso, se eligió la de Vázquez Nieto, por ser la más ventajosa, avalada por ser un industrial con demostrada solvencia, al que también le habían sido adjudicado los concursos para la ejecución de los pabellones de Maquinaria y Turismo, y la Portada de San Diego, ya que la baja que ofrece, aunque era levemente superior, 504,64 pts, respecto a la ofertada por Juan Alarcón de la Lastra con José Sánchez Laulhé, que incluía la ejecución y el aprovechamiento de materiales, estos siempre tendrían más valor que la pequeña diferencia ésta.[11]

Las Galerías Comerciales Nacionales, estaban formadas por dos edificios aislados, situados en la avenida de la Raza, frente a los almacenes de depósito nº 4 y 5, que construiría la Junta de Obras de Puerto y que albergarían el Pabellón de Industrias Generales y las Galerías Comerciales Extranjeras, a la vez que cerraban por el eje contrario con el Pabellón de Turismo, la gran manzana central de la plaza de los Conquistadores, en el espacio más elevado de ésta.

Estos edificios de planta rectangular, y de simétrica composición, cuyas dimensiones eran 59 m de largo por 41 de ancho, con una superficie cubierta de 2.419 m2, estaban separados entre sí por una amplia zona ajardinada central, formando una espaciosa terraza que ofrecían una magnífica vista del resto de la plaza que se encontraba a sus pies en un nivel inferior, en el centro de la escalinata construida para salvar este desnivel, se instaló la Fuente Monumental del Sector Sur, que embellecía de forma notable el conjunto de las edificaciones de esta plaza.

Los trabajos se iniciaron inmediatamente, con la entrega de los terrenos el 25 de agosto de 1927,[12] con un plazo de ocho meses para su ejecución, siendo la construcción de carácter provisional. Por ello se pretendía que los materiales empleados en la misma, fueran en su mayoría aprovechables una vez clausurada la Muestra y desmontadas las instalaciones. 

La cimentación fue de hormigón, los pilares exteriores de fábrica de ladrillo hasta el arranque de los arcos y los interiores de viguetas de hierro, con cubierta a cuatro aguas de cartón impermeabilizado, cuya parte central se elevaba sobre ventanales, con cerchas de hierro con la misma cubrición. Los paramentos fueron realizados en maderas por la empresa Manuel Casana, y lo soportes interiores se revistieron con columnas fingidas, con partes de madera y de yeso pintado y ornamentados con pinturas al óleo tanto para techos como para las columnas en las que dibujaron reiterados motivos decorativos. Los pavimentos, de tendido continuo fueron de cemento coloreado para el interior y de ladrillo y azulejos para las galerías. [13]

Se componían estos edificios, de un pórtico o galería cubierta que lo rodeaba por completo, de 4,5 m. de anchura, cerrado por una arcada de acceso formada por arcos de medio punto, con ornamentación de molduras y esgrafiados barrocos de clara influencia levantina de Traver.[14]
Sección de las Galerías Comerciales, con indicación de los diferentes espacios y magnitud de estos. (Archivo Municipal de Sevilla)
Sobre los arcos de los ángulos, se levantaban frontones de formas mixtilíneas, decorado su interior con heráldica en relieve y rematados a ambos lados por jarrones. Completaba la zona superior, una balaustrada que recorría todo el perímetro del edificio.

Para su ornamentación se utilizó gran cantidad de elementos decorativos como cornisas, escudos, balaustres, pilastras, frontones, etc., entre ellos 24 remates de pilones centrales, 16 juegos de molduras, 32 florones, 40 ojos de buey, todos estos elementos de yeso pintados al óleo, y policromados en el caso de los escudos.

Distintos motivos produjeron continuos retrasos en los plazos convenidos, como el fenómenos atmosféricos que tuvo lugar el 19 de noviembre de 1927,[15] debido a un fuerte vendaval, que ocasionó desperfectos sobre la obra ya iniciada, así como falta de material con problemas en la recepción de los suministros de hierros y modificaciones, y mejoras introducidas sobre el proyecto inicial, produjo que ésta finalizándose pocos meses antes de la inauguración de la Exposición.

En una visita realizada para inspeccionar las obras a mediados de enero de 1928,[16] se tuvieron dudas de que los edificios fueran entregados en la fechas prevista, el 25 de abril, pues según informó José Cabezas, perito encargado de supervisar las obras, la marcha de las mismas no correspondía con lo prescrito en el pliego de condiciones y, aunque se tuviera en cuenta los destrozos sufridos con motivo del temporal, y que los hierros pedidos por el contratista no le fueran entregados por el suministrador en la fecha prevista, la marcha de los trabajos era muy lenta, y los materiales metálicos ya le habían sido entregado. Por lo que se le advirtió de una nueva inspección pasado 30 días y caso de que no tuviera la mayor parte de la estructura metálica instalada, se le aplicaría una multa de la mayor cuantía que permita el pliego de condiciones, pudiendo llegar a la rescisión del contrato con pérdida de la fianza, caso de persistir la falta de actividad.
Imagen de las Galerías Comerciales, aún en obras. (Ilustración revista Sevilla y la Exposición Ibero-Americana. E. Piñal)
A pesar de dicha advertencia, al cumplir la fecha fijada de entrega, el contratista tuvo que pedir una prórroga de tres meses que cumplía el 31 de julio, produciéndose nuevas demoras, que hicieron que la obra no estuviera terminada hasta pocos meses antes de la inauguración de la Exposición.

La galerías se les asignó el nombre de Pabellón 1º ó Norte y 2º Pabellón o Sur, y el interior de estos se componían de un amplio y diáfano «Salón Central» de 18 m. de ancho por 31m. de largo, donde los expositores nacionales exhibían sus diversos productos de forma general, ofreciendo el aspecto de calles comerciales con 4 m. de anchura, situándose a ambos lados, dos hileras de stands sobre tarimas con una dimensiones de 3,5 m. de ancho por 26 m. de largo. El acceso a este espacio central, se realizaba a través de cuatro pasos que se disponían en el centro de cada una de las fachadas.

En la zona perimetral del «Salón Central», se situaba la «Nave de Tiendas», constituido por los stands a modo de locales independientes separados por mamparas, que se abrían dando frente tanto al interior del pabellón, como a la galería exterior. Estas «Naves de Tiendas» tenían unas dimensiones de 6,75 m. de ancho por 49,5 de largo, en el lado mayor, y 31 m. en el menor, estas tarimas fueron realizadas por el fábrica de maderas de Manuel Casana, por 12.667,20 pts.,[17]

En los ángulos del salón, se habían instalado cuatro espacios destinados a aseos de caballeros y señoras y oficinas; y para la iluminación interior, se aprovechaba la luz natural que penetraba por los grandes ventanales formado por el cuerpo rectangular central más elevado. 

El 30 de diciembre de 1928,[18] el arquitecto general Vicente Traver, presentó una memoria adicional modificando algunos aspectos del proyecto original, al parecer aconsejado por la naturaleza del terreno. Estas modificaciones consistían principalmente en la sustitución del acerado de ladrillo de rosca, que rodeaba al edificio, debido al aumento del espesor del hormigón, por ladrillos enteros. Igualmente, el enlosado de ladrillos y azulejos de las galerías, de 4,5 m. de ancho, se cambió por pavimento de cemento tendido igual al del interior. Se alicató y aumentó los sanitarios de los servicios, y en el exterior, se suprimió los mástiles y bancos que los rodeaban, ya que para la decoración general del Sector se estableció otra colocación. 
Esquema de una de las Galerías, con indicación de la situación y tipos de stands. (Reglamento General de la Exposición)
Estas modificaciones introducidas sobre el proyecto original, más otras pequeñas ampliaciones, así como la decoración interior y los gastos ocasionados por los destrozos del vendaval, y la impermeabilización de las cubiertas, supusieron un importe total para la construcción de estas Galerías Comerciales de 558.794 pts.[19]

En este importe se incluían las pinturas realizadas por José Peña Aguilar, cuya decoración pictórica se centró en la pintura al fresco del exterior de las Galerías, creemos que serigrafiadas, de las pilastras y en el interior de los ojos de buey en las enjutas de los arcos, con motivos florales, así como los escudos y jarrones situados en los frontones de las esquinas.[20]
Detalle de la decoración pictórica de la fachada de uno de los pabellones. (Ilustración Sevilla Exposición Ibero-Americana. Oliva de Vilanova)
Según la Guía Oficial, se aproximaban a trescientas[21] el número de casas y firmas comerciales, en su mayoría de carácter nacional y local, que ocupaban los diferentes stands con que contaban ambos edificios, es decir el pabellón 1º o norte que contenía los stands numerados del 1 al 96, y el 2º pabellón o sur, del 97 al 192. También se habían instalado locales para información, bar, aseos y para servicios generales.

El número de expositores que se menciona en la Guía Oficial de la Exposición, nos parece exagerado, pues si tenemos en cuenta que contaban con un total de 192 stands entre ambos edificios, y hubo bastantes expositores que ocuparon dos e incluso hasta tres stands, es imposible que se llegara a alcanzar ese número de representaciones.

Las casas expositoras podían montar sus instalaciones en stand o tiendas aisladas, en las llamadas Naves de Tienda, con frente a la galería perimetral exterior o al interior del pabellón, existiendo tres clases de stands, el tipo A con unas dimensiones de 4,50 x 4,50 m. y 20,25 m2 de superficie; el B de 4,50 x 3,35m. y 15,05 m2; y el C con 10,35 m2 y 4,50 x 2,30 m., o bien ocupar los espacios de las Salas Generales Centrales, cuyos stand eran del tipo D, con una superficie de 3,50 m2 y una dimensiones de 1,75 x 2,00 m.[22]

Por los DERECHOS DE INSCRIPCIÓN,[23] los expositores que solicitaran espacios o tiendas aisladas, debían abonar 50 pts., pero si lo hacían en las Salas Generales, el importe queda en 25 pts., estas cantidades debían ser pagadas en el momento de realizar la solicitud de inscripción. Por el CANON DE OCUPACIÓN de una tienda o stand, los importes variaban según el tipo estos, así los tipo A, tenían que pagar un alquiler de 2.000 pts, los de tipo B, 1.500 pts. y los C, 1.000 pts. Estos abonos debían hacerse en dos entrega iguales, la primera en el plazo de veinte días desde la comunicación del acuerdo de admisión, y la segunda, al tomar posesión del espacio que se hubiera concedido. 
Vista general del 1º pabellón o Norte, al fondo la plaza de los Conquistadores. (Archivo fotográfico del Ejército de Aire)
A través de diferentes fuentes documentales como las Actas de la Comisión Permanente, algunos expedientes de solicitudes y reclamaciones de los expositores, así como los datos proporcionados por los suministros de distintos servicios, libros contables y la publicidad aparecida en revistas o periódicos de la época, hemos podido reconstruir en parte, la composición de estas instalaciones, habiéndose localizado hasta el momento unas cincuenta empresas que estuvieron presentes en estas galerías.

Con estos datos podemos decir que las madrileñas, encabezaron la procedencia de estas empresas, seguida muy de cerca por las sevillanas. Existieron además una gran variedad de actividades mercantiles, que iban desde las compañías de seguros, hasta artículos de lujo, pasando por fabricantes de calzados y de cerámica, etc.

Para no hacer una larga y tediosa relación de expositores, nos referiremos solo a algunos de ellos, indicando su situación, si es conocida, y su actividad. Empezando por el 1º pabellón, en los stands 1, 2 y 11, que formaban esquina, se ubicó la Office Français du Turismo, y a continuación en el stand 3 las maquinillas y papel de fumar Victoria de Santander; y tras ésta en el 12, dando al interior del pabellón la casa sevillana de productos desinfectantes Hijos de Jorge Welton. En el stand 20 estaban los artículos de recuerdos que ofrecía Enrique Piñal de Castilla, y en uno de los accesos al interior del pabellón, en los stand 34 y 35, la casa sevillana Chapartegui, especializada también en recuerdos de Sevilla y fabricante de abanicos y paraguas. En el stand 49, la casa madrileña de calzados de lujo, para señoras y niños, Viuda de Castro Peláez, y en el 80 la Asociación de previsión Los Previsores del Porvenir. En los stands 84 y 93, se encontraba instalada la empresa AVERY, dedicada a la venta de todo tipo de balanzas y máquinas para pesar, y junto a ella, en tres stands números 85, 86 y 93, la exposición de muebles de lujo y decoración de la madrileña casa de Benjamín Davis; en el 94 los muebles de médula de Juan Martínez Delgado, y en uno de los ángulos exteriores de este primer pabellón, la Mantequerías Arias, en los stand 95 y 96.


Stand de las balanzas AVERY, y de los muebles de lujo Benjamín Davies
En el Salón Central se situaron, la casa de contadores de agua previo pago de Carlos Martínez del Cero, de Cádiz; las almendras tostadas del Conde de Peralada, de Palma de Mallorca; la cerámica de Eduardo y Enrique Rodríguez Díaz, entre otras; y en otros stands, que no hemos podido localizar su situación, se encontraban la empresa de José Cañameras, dedicada a la fundición y artículos de cerrajerías, así como a la fabricación de cocinas y termos; la marca de lujo Loewe, en aquella época especializada en la confección de artículos de marroquinería; la de los hermanos Gross, cosecheros y exportadores de pasas; Hijos de Prim, de aparatos de ortopedia, o el de cerámica artística de José Laffitte, y la Cámara de Comercio de Sevilla, que también ocupó espacio en las Galerías.
Stand de la Casa A. Padura. Fotografía gentileza de José Luis Pérez Pino
En el segundo pabellón se instalaron la casa Philips Radio, en los stands 98 y 99, mostraban las últimas novedades en radiotelefonía y aparatos de rayos X, fabricados por esa empresa. José Cubero Moreno, tenía el stand 130 donde exponía figuras y bustos de barro cocido y decorado, y una de las más curiosas instalaciones, por no entender cómo se ubicó en estas Galerías Nacionales, y no en las Extranjeras, es la de la Compañía Colombiana de Tabacos, situada en los stands 139 y 153. La Sastrería Moisés Sancha de Madrid, en el 158 y 159, dedicada a la confección de todo tipo de uniformes, trajes e indumentarias para caza, campo y deportes, con stand también en el Salón de Aeronáutica; y en los stands números 179 y 188, se encontraba el conocido tónico CEREGUMIL, cuyo jarabe estaba en plena expansión comercial y que fue visitado por la infanta de España Doña Isabel de Borbón el 22 de noviembre de 1929, consiguiendo esta firma el reconocimiento de su calidad siéndole concedida Medalla de Oro y Diploma de Honor de la Exposición.

También estuvieron presentes en estas galerías dos compañías aseguradores, la Assurances Generales, en el stand 154, y la Omnia S.A. en el 186. ROCALLA S.A., empresa catalana dedicada a la fabricación de materiales de construcción, en el 184, y contigua a ésta, en el 185 los fabricantes de tejidos y cordelería Viuda de José Bernabeu.


Stand en ángulo de Philips Radio (Ilustración ABC)
Stand de Los Previsores del Porvenir (Ilustración revista Estampa)
Para terminar, y no alargar la lista de expositores, decir que también estuvieron en este segundo pabellón, la casa de Juguetes Florido, en la que se presentaban unas muñecas vestidas con trajes regionales e hispanoamericanos, y que según la publicidad de le época decía que estas maravillosas muñecas estaban dotadas de un mecanismo extraordinario que permitían con sorprendente perfección andar, hablar y sentarse; y la fábrica de bisutería damasquinada de F. Agustín Larrañaga, de Éibar, que también poseía un stand en el Pabellón Industrial Vasco.

Tampoco podía faltar un bar dentro de las galerías, cuya concesión le fue adjudicada a Juan Moreno Jiménez,[24] que contaba con 16 m2 para dicha instalación en cada uno de pabellones, y que se situaron en el lugar que ocupaban en el plano las oficinas,[25] suponemos que por estar estas más próximas a los aseos, y así poder hacer la instalación del alcantarillado y toma de agua que no estaban previstas, siendo el importe del alquiler de su negocio de 100 pts/m2. Esta concesión fue ampliada, pues en el mes de junio,[26] el concesionario solicita autorización para poder colocar una mesa con dos sillas en cada una de las columnas de la galería exterior, autorizándole sin embargo, el poder utilizar un espacio fuera de las Galerías y cercano a su establecimiento, capaz de contener seis u ocho mesas, como máximo, con sus correspondientes sillas. 

Una vez clausurado el Certamen, las Galerías fueron desmontadas, aunque ignoramos el aprovechamiento que tuvo, pues no ha sido posible encontrar el expediente de derribo de las mismas.


Vitrinas de las casas Cross Hermanos y Loewe. (Archivo del autor)





Publicidad de la Casa Chaparteguy, Juguetes Florido, sastrería Moisés Sancha y Rocalla. (Todocolección)
NOTAS
1 .- A.M.S. Exposición Iberoamericana. Rollo 687, Caja 74, fotograma 79. Acuerdo de la sesión celebrada el 9 de julio de 1923. 
2 .- Ibidem. Rollo 688, Caja 76, fotogramas 488 a 492. Acta de la Sesión del Pleno del Comité celebrada el 29 de enero de 1927. 
3 .- Ibidem. Rollo 717, Caja 93, fotograma 259. Escrito dirigido al Vocal Delegado de Obras el 18 de junio de 1927. 
4 .- Ibidem. Rollo 687, Caja 74, fotogramas 67 a 70. Estudio sobre el conjunto de edificios necesarios en el Sector Sur. 03 de junio de 1927. 
5 .- Reglamento General de la Exposición Iberoamericana. Artículo 9. Distribución de instalaciones en la Galerías Comerciales. 
6 .- A.M.S. Exposición Iberoamericana. Rollo 717, Caja 93, fotograma 263. Acuerdo de la sesión de la Comisión Permanente del Comité del 24 de junio de 1927. 
7 .- Ibidem. Fotograma 269. Acuerdo de la sesión de la Comisión Permanente del Comité del 01 de julio de 1927. 
8 .- Ibidem. Fotograma 274. Oficio de la Dirección de Hacienda de fecha 01 de julio de 1927 
9 .- Ibidem. Fotograma 268. Bases del Concurso que se publicaron en los periódicos locales los días 28 de junio y 6, 12 y 16 de julio. 
10.- Ibidem. Fotograma 282. Oficio de la Secretaría de fecha 23 de julio de 1927 
11 .-Ibidem. Fotograma 300. Oficio de la Dirección de Obras de fecha 11 de agosto de 1927 
12 .- Ibidem.Fotograma 305. Acta de entrega de terrenos fechada el 25 de agosto de 1927, firmada por Vicente Traver, Eduardo Carvajal y Enrique Vázquez Nieto. 
13 .- Ibidem. Fotogramas 409-412. Memoria del proyecto Galerías Comerciales. 
14 .- Villar Movellán, A. (1979) Arquitectura del Regionalismo en Sevilla (1900-1935). Edt. Diputación Provincial de Sevilla. p. 436. 
15 .- Según la petición presentada por el contratista, estimaba que los daños producidos por el temporal se elevaban a 49.000 pts., sin embargo en Vicente Traver como Arquitecto Director, los certificaba en 36.234,67 pts, que descontado el 11,97% a la baja se traducía en un importe total de 31.897,38 pts. Rollo 717, Caja 93, fotogramas 318,319 y 108. 
16 .- A.M.S. Exposición Iberoamericana. Rollo 717, Caja 93, fotograma 359. Informe de la inspección de la obra fechado el 16 de enero de 1928. 
17 .- Fue convocado el concurso para mamparas de separación y tarimas para el Pabellón de Industrias Generales, y las Galerías Comerciales, el 17 de agosto de 1928, por un importe total de 52.609 pts, firmándose el contrato el 25 de noviembre. 
18 .- A.M.S. Exposición Iberoamericana. Rollo 717, Caja 93, fotograma 416. Galerías Comerciales – Memoria Adiciona. Fechada el 30 de Diciembre de 1928. 
19 .- Ibidem. Fotogramas 85 y 86 Libro de Contaduría. Relación para las obras de construcción de las Galerías Comerciales, fechado el 30 de julio de 1930. 
20 .- Ibidem. Fotogramas 174 a 176. Importe de la obra concursada 23.700,10 pts., aprobada el 08 de marzo de 1929, adjudicada el 13 de marzo a José Peña Aguilar, terminada el 25 de marzo de 1929. 
21 .- Sevilla. Exposición Iberoamericana 1929-1930. Guía Oficial. Rieusset. Compañía General de Industrias Gráficas. (1929). Barcelona. 
22 .- Reglamento General de la Exposición Iberoamericana. Esquema de uno de los pabellones de las Galerías Comerciales. 
23 .- Ibidem. CUADRO DE TARIFAS 
24 .- A.M.S. Exposición Iberoamericana. Rollo 662, Caja 39, fotograma 131. Acuerdo de la Comisión del 15 de marzo de 1929. 
25 .- Ibidem. Fotograma 97. Oficio de 16 de abril de 1929.  
26.- Ibidem. Fotograma 44. Acuerdo de la sesión celebrada el 14 de junio de 1929, por la Comisión Permanente.

1.-Pabellón Nuevo Casino o de la Madrina


Boceto del Pabellón Nuevo Casino. (Exp. Nuevo Casino. Archivo Municipal de Sevilla)

El 18 de octubre de 1928, el presidente de la Sociedad Nuevo Casino, solicitó a la Comisión Permanente de la Exposición la concesión de una parcela de 1863 m2 en los jardines de San Telmo, frente al acceso que tiene a la derecha el Casino de la Exposición, para la construcción de un edificio permanente de unos 500 m2 y el resto para zona ajardinada. Esta petición era algo especial tanto por el solar solicitado cuyos terrenos eran de propiedad municipal, como por el carácter del mismo ya que este tipo de instalaciones no estaban contempladas en el reglamento del Certamen, por lo que pedían su benevolencia por solo moverles el engrandecimiento de la ciudad a pesar del esfuerzo económico. 1





Situación del Pabellón del Nuevo Casino, en el plano editado por A. Padura, y plano que se adjuntó a la petición. (Archivo Municipal de Sevilla

La Permanente, reunida al día siguiente, acuerda por unanimidad conceder la parcela solicitada de forma gratuita, así como aprobar el proyecto del edificio presentado, haciéndole constar que deberá solicitar al Ayuntamiento la concesión del carácter permanente del mismo. Cruz Conde elogia la iniciativa de esta Sociedad, por considerar de suma importancia el desarrollo de la vida social dentro de la Exposición, como lo había podido comprobar durante su estancia en la Exposición de Colonia. 2


La Sociedad “Nuevo Casino”, era un centro sociocultural de carácter político, al que pertenecían elementos de la aristocracia y de clase alta del momento; entre sus socios se encontraban personajes pertenecientes a las familias de los Fernández-Palacio, Delgado Brackenbury, marqués del Nervión, Gamero-Cívico, etc. 3 Tenía su sede social en el edificio existente en la esquina de la calle O’Donell con San Eloy, inaugurado en 1899 para tal fin, hasta que con motivo del levantamiento del general Sanjurjo el 10 de agosto de 1932, este local como los del Círculo de Labradores y la antigua cárcel, fueron incendiados.4 Trasladándose a la avenida de la Constitución, antigua calle Génova ocupando en 1934, los locales del desaparecido Casino Sevillano que había adquirido. 5

Incendio de la sede de Nuevo Casino en la calle O’Donel esquina con San Eloy, el 11 de agosto de 1932, en respuesta al intento de golpe de estado del General Sanjurjo del día anterior. (Fototeca Municipal de Sevilla. Archivo Sánchez del Pando)
A pesar de que ni la Memoria Descriptiva, ni los planos y alzados llevan firma alguna, es de suponer por la correspondencia que se guarda en el expediente de dicho pabellón, que el diseño del mismo lo realizara Vicente Traver o en su caso la oficina técnica de la Exposición.

La construcción del edificio se realizó mediante cimentación con placa de hormigón armado, y sobre ésta muros de fábrica de ladrillo. Los entramados se realizaron mediante viguetas de hormigón y bovedillas, y la cubierta de la planta general a la andaluza y la planta alta a cuatro aguas sobre armadura de madera y teja árabe perfilada por línea de teja vidrada. 6

El 17 de noviembre se les solicitan presupuestos para la edificación del pabellón, a las empresas Vias y Riesgos S.A., José Buiza, José Luis de Casso y Manuel Álvarez, con el plazo de una semana para la presentación de éstos, siendo ésta última empresa la encargada de su construcción, desconociendo el importe presupuestado.

En enero de 1929, la Comisión Permanente acuerda dar traslado, con todos los informes favorables, al consistorio municipal, para que se autorice a la Sociedad Nuevo Casino la construcción del edificio de forma permanente, así como transmitir el deseo de adquirir los terrenos, aceptando la condición de ser utilizado solo para los fines propios de la misma. 7

Las obras debieron comenzar inmediatamente, pues ya en el mes de abril se iniciaban los trabajos para la conexión eléctrica, pendiente solo de pequeños detalles. Sin embargo, en el mes de julio con la Exposición ya inaugurada, aún no se había recepcionado el pabellón. 8

De planta rectangular, contaba este edificio de tres niveles, sótano, planta general o primera y segunda planta, con una superficie de 570 m2 de planta. En el sótano se hallaba instalada la cocina, el almacén, una bodega, y aseos y vestuarios para el servicio. La primera planta o planta general, era donde se encontraban las dependencias propias para el disfrute de los socios, con un salón-comedor, office, salas para visitas, hall, portería y guardarropa. Exteriormente dicha planta disponía de una amplia terraza descubierta que ocupaba dos de sus lados, quedando en el tercero otra terraza más pequeña cubierta. La segunda planta la constituía un torreón que ocupaba solo un sector de este nivel, siendo este espacio la vivienda del guarda, y el resto lo constituía una amplia azotea.





Planos de alzado y planta con la distribución del primer y segundo nivel del Pabellón (Plano del expediente Pabellón Nuevo Casino. Archivo Municipal de Sevilla)
Salvo estas referencias de su construcción y los planos primitivos del edificio, no hemos podido encontrar ninguna noticia de sus actividades, aunque por el carácter social de esta entidad, hemos de supone que este pabellón sirvió para que sus socios y los invitados de éstos, tuvieran un lugar de reunión, donde poder celebrar fiestas, reuniones, descansar en sus visitas al Certamen, además de su uso como restaurant .

Durante el mes de julio de 1929, se decreta por el Consistorio la realización del levantamiento del plano de emplazamiento correspondiente, a fin de proceder a la cesión de los terrenos donde se encontraba construido el Pabellón Nuevo Casino, entre el técnico municipal Antonio Arévalo y el designado por la Sociedad Vicente Traver. 9

Desconocemos en qué condiciones fueron cedidos por el Ayuntamiento los terrenos donde se construyó el edificio, ya que en una reunión de la Comisión de Hacienda celebrada en agosto de 1934, se aprobó solicitar de la Sociedad Nuevo Casino, “la cesión del edificio que la misma construyó en terrenos municipales para la Exposición Iberoamericana.” 10

Cesión que se debió llevar a cabo, pues en el pleno municipal celebrado el día 2 de mayo de 1936, presidido por el alcalde accidental García Lenaiz, se acordó aprobar una moción de urgencia de la minoría socialista relativa a la ocupación del pabellón del Nuevo Casino,11 para más tarde a final de ese año acometer las reformas del edificio cedido para establecer una escuela de “anormales” por parte la Comisión Especial Gestora de la Bolsa Municipal de Trabajo, 12 siendo aceptados los presupuestos adicionales presentados para la citada obra ya en agosto de 1937. 13

Fotografías aéreas del edificio durante la Exposición, en las que se aprecian la situación con respecto al Casino y Teatro de la Exposición. (Archivo del autor)


En sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Sevilla, celebrada en el mes de octubre de 1943, presidido por su alcalde Miguel Ybarra y Lasso de la Vega, se acordó entre otras cosas, “la cesión del pabellón denominado Nuevo Casino en la pasada Exposición Iberoamericana, a la Organización Nacional de Ciegos, para instalar en el mismo un colegio de niños invidentes”. 14 En esta donación se incluían los 7.600 m2, que rodeaban este edificio, siendo esta cesión de carácter indefinido siempre que se dedicara a los fines propios de la Organización. 15 Prueba de ello es la lápida de mármol blanco que se encuentra en una de las escalinatas de acceso al edificio.

Este colegio diseñado como hogar-escuela, tenía cabida para cincuenta niñas ciegas, fue dedicado a la Virgen del Carmen, y se le puso por nombre “Colegio de la Madrina”, en recuerdo a que la madrina de los ciegos, que en aquella época era Carmen Polo esposa del General Franco, que lo inauguró el 27 de mayo de 1946. 16




Dos vistas del Pabellón del Nuevo Casino, la primera ya convertido en Colegio de La Madrina en 1946 (Archivo ABC), y la segunda vista actual del edificio desde el mismo ángulo, sede del Área Protección Ambiental del Ayuntamiento de Sevilla, en la última planta se puede apreciar la ampliación llevada a cabo en la misma.(Archivo del autor)
Gracias al esfuerzo y tesón del Canónigo de la S.I. Catedral de Sevilla Antonio Mañez Jerez, Delegado en esta ciudad de la O.N.C.E. el colegio de "La Madrina" pudo ofrecer una educación especializada y específica a las niñas con deficiencia visuales, superando de ese modo la carencia educativa que éstas sufrían, pues los niños ciegos solo contaban con el Colegio Provincial de Sordomudos y Ciegos existente desde 1872. 17

Es en este momento cuando, suponemos, se realizan las primeras obras de reforma para adaptar el inmueble a los nuevos usos, transformándolo en profundidad. Así es como desaparecen las terrazas que rodeaban la zona principal del pabellón, cubriéndolas y alzando sobre éstas una nueva planta haciendo desaparecer el torreón del segundo nivel, que queda engullido en el mismo, y que para no restarle esbeltez al edificio, lo reconstruye en una nueva tercera planta, con un diseño muy similar al original.


Imágenes de otra de las fachadas del Pabellón del Nuevo Casino, fechada en 1946 como Colegio de la Madrina y en la actualidad con las transformaciones realizadas.
En los espacios ganados de las antiguas terrazas, se instalan amplias cristaleras que daban al jardín, y se adaptaron los antiguos salones del pabellón, para instalar aseos, dormitorios, aulas, así como capilla y comedor, que estuvieron decorados con murales realizados por el dibujante sevillano, Francisco Díaz, titulados “Jardín de las niñas” y “Cenáculo de los ángeles ciegos” entre otros; el material instalado no ofrecían aristas ni terminaban en punta, para evitar que las internas se lesionaran.18 “La Madrina" funcionó hasta que en 1969, las alumnas fueron incorporadas a la escuela de San Luís Gonzaga, transformándose con el paso del tiempo en Centro de Recursos Luís Braille, quedando nuevamente el edificio en el abandono.19


Cenáculo de los ángeles ciegos y Jardín de las niñas, murales dibujados por Francisco Díaz, para el comedor y la capilla del pabellón. (Archivo ABC)
Clase para párvulo, con grandes ventanales que daban al jardín, ubicada en la zona de la terraza. (Archivo ABC)


Dos años antes en 1967, se produjo el derrumbe de una parte del Pabellón Mudéjar, en las dependencias que ocupaba la Hemeroteca Municipal, produciéndose la pérdida de algunas colecciones periodísticas y documentación diversa.

La Hemeroteca fue fundada en diciembre de 1932, para salvaguardar la información contenidas en publicaciones y diarios que se editaron desde sus inicios, así como ser un instrumento de enseñanza y estudio. Se inauguró, esta primera Hemeroteca el día 4 de agosto de 1934 en el salón Carlos V del Alcázar de Sevilla; de vida corta solo tuvo una duración de dos años, pues con la llegada de la Guerra Civil fueron cerradas dichas dependencias del Alcázar y abandonados gran parte de sus fondos.

En 1944 los fondos fueron trasladados al Pabellón Mudéjar, allí estuvieron hasta los hechos ocurridos en 1967. Tras este accidente, en 1970, nuevamente la Delegación de Cultura del Ayuntamiento, propuso la utilización de este edificio abandonado como nueva sede, evitando de esta forma que la documentación quedara en el olvido y se perdiera. Así el 26 de octubre de 1972 vuelven a reinaugurar la Hemeroteca, esta vez en el “Pabellón de la Madrina”, en los Jardines de San Telmo, sede que funcionó hasta el año 1987, cuando fue trasladada al edificio de los Antiguos Juzgados de Sevilla, convertido ya en Servicio de Archivo, Hemeroteca y Publicaciones Municipal. 20

Sin utilidad el inmueble, es nuevamente abandonado, pero nuevas circunstancias hacen que este viejo edificio vuelva a ser tenido en cuentas. A final de la década de los 80 del pasado siglo, se inicia una serie de mudanzas de los servicios municipales que se encontraban ubicados en el edificio Casa Grande del ayuntamiento, debido a la restauración que se iba a realizar, así como a la agrupación de algunos de ellos dispersos en distintos locales de la ciudad.



Puerta del apeadero, sobre el tejaroz retablo cerámico de la Virgen del Carmen, a quien se le dedicó durante la época del Colegio de la Madrina. Lápida de mármol que recuerda la donación del edificio y jardines por el Ayuntamiento a la ONCE.(Archivo del autor)
Así el Área de Protección Ambiental y sus servicios, eligieron este edificio para su sede, iniciándose las obras de restauración del inmueble en 1990, teniendo un presupuesto de cuarenta millones de pesetas. 21

En esta nueva intervención del edificio, para dar cabida a los servicios municipales, no solo fue una restauración, sino que también se actuó en la tercera planta incorporando, además del torreón, el espacio de la azotea como superficie habitable, ganando así mas extensión cubierta el inmueble. Pues si antes de estas obras el edificio contaba con planta sótano, baja y primera planta, con una superficie de unos 175 m2 cada una, mas el torreón, que ahora desaparece integrándose dentro de la última planta, con la misma superficie que las otras.

Y allí continúa hoy día estos servicios municipales, dando vida a este edificio, que como es lógico debido a los diferentes usos que ha tenido, ha sufrido importantes transformaciones y modificaciones de su estructura primitiva, como es el cerramiento para su utilización de la última planta, y la pérdida del torreón que tanta esbeltez y donaire daba al edificio original.

Quizás tengamos aquí uno de los ejemplos más claros de errores e inexactitudes que se comenten a la hora de designarle el nombre de un edificio.

En principio se conoció como Pabellón Nuevo Casino, mas tarde cuando pasó a formar parte de la Organización Nacional de Ciegos, se le bautizó como Colegio de la Madrina, por los motivos antes indicado, y cuando pasó a ser sede de la Hemeroteca Municipal se le empezó a llamar Pabellón de la Madrina, contracción del primer uso como edificio en la Exposición Iberoamericana, y el nombre del colegio de la ONCE. Nombre con el que actualmente es conocido y que gracias a los múltiples usos que se le ha dado, y quizás los que tengan que venir, no corriendo la misma suerte que el resto de los pabellones comerciales que fueron derribados, si exceptuamos el de la Telefónica y el de las bodegas Domecq.

En resumen esta es la dilatada y azarosa vida del que fuera pabellón que la Sociedad Nuevo Casino que, si bien es cierto que carecemos de datos relativos al mismo durante la Exposición, una vez concluida ésta ha tenido y tiene una larga vida llena de avatares, los cuales le han trasformado de tal modo que es difícil reconocerlo después de casi ochenta y cinco años.

NOTAS.-

1.- Instancia presentada al Comisario Regio por el Presidente de la Sociedad Nuevo Casino. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Expediente Nuevo Casino. Caja 33.- Rollo 656 (fotogramas 358 a 401) Archivo Municipal de Sevilla.

2.- Acuerdo de la Comisión Permanente del Comité de la E.I.A celebrada el 19 de octubre de 1928 sobre el Proyecto Pabellón Nuevo Casino. Ibidem.

3.- Otras noticias. ABC Sevilla. 08 de enero de 1936. Pág. 38

4.- Un cierre con historia. Casco Antiguo. ABC Sevilla. 23 de febrero de 1978. Pág. 65.

-Hoy hace cincuenta años de los sucesos que protagonizó Sanjurjo. ABC Sevilla. 10 de agosto de 1982. Pág. 7

5.- Otras Noticias. ABC Sevilla. 16 de octubre de 1934. Pág. 31

6.- Memoria Descriptiva. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Expediente Nuevo Casino. Caja 33.- Rollo 656 (fotogramas 358 a 401) Archivo Municipal de Sevilla.

7.- Acuerdo de la Comisión Permanente del Comité de la E.I.A, celebrada el 11de enero de 1929 sobre la solicitud del Pabellón Nuevo Casino. Ibidem.

8.- Oficio dirigido a A.E.G. Ibérica de electricidad, con fecha 05 de abril de 1929. Ibidem.

9.- Oficio del presidente de Nuevo Casino dirigido a Vicente Traver, con fecha 21 de junio de 1929. Ibidem.

10.- Reunión de Comisiones. ABC Sevilla. 24 de agosto de 1934. Pág. 25

11.- El Cabildo de ayer. ABC Sevilla. 03 de mayo de 1936. Págs. 35 y 36

12.- Comisión gestora de la Bolsa Municipal de Trabajo. ABC Sevilla. 01 de diciembre de 1936. Pág. 11 

13.- Comisión gestora de la Bolsa Municipal de Trabajo. ABC Sevilla. 22 de agosto de 1937. 
Pág. 15

14.- Informaciones municipales. ABC Sevilla. 27 de octubre de 1943. Pág. 17

15.- Sevilla cuenta con un magnífico internado para Niñas Ciegas. ABC Sevilla. 07 de abril de 1946. -Pág. 29

16.- Bendición e inauguración del Colegio de la Madrina. ABC Sevilla. 28 de mayo de 1946. Pág. 14 y 15
- Inauguración del Colegio de Niñas Ciegas “La Madrina”. ABC Sevilla. 26 de mayo de 1946. 
Pág. 25

17.- El Colegio de "La Madrina" (Sevilla, 1946-1969): Visibilizando las diferencias de género en la educación de niñas ciegas. NÚÑEZ GIL, Marina y REBOLLO ESPINOSA, María José.

18.- Las decoraciones de Francisco Díaz en el Colegio de la Madrina. ABC Sevilla. 01 de junio de 1946. Pág. 21
-Sevilla cuenta con un magnífico internado para Niñas Ciegas. ABC Sevilla. 07 de abril de 1946. -Pág. 29

19.- El Colegio de "La Madrina" (Sevilla, 1946-1969): Visibilizando las diferencias de género en la educación de niñas ciegas. NÚÑEZ GIL, Marina y REBOLLO ESPINOSA, María José.

20.- La Hemeroteca Municipal de Sevilla. Marcos FERNÁNDEZ GÓMEZ y Alfonso BRAOJOS GARRIDO

21.- El Pabellón de la Madrina se convertirá en sede del Área de Protección Ambiental. ABC Sevilla. 24 de septiembre de 1989. Pág. 64

FUENTES
-Archivo Municipal de Sevilla. Expediente Nuevo Casino. Caja 33.- Rollo 656 (fotogramas 358 a 401)

- Antonio Pichardo y Casado (1843 - 1894) y el origen de la educación de sordomudos y ciegos en Sevilla.- Ana María Montero Pedrera.

- El Colegio de "La Madrina" (Sevilla, 1946-1969): Visibilizando las diferencias de género en la educación de niñas ciegas. NÚÑEZ GIL, Marina y REBOLLO ESPINOSA, María José

-ABC Sevilla, Reunión de Comisiones.- 24 de agosto de 1934. Pág. 25

-ABC Sevilla, Otras noticias.- 16 de octubre de 1934. Pág. 31

-ABC Sevilla, Otras noticias.- 08 de enero de 1936. Pág. 38

-ABC Sevilla, El Cabildo de ayer.- 03 de mayo de 1936. Págs. 35 y 36

-ABC Sevilla, Informes municipales.- 01 de diciembre de 1936. Pág. 11

-ABC Sevilla, Informes municipales.- 22 de agosto de 1937. Pág. 15

-ABC Sevilla, Informaciones municipales.- 27 de octubre de 1943. Pág. 17

-ABC Sevilla, Inauguración del Colegio de Niñas Ciegas “La Madrina”.- 26 de mayo de 1946. Pág 25

-ABC Sevilla, Bendición e inauguración del Colegio de la Madrina.- 28 de mayo de 1946. Pág. 14 y 15

-ABC Sevilla, Sevilla cuenta con un magnífico internado para Niñas Ciegas.- 07 de abril de 1946. -Pág. 29

-ABC Sevilla, Una lucecita en las tinieblas.- 13 de noviembre de 1946. Pág. 25

-ABC Sevilla, Sevilla al Día.- 27 de octubre de 1972. Pág. 31

-ABC Sevilla. Un cierre con historia. Casco Antiguo. 23 de febrero de 1978. Pág. 65.

-ABC Sevilla. Hoy hace cincuenta años de los sucesos que protagonizó Sanjurjo. 10 de agosto de 1982. Pág. 7

-ABC Sevilla, El Pabellón de la Madrina se convertirá en sede del Área de Protección Ambiental.- 24 de septiembre de 1989. Pág. 64

- http://es.wikipedia.org/wiki/Hemeroteca_Municipal_de_Sevilla

- La Hemeroteca Municipal de Sevilla. Marcos FERNÁNDEZ GÓMEZ y Alfonso BRAOJOS GARRIDO

2.-Pabellón de la platería Espuñes


En la sesión celebrada, por la Comisión Permanente del Comité de la Exposición Iberoamericana, el 9 de diciembre de 1927, fue aprobada la solicitud presentada por la Compañía M. Espuñes, con sede en Madrid, para instalar un pabellón propio nacional; en esa misma sesión, también fue aprobada la solicitud de José Trevijano Ruiz-Clavijo, propietario de la casa “Trevijano e hijos” de Logroño, dedicada a las conservas, para la instalación de un stand en el Pabellón Nacional de Productos para la Exportación.1

La Casa Espuñes era una empresa fabricante de objetos de plata, que había sido fundada en el año 1840 por Ramón Espuñes, situándose como líder en el sector de la platería de diseño, por su alta calidad y gran profesionalidad.

Sin embargo es su hijo Luis, el que introduce las mejoras en los métodos de fabricación y los últimos adelantos, apenas se producen en el mundo industrial, llegando a distribuir sus productos no solo en España, sino incluso fuera de nuestras fronteras.

Para ello no tuvo reparos en fabricar desde el más vulgar objeto plateado, como sus populares cuberterías para las clases más modestas, hasta auténticas joyas, como el célebre centro de mesa que, la reina Isabel II mandó construir, representando a Colón a su vuelta del descubrimiento de América. También son dignos de mención diferentes enseres de culto para iglesias tanto españolas como americanas, y numerosos objetos en metal, utilizados tanto por la realeza como la aristocracia y la alta burguesía.2

Matilde Espuñes y Bagués, aprendió el oficio junto a su padre, Luis Espuñes, y a la muerte de éste su hija se estableció por su cuenta, creando su propia marca M. ESPUÑES, instalando su fábrica en la calle O´Donnell de Madrid, llegando a tener una importante plantilla de orfebres y una elevada producción. Su actividad como M. ESPUÑES se desarrolló entre 1909 y 1950. Después de la guerra civil, se asocia con la firma Meneses y forman lo que se conoció como Unión de Orfebres, aunque mantenía su propia marca. Además de la fábrica en la calle O’Donell, también tenía tienda en la madrileña calle Sevilla, y disponía de depósitos en Barcelona, Sevilla, La Habana y ciudad de Méjico.

Los más de 170 años de actividad de esta empresa, la convirtieron en especialista en todo tipo de piezas realizadas en plata de ley, con un completo catálogo de orfebrería, cuberterías, trofeos deportivos, objetos religiosos, etc., además de poseer un departamento de restauración y conservación que le hicieron ser merecedores del título de plateros de la Real Casa. 3  

Una vez aprobada por la Comisión la petición de la empresa para estar representada en la Exposición, le es concedida una parcela en los terrenos de los Jardines de San Telmo, para levantar el pabellón, ubicándose en la avenida de María Luisa, entre la terraza del restaurante del Casino y el Pabellón de Perú.

Indicación en el plano de la Exposición, la ubicación del Pabellón Espuñes y las tiendas de lujo en la avenida de María Luisa.
Nada sabemos de la autoría del pabellón, ni de las características de este, salvo el dibujo del boceto de éste aparecido en la publicidad de un anuario. 4

Apoyándonos en éste, podríamos describirlo como un edificio de planta rectangular y cubierta plana, cuyo acceso principal estaba precedido por un pórtico soportado por dos columnas y unas gradas para salvar la diferencia de altura con el rasante de la calle. Las columnas del acceso se repetían en los ángulos del edificio, siendo éste el único elemento decorativo, pues los paramentos del cerramiento estaba constituidos por amplias vidrieras que las ocupaban totalmente, excepto en la fachada posterior que era de fábrica. Estas características compositivas le conferían un aspecto diáfano, quedando el espacio interior perfectamente visible desde el exterior, como si de un gran escaparate se tratara.
Boceto del pabellón en una de las páginas publicitarias de la publicación “Comercio internacional: anuario seleccionado de la producción mundial” correspondiente al año 1929.

Por la ilustración deducimos, que en el interior del edificio se alinearon diferentes vitrinas y expositores, que mostraban los objetos de plata que la casa Espuñes fabricaba.

De los pocos datos que conocemos, sabemos con certeza que la carpintería mecánica fue realizada por José Gutiérrez Gutiérrez, con taller en la calle Alejo Fernández, y al que Vicente Traver también le confió todo el portaje y decoración del Teatro de la Exposición, además de intervenir en los pabellones Zotal, del Reino de Murcia y el Stadium, entre otros. 5  

También sabemos que la casa Espuñes, acuñó una placa circular conmemorativa de la Exposición, consistente en el escudo de Sevilla, con San Fernando sentado en su trono, portando en la mano derecha una espada y en la izquierda la bola del mundo. A los lados San Isidoro y San Leandro. Alrededor inscripción: MCMXXIX: SEVILLA: MCMXXX. Debajo M. ESPUÑES. Arriba marca de ley de plata 916/000 y contraste M / copa / E.6
Placa conmemorativa acuñada por la casa Espuñes con motivo de la Exposición Iberoamericana. ©Museo Nacional del Romanticismo.

La falta de documentación nos impide saber cómo funcionó este pabellón comercial; solo contamos con unos apuntes contables realizados en los libros de la Comisión, por José Martínez Tristán, cobrador del Comité, en los que relacionan las empresas y casas comerciales, con pabellón propio o stand en pabellones oficiales, que efectuaron pago por consumo eléctrico, entre los que aparecen tanto la Joyería Reyes, como José de los Reyes, desde el 11 de diciembre de 1929, hasta el 30 de julio de 1930. 7  

Esto nos hace aventurar, no sin riesgo a equivocarnos, que los propietarios de dicho establecimiento de joyería, fueran los encargados de gestionar todo lo relacionado con el montaje del referido pabellón de la platería Espuñes en la Exposición Iberoamericana.

Por lo que pudiera ser, y es solo una conjetura que, Juan de los Reyes tomara parte en su diseño y ejecución, ya que era constructor, y a éste se debe el proyecto del magnífico inmueble que la joyería tiene en la calle Álvarez Quintero, y su hermano José, fuera el encargado de la organización y gestión del referido pabellón.
Fotografía aérea de la zona de los Jardines de San Telmo, con indicación de la situación del Pabellón Espuñes. (Archivo del autor)

Al parecer la relaciones entre los hermanos Juan y José de los Reyes con la familia Espuñes, fueron muy cordiales, como lo demuestra la carta dirigida a Juan por la firma platera, para que éste realizara gestiones cerca de la dirección de la Exposición, con objeto de que le proporcionaran una buena situación a las Sociedades productoras y distribuidores de fluido eléctrico, como así fue, ubicándose el Pabellón de Hidroeléctrica Española en el Parque de María Luisa, cerca de la Plaza de América. Y precisamente por aquella época, designar a la Joyería Reyes como depósito de la firma platera en Sevilla.

Los hermanos Juan y José de los Reyes Catueso heredaron en 1900, la joyería que su tío José de los Reyes Gómez había abierto veinte años antes, al fallecer sin dejar descendientes. Trasladaron la tienda a su actual emplazamiento en la calle Álvarez Quintero, en un renovado edificio que tanto por su continente como por su contenido es una perfecta muestra de estilo modernista puro.

El esplendido salón-recibidor modernista fue obra de un decorador francés que lo realizó con exclusivos muebles, lámparas y telas pintadas para las paredes con exóticos dibujos de la época. Este importante patrimonio mobiliario, se combina perfectamente con dos vitrinas metálicas procedentes de la Exposición, con casi toda seguridad del pabellón de la firma platera. 8
Recibidor de Joyería Reyes, con decoración modernista e indicación de la vitrina procedente de la Exposición. (Fotos y Postales de Sevilla)

Una vez clausurada la Muestra el Pabellón Espuñes, levantado en los Jardines de San Telmo, debería haber pasado a propiedad municipal, al estar construido en terrenos adquirido por el ayuntamiento de la ciudad; sin embargo, en los libros de contaduría del Comité de la Exposición, aparecen diferentes apuntes de pagos efectuados por Manuel Álamo por la ocupación del “kiosco” Espuñes. Estos ingresos corresponden al canon de utilización del edificio, por importe de 30 pesetas mesuales, iniciándose esta ocupación el 18 de abril de 1931, estos apuntes contables aparecen hasta el mes febrero de 1933, última fecha de anotaciones por la desaparición de los posteriores libros .9

Desconocemos si Manuel Álamo, era aún el inquilino de este kiosco, que con el paso del tiempo se convertiría en Bar Manolo. En la década de los 50, además de haberse convertido en restaurante, amenizaba éste sus veladas, con actuaciones de reconocidos artistas como fue el caso del cantante Antonio Machín. Durante esa década y posteriores, el local se convirtió en referente para celebraciones familiares, de bodas y bautizos, además de ver multiplicados los actos de homenajes de reconocimientos públicos a conocidos personajes de la vida social del momento.

A mediados de los años 60, su propietario era Francisco Rodríguez Domínguez,10 que dio un importante impulso al restaurante, con continuas recepciones y celebraciones de acontecimientos sociales de toda índole, como la elección de Miss Andalucía, en el cercano Casino, al que éste empresario se encargada de dar servicio, ó las cenas del Ateneo con ocasión de la Feria del Libro y la entrega del premio "Platero", al autor sevillano más vendido, durante varios años.

Durante esa época, se renovaron las instalaciones, desconociendo el alcance de las actuaciones que hasta ese momento se habían llevado a cabo en la transformación del primitivo edificio.
Instantánea de los concurrentes a la comida-homenaje a Perico Chicote el 21 de marzo de 1967, en la puerta principal del Bar Manolo.(Archivo ABC)

Entrega de los Premios del Ateneo de Sevilla "Platero" el 15 de abril de 1969, en el interior del restaurante ya convertido en Luna Parque.(Archivo ABC)

En marzo de 1969, se reabrió como restaurante "Luna Parque",11  regentado por Enrique Becerra en sociedad con el restaurante Jamaica,12 continuando la misma trayectoria de su antecesor Bar Manolo, con la celebraron de incontable actos sociales, así como infinidad de bodas, bautizos y todo tipo de celebraciones, ampliando el servicio con la instalación de una terraza de verano en la contigua Glorieta de Perú. 

Cerrado éste en 1990, fue traspasado su uso a Jesús Quintero en 1991, permaneciendo siempre como propiedad municipal, que lo proyectó como restaurante y café-teatro bajo el nombre de “Montpensier”. Nada mas iniciadas las obras, son paralizadas en febrero de 1992, por la Gerencia de Urbanismo por haber afectado a buena parte del antiguo restaurante Luna Parque, del que solo quedan en pié las fachadas y el sótano, además de ocupar más terreno que el local primitivo. 13

Posteriormente, en junio de 1992, el ayuntamiento concede licencia para la remodelación del Luna Parque con un proyecto de Rafael Manzano, según el cual la actuación prevista era la de forrar con una galería desmontable de metal y cristal, de forma semejante al Crystal Palace de Londres, la fachada del edificio anterior.14 Es decir bajo la actual estructura de hierro y cristal, se encontraría lo que las diferentes intervenciones realizadas durante el paso de los tiempos y sus diferentes usos queda del antiguo pabellón Espuñes, después Bar Manolo y posteriormente Luna Parque. 

Cerrado el restaurante Montpensier, se convertiría en discoteca Apandau, para más tarde denominándose Bandalai en la actualidad .


Dos imágenes de la paralización del derribo del Luna Parque, y la reanudación de las obras para convertirlo en Montpensier. En ésta se puede apreciar como se mantiene en su interior la edificación pre-existente. (Archivo ABC)
Fachada lateral de la actual discoteca Bandalai, donde se puede apreciar la galería de hierro y cristal que cubre el antiguo edificio. (Archivo del autor)

NOTAS:
1.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Libros de actas Comisión Permanente E.I.A. Caja 4 bis.- Rollo 656 (fotogramas 358 a 401)
2.- España en fin de siglo. La platería Espuñes. Págs. 215 y 216,
3.- http://www.espunyes.com/index.asp
4.- Comercio Internacional: Anuario seleccionado de la producción mundial 1928.
5.- Carpintería Mecánica. La Esfera. 08 de junio de 1929. Pág. 46
6.- Museo del Romanticismo http://hispana.mcu.es/es/registros/registro.cmd?tipoRegistro=MTD&idBib=16339673
7.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Expediente Alumbrado General-Gastos-. Caja 25. Rollo 650 (fotogramas 484 a 655)
José de los Reyes: Facturas por acometida de instalación eléctrica realizada, entre el 14 de junio al 17 de septiembre de 1929 y cobradas el 10 de enero de 1930.
Joyería Reyes: Pagos por consumo eléctrico realizados el
-14 de febrero de 1930
-02 de abril de 1930
-13 de mayo de 1930
-10 de junio de 1930
8.- Salón modernista de la Joyería Reyes. Base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía.
9.- Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana. Libros de Contaduría. Caja 120. Rollo 736 (fotogramas 473 a 530)
10.- Ante la elección de Miss España. ABC Sevilla, 12 de Mayo de 1968. pág. 87
11.- Anuncio publicitario. ABC Sevilla. 29 de marzo de 1969. Pág. 78
12.- SEVILLA, BANQUETES, TAPAS Y MENUS, (1863-1995). Isabel González Turmo. Páginas 151 a 154.
13.- Urbanismo ha paralizado las obras de reforma que Jesús Quintero realizaba en el Luna Parque. ABC Sevilla, 28 de febrero de 1992. Pág 49.
14.- El Ayuntamiento concede finalmente a Jesus Quintero la licencia de obras del Luna Parque. ABC Sevilla, 06 de junio de 1992. Pág. 43


FUNTES:
Archivo Municipal de Sevilla. Sección XVIII. Exposición Iberoamericana:
- Expediente de Derribos. Caja 119. Rollo 735
- Libros de actas Comisión Permanente E.I.A. Caja 4 bis.- Rollo 656
- Libros de Contaduría. Caja 120. Rollo 736
- Expediente Alumbrado General-Gastos-. Caja 25. Rollo 650
España en fin de siglo. La platería Espuñes.
Comercio Internacional: Anuario seleccionado de la producción mundial 1928.
Base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía.
El Liberal. 26 de Enero de 1929.
La Esfera. 08 de junio de 1929.
ABC Sevilla desde 1969 a 1992
Sede electrónica del Catastro. Avd. María Luisa, 4
DICCIONARIO HISTÓRICO DE LAS CALLES DE SEVILLA
Sevilla y la Exposición Ibero-Americana. Álbum Artístico. E. Piñal 1929
Libro de Oro Ibero-Americano.
http://www.espunyes.com/index.asp
http://hispana.mcu.es/es/registros/registro.cmd?tipoRegistro=MTD&idBib=16339673
http://www.galeon.com/juliodominguez/2013/reyes.html
http://sevillasigloveinte.blogspot.com.es/2009/03/la-joyeria-reyes.html